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La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

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La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por Rakan el Mar Jul 04, 2017 4:22 pm

Buenas muchachos, recientemente he acabado de ver los 28 capítulos de la Guardia del León y he notado mucho que las personas les encantan emparejar a Kion con Fuli y Jasiri, así que empezare con la primera parejita ya que me parece mas tierna y aparte de que se llevan muy bien y se conocen desde hace tiempo, por lo cual un posible romance entre ellos pueda nacer.

 
De la amistad al amor Opening:


Capitulo 1: El sueño de Kion y los sentimientos del amor.
 
Era un día normal en la roca del Rey, estaba amaneciendo por lo cual muchos animales comenzaron a hacer sus deberes matinales, el sol comenzaba a salir desde las lejanias y los primeros rayos de sol llegaban con una calurosa bienvenida a la cueva de la roca, iluminando un poco la densa oscuridad que hay dentro de ella. Dentro de la cueva todos los leones estaban descansando luego de un ardo día de trabajo del día pasado, algunas leonas habían trabajado de mas debido a algunas celebraciones que se realizaban una vez al año en la roca del Rey y estaban completamente exhaustas, lo mismo ocurre con la familia real, los 4 miembros estaba muy agotados ya que ellos tenían la mayor labor del reino, la de mantener tranquilo a todo el mundo y estar en paz con el resto de los grupo de animales.
 
Encima de una gran roca plana, se encontraban descansando los hermanos, uno acurrucado encima del otro, Kion debajo y Kiara arriba de el, esta pequeña piedra era su lugar de descanso favorito de ambos ya que allí se reencontraban la mayor parte del tiempo cuando ninguno de los 2 tenia deberes importantes que cumplir, lo cuales eran pocas veces, Kiara estaba en su entrenamiento de ser una futura reina y Kion estaba patrullando todas las zonas con la guardia del León, por lo cual no tenían mucho tiempo entre hermanos.
 
En un punto del sueño de ambos, Kion se comenzó a mover de forma rara, primero movía las garras como si estuviera golpeando algo y comenzo a mencionar un nombre peculiar, Kiara por su parte era de sueño pesado, por lo que los movimientos de su hermano no lograron despertarla. Hasta que Kion se dio una vuelta y dejo caer de golpe a Kiara contra la roca, esta vez si la había despertado. Ella solo se limito a suspirar y a estirarse, su hermano le habia quitado el sueño de golpe.
 
Kion: Fuli - susurro mientras se volvia mover cerca al borde de la piedra
Kiara con una ceja levantada: ¿Fuli?
 
De pronto Kion se dio otra vuelta y cayo fuertemente al suelo de la roca, despertandolo al instante con un dolor inmenso, Kiara se preocupo al instante, era la primera vez que veía que su hermano se comportaba de forma rara a la hora de descansar. Se le acerco lentamente y lo vio allí, tirado en el suelo con una mirada de dolor
 
Kion: Ouch - susurro un dolido kion mientras trata de ponerse en pie.
Kiara: Kion ¿estas bien? - se le acerco y le ayudo a incorporarse, la caída había sido muy fuerte y hasta ella sintió dolor al verlo caer de esa manera.
Kion: Creo que si, no me rompí nada afortunadamente - observo cada parte de su cuerpo sin encontrar ninguna herida
Kiara: Hermano debes ser mas cuidadoso al momento de descansar, creo que comiste demasiado anoche, por eso te dio una pesadilla.
Kion recordando el sueño: No creo que haya sido una pesadilla Kiara, mas bien fue un sueño muy confuso, raro y... hermoso por así decirlo
Kiara: Aja ¿y se puede saber que sueño tuvo mi hermanito? - pregunto mientras se estiraba nuevamente.
 
Kion observo a su alrededor y sabía que lo mejor era contárselo afuera, el eco de sus voces dentro de la cueva era muy alto y podrían molestar a sus padres y al resto de la manada, con una pata le pidió a Kiara que lo siguiera, ella subió una ceja y se limito a seguirlo. Ambos caminaron hasta llegar a la punta de la roca del rey, ambos se sentaron y contemplaron la vista. El reino en el amanecer se veía hermoso, Kiara adoraba disfrutar la vista al igual que Kion pero esta vez fue diferente, observo de reojo a su hermano y lo vio perdido en sus pensamientos, parecía preocupado, hasta un poco triste.
 
Kiara tocando la cabeza de su hermano: ¿Y bien?, cuénteme ese sueño tan amigable y raro que tuvo.
Kion con un suspiro: Esta bien pero ¿prometes no decírselo a nadie por favor?
Kiara levantando una garrita mientras le sonreía: Esta bien, eres mi hermano y no revelaría tus secretos a nadie, promesa de hermanos - Kion le sonrió y unió su garrita con la de su hermana y luego se dieron un gran abrazo. De esa manera sellaban sus promesas mutuamente.
Kion: Bueno comienza así, sabes que mayormente la guardia del León se encarga de expulsar a Janja y sus secuaces de las tierras del reino no? Es lo que mayormente hacemos a diario.
Kiara: Si, eso lo se, siempre los veo correr de manera divertida a los 5 - sonríe al recordar todas las veces que Kion expulsaba a las hienas.
Kion: Pues bien, en este sueño la guardia no estaba completa, faltaban Ono, Bunga y Beshte. Solo estábamos yo y...
Kiara: ¿Fuli?
Kion con una mirada de sorpresa: Si Fuli, ¿como adivinaste lo que iba a decir? - mirándola aun con una cara de sorpresa
Kiara solo se limito a sonreír y decir: Continua, luego te cuento como lo adivine
Kion: Bueno esta bien, en ese sueño paso algo que nunca me imagine que pasaría, estábamos yo y Fuli echando a Janja de las praderas, y cuando llegamos a las lejanías, Fuli salto sobre el y lo inmovilizo. -suspiro por lo que venia a continuación- Pero de alguna manera increíble, Janja se safo de ella y la inmovilizo por completo y el....
 
Kiara solo prestaba atención a cada detalle de lo que relataba su hermano: ¿Y el?
 
La mirada de Kion cambio, se mostraba muy enojado, hasta al grado de asustar a su hermana, nunca lo había visto tan enojado en todas las veces que conversaba con el sobre algún tema en especial.
 
Kion: Kiara, el la beso... la beso en frente mio y yo no pude contener la ira, estaba demasiado molesto, inclusive mas molesto que estuve cuando Janja y su grupo tenia a sus secuaces rodeando a nuestra madre y había algo mas.... me senti triste, decepcionado y hasta abatido al ver esa escena
 
En ese instante Kiara le interrumpió a su hermano, era obvio que esa escena si era fuerte para el, con ver la expresión del rostro de Kion lo sabia, conocía bien a su hermano y hacerlo enojar a tal punto era algo difícil. Otra cosa que conocía Kiara es que Fuli jamas en la vida se dejaría besar por nadie, absolutamente nadie, menos por una hiena y mucho menos en contra de su voluntad.
 
Kiara acariciando la melena de su hermano: Tranquilo y espera un momento, en la cueva mencionaste que el sueño fue hermoso, y no veo que ver a Janja hacer tal acto sea algo lindo.
 
Kion se limito a sonreír: Es que aun no termino de contarte toda la historia, ya estamos llegando a esa parte.
Kiara suspirando: Esta bien pero intenta calmarte un poco hermano, esa ira irracional no tiene que estar fluyendo en ti ¿vale?
Kion: Esta bien pero.... estaba tan furioso que casi uso el rugido y eso no iba a terminar bien, no por el sueño sino porque de haberlo desatado, podría haber rugido inconscientemente dentro de la roca y haber lastimado a toda nuestra familia.

Kiara lo pensó bien y tenia mucha lógica lo que le decía Kion, un rugido y la roca del rey se destruiría por completo.
Kion regresando al tema: Pero bueno, mi ira fue tan fuerte que me lance contra Janja y comencé a golpearlo sin piedad, hasta que Fuli me detuvo y me pidió que lo dejara ir, yo al escuchar eso me deprimí mucho, pero lo que mas me deprimió y me sorprendió a la vez, fue ver a Fuli llorando... estaba llorando mucho.

Kiara: Fuli llorando... bueno eso es algo increíble de ver, nunca la vi llorando en toda mi vida.
Kion: Yo tampoco, pero lo que vino a continuación fue el punto que elimino para siempre esa depresión, ira, rabia y todos esos malos sentimientos. Ella me dijo lo siguiente, Kion sin darse cuenta comenzó a sonrojarse y Kiara noto esto a la perfección.
Fuli: Kion lo siento, Janja me tomo desprevenida y no pude hacer nada... pero lo que quiero que sepas es que mi primer beso no quería que fuera para janja, sino para otro - ella se le acerco a Kion a tal grado de estar cara a cara - era para ti Kion.
Kion: Y ella me beso.... me beso Kiara, Fuli me beso. Cuando lo hizo me sentí como si estuviera en las nubes y creo que allí termino el sueño, ya que lo siguiente que recuerdo es mi caída. - menciono esto ultimo mientras se sobaba la cabeza.
 
Kiara simplemente comenzó a reírse del sueño de Kion, tanto así que no pudo con la risa y se tiro hacia el suelo. A Kion no le hizo mucha gracia este detalle pero sabia de corazón que su hermana no lo hacia con malicia, al menos no como lo harían sus amigas Tiifu y Zuri.
Cuando Kiara se tranquilizo, miro a su hermano y comenzó a acariciarle la melena

Kiara: Hermanito eso se llama celos y amor, tuviste muchos celos de Janja y lo que sentiste con ese beso fue amor puro.
Kion algo confundido: ¿Hablas del amor que sentimos hacia nuestros padres, ese tipo de amor?
Kiara suspiro al ver que su hermano no captaba la idea: No, este sentimiento es aun mas profundo y solo nace cuando tienes una amistad muy grande con una chica, es parte del ciclo de la vida, esa confusion que tienes se llama enamoramiento.
Kion al darse cuenta de lo que su hermana estaba tratando de decirle, entro en pánico: ¿Yo? Enamorado de Fuli, pero... es mi mejor amiga y parte de la guardia del leon.
 
Kiara se levanto y con una garra comenzó a dibujar en el suelo las figuras de sus padres cuando eran cachorros, y la imagen de Zazu. Luego llamo a Kion para que viera lo que había dibujado, este extrañado accedió y observo atentamente.
 
Kiara: Veamos, ¿donde he escuchado esa frase antes, la de "Es mi mejor amiga"? - luego de eso miro a Kion y le sonrió picaronamente.
Kiara: Veras Kion, cuando nuestros padres eran cachorros como nosotros, ellos eran mejores amigos, jugaban juntos, viajaban juntos, hacían todas las cosas juntos, tal y como tu juegas y entrenas con Fuli. Un día Zazu se les acerco y les dijo que ambos formaban una hermosa pareja, nuestros padres se confundieron en ese momento y no sabian a lo que se refería Zazu, hasta que el les revelo que ya estaban comprometidos, que se iban a casar en un futuro y nuestro padre dijo exactamente lo mismo que mencionaste hace un rato.
Kion: De Ja vu - susurro - ¿Entonces eso quiere decir que en un futuro me voy a comprometer y me casare con Fuli?
Kiara con una sonrisa: Puede que si o puede que no, todo depende de ti y de ella, pero algo es seguro hermano, tu ya estas enamorado de ella, ahora lo que tienes que averiguar es si ella siente lo mismo por ti. Aparte un león con una chita es algo poco común por aquí pero es tierno y lindo, nuestro padre aceptaría con gusto a la pareja que tu elijas Kion.
 
Kion estaba perdido en sus pensamientos, es cierto que quería muchísimo a Fuli pero a tal grado de que sus sentimientos hacia ella se transformaran en amor era algo que no esperaba, con las palabras de Kiara fue aceptándolo de poco a poco, Kion era un león tranquilo y comprensible, Kion no podía negar la verdad, no podía sacar a Fuli de su cabeza y al recordar el beso, su corazón latía a mil veces por segundo.
 
Kion mirando a su hermana seriamente: Kiara que debería hacer, esto es tan repentino, ¿como hablare normalmente con Fuli ahora que la estoy viendo de otra manera?
Kiara: Pues para empezar debes aceptarlo y hacer lo que te dije Kion, con el tiempo tienes que ver si Fuli también esta enamorada de ti y pues el resto es historia, deja que el ciclo de la vida continué entre ustedes 2. Tu y yo ya estamos creciendo y creo que poco a poco nos esta llegando la hora de continuar nuestras vidas con alguien especial, alguien que comparta nuestros sueños y nos quiera tal cual somos.
 
Kion luego de pensarlo mucho finalmente lo acepto por completo y a la vez se quedo sorprendido por la sabiduría de su hermana, era la primera vez que escuchaba hablarle de manera "adulta", desconocía pero a la vez amaba mas a la nueva Kiara
 
Kion dandole un abrazo a su hermana: Gracias hermana, de verdad muchas gracias, ya todas mis dudas están despejadas y gracias a tus palabras ya estoy mejor y mas feliz que nunca.
Kiara correspondiendo el abrazo: No te preocupes hermano, es el deber de una futura reina lidiar con estas cosas y sabes algo... ahora que estamos compartiendo un momento de hermanos te voy a revelar un secreto.
Kion con curiosidad pregunto: ¿Y que es?
Kiara algo apenada: Yo también estoy enamorada, pero lo mio es un poco mas complicado.
 
Esta vez Kion era el que le iba a dar la sorpresa de su vida.
 
Kion: Déjame adivinar, es un leoncito color marrón con mechón negro y ojos verdes, y el mas comprensible de las lejanías?
Kiara lo miro con sorpresa, adivino totalmente de quien es el león que había capturado su corazón: ¿Co...Como supiste que era Kovu?
Kion le sonrió y recordó a Kovu y a su peculiar madre: Lo conocí una vez en una misión con la guardia del León cuando Jasiri vino a pedirnos ayuda, sobre una familia de leones que se había mudado a su habitad y les habían robado el agua. - suspiro - Créeme esa fue una de las misiones mas dificiles que he tenido y bueno, Kovu me contó que ya te había conocido hace algún tiempo, y como yo soy el único león macho de esta zona, pues Kovu es el candidato a su flechazo, así fue como llegue a esa conclusión.
Kiara: Ya veo, es una suerte que siga bien, me divertí mucho con el cuando lo conoci pero cuando nuestros padres nos encontraron se armo un lió y bueno, desde ese día no nos pudimos ver nunca mas. - dijo esto ultimo mirando el suelo con la orejas bajas.
Kion acaricio a Kiara: Oye no lo voy a negar, Kovu me agrada, es el mas sabio de toda su familia, si quieres tal vez yo podria llevarte con el uno de estos días con la guardia del león, así estarías protegida y volverías a verlo después de mucho tiempo.
Kiara se alegro al escuchar esas palabras: ¿Lo dices en serio? ¿De verdad lo harías por mi?
Kion: Claro Kiara, para eso están los hermanos y despues de lo que has hecho hoy por mi, como no cumplirle un detalle asi, creo que ambos ya estamos enamorados y debemos hacer lo posible para que ese amor se vuelva realidad ¿no te parece?
Kiara salto encima de su hermano: Gracias Kion, en serio muchas gracias- dijo esto ultimo dandole un abrazo mientras le ronroneaba
Kion: De nada Kiara, pero que esto quede en secreto entre nosotros, si nuestro padre se entera, es posible que haya problemas. Ademas no creo que Zira quiera volver a verme, luego del tremendo rugido que le lance se lo pensara 3 veces antes de venir a atacarnos, el problema sera encontrar a Kovu.
 
¿¿¿???: ¿Oh asi que planean buscar al hijo de Zira en secreto?
 
Ambos cachorros se asustaron al escuchar esa voz, era su madre Nala quien venia a verlos luego de una larga siesta, ambos voltearon para verla con una mirada de ira, pero fue todo lo contrario, vieron a su madre con una sonrisa. Ella se acerco y les dio un abrazo.
 
Nala: Escúchame Kion, me parece muy lindo lo que haces por tu hermana y también se lo que paso contigo y Fuli ,y Kiara tiene prácticamente la razón, es el ciclo de la vida, yo no tengo ningún problema con que ustedes estén con las personas que aman, ya sean de las lejanias o de otra especie, pero si van a hacer algo peligroso como ir a las lejanias ustedes solos con la guardia incluida, están equivocados. Yo iré con ustedes, Zira es muy peligrosa y no voy a correr el riesgo de que les pase algo, sera un secreto entre los 3 ¿esta bien?
 
Kion y Kiara intercambiaron miradas y le sonrieron a su madre, aceptando su oferta. Nala los abrazo un poco mas fuerte con un ronroneo cariñoso.
 
Nala: Mis pequeños niños ya están creciendo - les dio una lamida a ambos
Kiara: ¿Entonces cuando podremos ver a Kovu?
Kion: Creo que sera dentro de una semana, ahora mismo creo que no es el momento indicado. - en eso Kion recuerda algo - Ahora que lo pienso, dentro de una semana se celebra el Upendi
Nala: Bien pensado Kion, asi podran mostrar sus afectos por Fuli y Kovu.
 
Kion y Kiara se sonrojaron al saber ese detalle. En eso llega una voz familiar desde el cielo, era Ono quien estaba desesperado por alguna razón.

Ono aterrizando al lado de Kiara: Kion! Janja y su grupo están a punto de cazar a las cebras - dijo señalando hacia el norte mientras observaba con su vista aguda a las hienas - Y eso no es lo peor, esta vez son mas de 7 hienas.
Kion: Vale tranquilizate Ono que te va a dar un ataque, reúne al resto de la guardia, nos encontraremos en los pastizales.
Ono respirando profundamente: Entendido - afirmo mientras se iba en busca de los demás miembros.
Kion observando a su madre y hermana: Bueno creo que aquí acaba nuestra charla, Mamá, hermanita ya debo ir a trabajar con los muchachos.
Nala: Ten cuidado hijo, confiamos en ti la seguridad del reino.
Kiara: Suerte Kion y trate de no ser tan meloso con su nueva novia.
Kion se sonrojo: Ella no es mi novia Kiara - frunció el ceño en ella
Kiara: Que si lo es! - replico
Kion aun mas rojo: Claro que no!
Kiara: Por ahora - dijo esto último mientras se iba corriendo a la cueva con una sonrisa.
Kion suspirando: Hermanas...

Nala solo se limito a sonreir al ver tan divertida escena y se giro directo hacia la cueva, dejando solo a su hijo aun apenado por las palabras de su hermana.

Kion observo por debajo de la roca y noto que ya toda la guardia estaba allí, cuando vio a Fuli se le subió un nudo a la garganta.
Kion: ¡Heyvi Kabisa! esto será más difícil de lo que pensé... - pensó observando a la chita quien la miraba desde los pastizales. bueno allí vamos. - bajo por la roca de la derecha para ver a sus amigos, todos listos para partir.
Kion: Hola muchachos, ¿listo para patear traseros de hienas?
Bunga: Puedes apostarlo, sera bungafantastico - respondió mostrándola los músculos de su brazo
Ono: Afirmativo - grito desde el cielo
Fuli: Me agrada mucho esa idea
Beshte: Yo me anoto.
Kion: Bien muchachos vamos.
Todos corriendo: ¡Hasta el fin de las praderas, Guardia de León defensa!

De la amistad hacia el amor Ending:

 
Fin del Capitulo 1.
 

Espero les haya gustado mucho, un gran abrazo.


Última edición por Shaka el Jue Jul 06, 2017 3:03 pm, editado 5 veces
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por KIRAN27 el Miér Jul 05, 2017 3:38 am

buen comienzo de tu historia amigo shaka vaya es una gran idea upendi es bonito que ese amor llegue espero con emocion jeje saludos y rugidos y un fuerte abrazo amigo shaka espero con emocion el siguiente capitulo nwnw
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por Rakan el Miér Jul 05, 2017 6:36 pm

Gracias por el comentario Kiran, eso me anima mucho y me alegra bastante que te este gustando Very Happy 

La Guardia del León:


Capitulo 2 Parte 1/2: La relación entre Kion y Fuli, y el accidente.

Cuando la guardia completa emprendió el viaje contra las hienas, Fuli vio a Kion un poco extrañado, ella lo había saludado cuando bajaba por la roca pero este la saludo tartamudeando y desviando la mirada, como si no quisiera hablar con ella. Esto provoco confusión en la mente de la chita, al principio quiso preguntarle a Kion por ese extraño detalle pero en medio camino decidió ignorarlo ya que había otras cosas más importantes en que pensar como por ejemplo, echar a las hienas del reino.
Los pensamientos de Fuli se vieron interrumpidos ante las palabras de Ono. Quien se notaba cada vez más nervioso debido a lo que veía.

Ono con un tono asustado: Muchachos, será mejor que nos demos prisa, las hienas ya están a solo 2 metros de las cebras.
Kion: Tranquilo Ono, ya estamos a medio camino - de pronto se detuvo y miro el camino hacia el habitad de Beshte.
Fuli al observarlo se detuvo: ¿Kion que estas haciendo?, llegaremos tarde. - esto hizo que todo el equipo se detuviera y miraran a su líder.
Kion observandola: Creo que tengo un plan, si esto funciona llegaremos en menos de 3 minutos donde las cebras pero necesitaremos de tu ayuda Beshte.
Beshte sonriendole: Por supuesto pero ¿que quieres que haga? - pregunto algo confundido ante las palabras de león
Kion señalandole con una pata hacia un muro de basto pasto del tamaño de Beshte: ¿Recuerdas cuando tu padre te enseño a como formar caminos sobre los carrizales?, al sur de este terreno llegaremos mas rápido si vamos en linea recta entre estos carrizales.
Ono: Oh ya veo a donde quieres llegar, el tiene toda la razón, si tomamos ese camino llegaremos al instante.
Fuli con un rostro de disgusto: Tendremos que mojarnos para llegar hasta los pastizales... ¿no hay otra manera? -pregunto con la esperanza de que hubiera otra alternativa, pero esta esperanza se esfumo cuando Bunga subió sobre su lomo y le dijo: Oh vamos Fuli, no me digas que te disgusta un poquito de agua.
Fuli se sacudió lanzando al tejon a un lado: Si, me disgusta bastante y por si no lo has notado, soy un felino al igual que Kion, no me agrada el agua... - miro a Kion directo a los ojos, este al tener contacto visual con ella se sonrojo un poco, por suerte Fuli no lo noto pero Ono si - Kion ¿en serio no hay otra manera?
Kion tratando de calmarla y a la vez tratando de apartar la mirada de ella: Emm... Fuli, no hay otra manera, si vamos por el camino largo sera demasiado tarde, los carrizales son nuestra única esperanza.

Otra vez, ese extraño comportamiento en su amigo la volvió a confundir, porque trataba de evitarla cuando hacia contacto visual con el o cuando hablaban de algo en concreto. Estaba a punto de preguntarle cuando fue interrumpida por Beshte.

Beshte tratando de animarla: Vamos Fuli sera rápido, ni siquiera vas a notarlo - se acerco hacia los carrizales y de una fuerte embestida comenzó a aplastar toda la vegetación, formando poco a poco un camino en linea recta. Con el tiempo, el se volvió experto en formar caminos sobre los carrizales gracias a las enseñanzas de su padre, ahora era mas rápido.

Fuli suspirando con resignación: Bien.... si es por una buena causa no me puedo quejar.
Bunga: Así se habla Fuli - se volvió a subir sobre la chita, ella solo suspiro y se puso en marcha junto al resto de la guardia.

Mientras ya estaba en medio camino entre los carrizales, observo a Kion quien se encontraba corriendo detrás de Beshte y comenzó a perderse en sus pensamientos. Ono estaba atento a todo lo que pasaba abajo.

Fuli pensando: Porque Kion actúa tan raro hoy, por lo general el no es así, siempre me habla con mucha seguridad y firmeza, pero últimamente me ha estado tratando de evitar y mas aun cuando lo quiero ver... ¿tendré algo en mi cabeza?, no creo, los otros ya me lo hubieran dicho... entonces que es...
Volvio a suspirar y miro a Kion por segunda vez.
Fuli: Luego conversare con el en privado, después de terminar esta misión.
Kion por su parte solo se limito a susurrar: Abuelo Mufasa, esto es mas difícil de lo que pensé, ¿que estará pensando ella de mi ahora que la he evitado 2 veces?

Mientras tanto en los pastizales

Entre las cebras y los carrizales , se encontraba Janja y sus colegas planeando la cacería con anticipación, cosa algo extraña en ellos ya que la mayoría de las veces, actúan sin pensar. Todos detrás de un enorme arbusto.

Janja: Muy bien, esto no puede salir mal, aun todo el reino anda somnoliento por la celebración de ayer y llegamos muy temprano para realizar este plan, es a prueba de tontos - observo a Cheezi y Chungu quienes ambos estaban impacientes por atacar.
Cheezi: Sisi vamos de una vez que me muero de hambre - estaba a punto de saltar hasta que lo detuvo Janja con su pata.
Janja: ¡Espera un momento cerebro de paja! ¿ambos recuerdan el plan no es así?
Chungu: Saltamos de los arbustos y nos comemos a todas las cebras
Janja con un suspiro: No! par de bobos - Esperamos a que llegue la guardia del león para así tenderles una trampa, si nos escondemos bien entre los arbustos, no podrán vernos, estarán agotados por todo el recorrido que realizaran y que de hecho ya deben estar haciéndolo para encontrarnos y una vez que se vallan, estarán demasiados cansados para regresar y es allí cuando entramos en acción.
Cheezi y Chungu: Oh

Pero para la mala suerte de Janja, la guardia estaba a punto de encontrarse con ellos por detrás. Beshte salto desde la maleza con su frase "Twende Kiboko", asustando a las hienas a tal grado que creían que el corazón se les saldría volando, esta a la vez comenzaron a gritar y alarmaron a todas las cebras, quienes comenzaban a correr por todos lados.

Punda Milia: ¡Pánico, corran, pánico, corran! - grito el jefe de las cebras al momento de escuchar los gritos.
Kion: ¡Heyvi Kabisa! esto esta mal - viendo a todas las cebras desesperadas - Bunga, Fuli necesito que vallan rápido donde las cebras y las tranquilicen.
Fuli y Bunga: Hecho! - la chita comenzó a correr donde las cebras
Kion: Ono necesito que hagas un reconocimiento de la zona, podrían haber mas hienas ocultas por los arbustos.
Ono: Afirmativo - grito mientras comenzaba a volar lo mas alto que pudo, por suerte no habían mas hienas a excepcion de Janja y sus colegas.
Kion: Beshte, vamos contra las hienas, a Janja déjamelo - sacando sus garras - Me encargare de el personalmente.
Beshte: ¡Vale! - respondió mientras comenzaba a corretear a los 2 amigos de Janja.

La situación era favorable para la guardia, Ono ya le había dado el visto bueno al resto de sus compañeros sobre la ausencia de hienas ocultas, Fuli y Bunga por su parte estaban deteniendo de poco a poco a las cebras, no les tardo mas de 5 minutos detenerlas por completo. Luego de una gran persecución, solo quedaba Janja y Kion, quienes estaban cara a cara entre las proximidades de las lejanías y la sabana. Se habían alejado demasiado del resto y estaban completamente solos.

Janja: Bah la gran guardia del León vino al rescate de las pobres cebras, otra vez - gruñendo - ¿porque no nos haces un favor y te largas de aquí, y nos dejas saborear nuestros aperitivos?
Kion gruñendo: Ni en tus sueños Janja, el sol recién comenzó a salir y ya estas ocasionando problemas a todo el mundo.

Con un fuerte salto, embistió a Janja a tal grado que ambos comenzaron a rodar en dirección hacia la entrada de las lejanías, ninguno de los dos podían detenerse, tanto así que llegaron a estrellarse contra uno de los muros y se quedaron aturdidos por el golpe. Para mala suerte de Kion, este golpe habría provocado el desborde de una de las rocas de la cima, por suerte ambos lograron esquivarlas a tiempo pero no se percataron que otra roca mas grande estaba por caer.

Janja: ¡Muy bien, ahora si estoy enojado! - grito la hiena saltando contra Kion, pero este fue embestido por un rápido movimiento de las patas traseras de Kion, expulsándolo contra la pared por segunda vez.
Kion con una sonrisa: Bueno parece que hasta aquí has llegado - colocándose encima de las patas de Janja, inmovilizándolo en el acto.

De pronto Kion recordó todo lo que había soñado en la mañana, el cachorro comenzó a entrar en un modo de ira extrema contra Janja quien ya hacia el suelo noqueado. Saco una de sus garras pero luego se detuvo y se calmo.

Kion: No... solo fue un sueño, nada de eso fue real y.... yo no soy así - susurro mientras se apartaba de Janja y comenzaba a regresar - a pesar de todo, no te odio Janja, solo quisiera que de una vez dejaras de molestar al reino y a mis amigos.

Mientras tanto con los otros miembros de la guardia del león.

Bunga: Bueno ya esta todos a salvo, se podría decir que salve el día otra vez - presumió el tejón mientras se limpiaba las patas.
Fuli sonriendole a su compañero: ¿Tu?, ¿salvar el día?, por favor lo único que hiciste fue detener a unas alocadas cebras.
Bunga: Así es, pero no vas a negar que lo hice bungafantastico.
Fuli: Bueno no voy a replicar eso - le dijo con una sonrisa.
Punda Milia: Hey escuche eso sobre las cebras - replico un molesto Punda
Fuli con una mirada de arrepentimiento: Sin ofender claro.
Punda Milia: Así esta mejor, gracias guardia del leon.
Beshte regresando desde las proximidades de las lejanías: No fue nada... un placer ayudarlos... por los reyes del pasado, que cansado estoy - se sentó y comenzó a respirar aire.
Fuli observando a su alrededor: ¿Beshte que sucedió con Cheezi y Chungu?
Beshte: Lograron escapar hacia las lejanías, lo siento, no fui lo suficientemente rápido - respondió mientras veía el suelo.
Fuli tratando de consolarlo: Oye no te preocupes, el punto es que lograste ahuyentarlas y eso es lo que cuenta.  
Ono: Bueno creo que todo esta listo, hora de retirarnos - de pronto recordó algo - ¿Oigan no falta alguien importante aqui?
Bunga: Si... ahora que lo mencionas siento que falta algo... ah si, nuestra recompensa.
Ono: ¿Recompensa? no Bunga, digo que aquí falta alguien.

En eso todos comenzaron a pensar y llegaron a la misma conclusión.

Todos: KION!
Fuli alarmada: ¡Ono busca a Kion rápido, puede que este en problemas!
Ono sobrevolando el cielo: No hace falta que lo digas - observo por todos lados hasta que finalmente lo localizo a lo lejos, en la entrada de las lejanias. En eso nuestro amiguito Ono se percata de dos cosas - ¡Santo cielos!
Ono: Fuli, una enorme piedra de la cima de las montañas esta a punto de caer sobre Kion y no solo es eso, sino que Cheezi y Chungu se dirigen directamente hacia el.
Fuli asustada: ¡Que! aun lado todos ¡Huwezi! - replico mientras comenzaba a correr a toda velocidad donde estaba su amigo.

Desde lejos se podía ver como la roca se comenzaba a desplomar poco a poco y como el par de Janja estaban acorralando a Kion, si no se daba prisa, podría perder a su amigo, quizás al mejor amigo que ha tenido en la vida.

Fuli pensando: Ya voy Kion, espérame - aumento la velocidad, traspasando ya los limites de la sabana.
Ono observando desde lejos: Apresurate Fuli, no queda mucho tiempo.
Bunga con una cara de preocupación: ¿Kion estará bien no?
Beshte: Claro que si Bunga - dijo esto ultimo tratando de ocultar su preocupación.
Ono: No, no aguanto mas, ire con Fuli - comenzó a volar a toda fuerza donde su amigo.

Con Kion

Kion: Lo que me faltaba - gruñía y retrocedía lentamente - Ustedes si que son una verdadera molestia.
Cheezi riéndose: Si, somos una verdadera molestia, Janja siempre nos dice eso.
Chungu: Prepárate para perder joven príncipe - saco sus dientes.
Kion pensando: Si esto sigue así, no me quedara de otra que usar el rugido.... pero si lo uso...

Kion recordando lo de la mañana

Kiara acariciando la melena de su hermano: Tranquilo y espera un momento, en la cueva mencionaste que el sueño fue hermoso, y no veo que ver a Janja hacer tal acto sea algo lindo.
 
Kion se limito a sonreír: Es que aun no termino de contarte toda la historia, ya estamos llegando a esa parte.
Kiara suspirando: Esta bien pero intenta calmarte un poco hermano, esa ira irracional no tiene que estar fluyendo en ti ¿vale?
Kion: Esta bien pero.... estaba tan furioso que casi uso el rugido y eso no iba a terminar bien, no por el sueño sino porque de haberlo desatado, podría haber rugido inconscientemente dentro de la roca y haber lastimado a toda nuestra familia.

Fin del recuerdo de Kion

Kion pensando: La ira de ese sueño podría ocasionar que lance el rugido con mucha fuerza a tal grado de que podría matarlos en el intento. 

En ese instante a Kion no le quedo de otra que pelear, logro golpear varias veces a ambas hienas pero el combate era disparejo, Cheezi logro propinarle un fuerte golpe en la panza, dejando sin aire a Kion y Chungu le mordió la pata derecha, provocandole un fuerte rasguño. Cuando Cheezi estuvo a punto de darle un golpe mortal, escucharon un grito.

Fuli enfurecida: ¡Déjenlo en paz desgraciados! - embistió con todas sus fuerzas a ambas hienas logrando que estas salgan volando al lado de un Janja inconsciente.
Kion tratando de recuperar el aliento: Fuli
Fuli: Tranquilo ya estoy aquí, ven salgamos de este sitio - le susurro mientras trataba de incorporarlo, pero por las heridas de Kion, este no lo lograba.

En ese momento se escucho un fuerte ruido arriba de ellos, Kion se alarmo al ver una gran roca gigante a punto de colapsar encima de ellos, en eso la adrenalina se le subió a la cabeza y no lo pensó dos veces.

Kion: Fuli, perdóname pero no quiero perderte - le susurro esto a la chita quien la miraba con una mirada de preocupación.

Kion con todas sus fuerzas empujo a Fuli lejos de la trayectoria de la piedra y se cayo al suelo inconciente por el dolor.
Fuli: Kion! - grito Fuli mientras miraba la roca moverse poco a poco, ella no lo dudo y corrió hacia el, eso no podia terminar asi, no de ese modo.
Ono: ¡Fuli! ¡Kion! - grito desde lo lejos.
Fuli: Gracias a los reyes, Ono ayúdame por favor, Kion se desmayo y no puedo moverlo yo sola. - grito mientras trataba de colocar a Kion sobre su espalda.
Ono: Ya voy - se acerco a la parte trasera de Kion y con sus garras sujeto las patas de Kion y lo subió por completo a la espalda de la chita. 

En eso la roca comienza a caer, Kion abrio los ojos y se percato de la situación, lo que mas lo asustaba de todo esto no era el hecho de que el podria perder la vida, sino que podría perder a su amiga, la amiga de la cual estaba enamorado y de su compañero Ono.

Kion: Puedo correr, bájame rápido Fuli -susurro Kion en la oreja derecha de Fuli
Fuli: ¿Estas loco? esa roca esta a punto de caer sobre nosotros y no pienso dejarte aquí - le respondió mientras corría con mas que podía.

Kion no espero mas, se bajo de la espalda de Fuli, sujeto con su mandíbula a Ono y comenzó a correr con todas sus fuerzas fuera de la trayectoria de la piedra, ambos lograron escapar de la roca, pero no de la explosión , la cual los mando a volar unos cuantos metros cerca a la entrada de las lejanías, cayendo fuertemente cerca del pasto.

Afortunadamente los tres miembros se encontraban bien, la caída no les había provocado daño alguno, pero Kion si se encontraba muy lastimado y agotado. Fuli se levanto y observo por todos lados, hasta encontrar el cuerpo inmovil de Kion, Ono hizo lo mismo y fueron a verlo.

Fuli preocupada mientras movía a Kion con su pata: ¡Kion, Kion despierta! - no hubo respuesta alguna - Ono no me digas que el - miro a la Garza quien lo miraba con los ojos llorosos. Bunga y Beshte llegaron y se alarmaron cuando vieron a su líder en ese estado. De pronto Kion comenzó a toser fuertemente, después de unos minutos abrió los ojos y se levanto con mucha dificultad.

Kion un poco mareado: Muchachos... ¿que fue lo que paso?.
Ono llorando y abrazando fuertemente a Kion: Kion, ¡estas vivo!
Kion sintiéndolo dolor: Si..., aunque muy dolido por las heridas de las hienas - luego de decir eso, correspondió el abrazo de su amigo - Vamos no tienes que llorar, estoy vivo Ono.
Ono: A..Afirmativo - se seco alguna de sus lagrimas y dejo de abrazarlo.
Bunga: ¿Kion estas bien? 
Kion: Si Bunga, estoy bien... solo un poco rasguñado por la pelea con esas hienas - giro la cabeza y observo la entrada de las lejanías, estaba completamente bloqueada, eso solo significaba algo bueno y algo malo, la buena es que no vería a Janja por un buen tiempo y la otra es la de Kovu, ¿como podrá atravesar esa enorme roca para poder encontrarlo?
Beshte: Kion lo siento, si yo no hubiera dejado escapar a... - fue interrumpido por el león.
Kion: No tienes la culpa de nada Beshte, son cosas que pasa, aveces los planes no siempre salen del todo bien.
Bunga en un estado de seriedad absoluta: Creo que deberiamos irnos de aqui y llevarte con Rafiki para que te cure esas heridas.
Ono: Buen punto, sera mejor partir antes de que se te infecten.

En eso Kion observo a Fuli, ella estaba detrás de todo, con la cabeza baja y sin decir ni una sola palabra. El se acerco con cuidado para ver como estaba pero no sabia lo que estaba a punto de ocurrir.

Kion: Fu.. - suena una fuerte cachetada en toda la entrada de las lejanias, Kion estaba aturdido e impresionado a la vez por aquel golpe, miro de vuelta a Fuli y noto en su expresion mucha tristeza e ira a la vez.
Fuli enfurecida: ¡Idiota!, como se te ocurre ir tu solo a las lejanias - empujo a Kion un poco mas fuerte, el resto de la guardia solo se aparto de ambos felinos, no queria formar parte de esa discusion - Y sobretodo como se te ocurre no avisarnos a todos nosotros si es que necesitabas ayuda, ¡mira tu estado!

Kion no sabia que decir, nunca la habia visto tan enfadada en toda su vida, estuvo a punto de decir algo hasta que Fuli lo interrumpio de nuevo

Fuli: No digas nada.... - se volteo y comenzó a producir un ruido extraño, Kion observo el suelo y veía caer gotas, era mas que obvio lo que estaba pasando - Casi te perdemos Kion y tu te levantas como si nada, y dices que estas bien -voltea a verlo y para la sorpresa de todos, estaba llorando - En verdad eres un idiota Kion.
Kion: Fuli espera - no pudo completar la frase ya que Fuli se había ido corriendo a toda velocidad hacia algún lugar, esto hizo que Kion se sintiera como la peor basura del mundo, poner en peligro a la chita que amaba y hacerla llorar era algo que el no se lo iba a perdonar por mucho tiempo.

Kion mirando hacia abajo: Guardia del león, tómense el día libre y por favor no se lo cuenten a nadie, ni siquiera a mis padres. -dicho esto, se dispuso a caminar con dificultad en dirección a la cueva de la guardia, el resto de la guardia no dijo nada, todos sabían que estaban en una situación complicada en ese preciso momento, pero lo que no olvidaran jamas serán las lagrimas de Fuli.

Ono se acerco a Kion y le susurro: Kion antes de que digas algo, quiero que sepas que ya lo se todo sobre tus sentimientos hacia Fuli y lo que ella siente por ti... esto la destrozo, pude verlo en sus ojos, estaba con el corazón roto ante el hecho de que pudo perderte, creo que quizas, por la tarde deberias hablar con ella en privado.
Kion solo lo miro por unos momentos y le sonrio: No por nada te llaman de la vista aguda Ono, tienes razón, iré a hablar con ella, no puedo soportar el hecho de que ella este sufriendo.

Con Fuli


Cerca de un arbol de la selva (donde estaban Timon y Pumba), se encontraba la chita llorando muy desconsoladamente, se sentía muy asustada y traumada ante lo que paso hace algunos minutos.


Fuli: Kion... casi te pierdo - susurro ella, mientras se sentia muy dolida - Eres un tonto...

En eso una pequeña figura aparece detras de ella y coloca una pata en la espalda de Fuli

Fuli: ¿Kiara? - mirando de reojo
Kiara: Hola Fuli, ¿que sucedió, porque estas llorando? - pregunto con preocupación, mientras se recostaba a su lado.
Fuli:......

Solo se escucho el viento soplando las hojas de los arboles
Esa mañana fue marcada como la primera derrota de la guardia del León.

Faltan 7 dias para el dia del Upendi


La Guardia del Leon:



Fin del capitulo 2 Parte 1/2

Espero les haya gustado, un gran saludo a todos.
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por KIRAN27 el Jue Jul 06, 2017 8:50 am

buen capitulo amigo shaka vaya pobre kion espero que este bien ojala haber si hay suerte y feli habla con kiara saludos y rugidos y un fuerte abrazo amigo shaka nwn
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por Rakan el Sáb Jul 08, 2017 10:36 pm

Buenas, en esta parte de la historia probare un nuevo estilo de redacción gracias a los consejos de Ashe, veamos si la historia y la lectura son un poco mas fluidas, disfruten este capitulo ya que es especial.

The Lion Guard:


Capitulo 3: El Campo de los Ancestros

Habían pasado 10 minutos desde que la guardia del león dejo el lugar del accidente. Los cuatros miembros se encontraban tristes y decepcionados, era la primera vez que una misión les salía mal y no es para menos, Kion, Fuli y Ono casi pierden la vida durante esa travesía. Cada uno se mantenía en absoluto silencio, Bunga al principio trato de decir algo para animar a sus compañeros pero fue detenido por una señal de Ono, de que no era el momento ni el lugar adecuado para decir algo divertido. El tejón comprendía bien la situación y no quería empeorar las cosas más de las que estaban, por lo cual abandono la idea de animar al equipo.

A medida que la pandilla se dirigía hacia el hogar de Rafiki, Kion tuvo muchas dificultades para mantenerse en pie, el rasguño en su pata derecha le provocaba un dolor inmenso y el golpe propinado en su estómago complicaba más la condición del cachorro. Cuando llegaron a un sendero de rocas, notaron que el camino se dividía en tres partes, uno conducía hacia el hogar de Timon y Pumba, el otro se dirigía directo hacia la roca del Rey y el último giraba en dirección a la casa de Rafiki, su árbol se podía ver a lo lejos. Allí mismo, Kion camino hacia el centro de los tres caminos y volteo a ver a sus compañeros, quienes lo miraban con una mirada de tristeza. Comenzó a pronunciar unas palabras con un tono serio.

-Creo que a partir de aquí, debemos separarnos muchachos... iré solo hacia el árbol de Rafiki, ustedes tómense el día libre - dijo esto mientras miraba uno de los senderos.
- Necesito estar solo si no les molesta... no me siento con ánimos de estar acompañado en este preciso momento - dijo esto último con la mirada baja.

- Esta bien Kion lo entendemos, si nos necesitas para algo, estaremos en la cueva de la guardia - respondió Ono observando a su lider
- Ten mucho cuidado Kion - le aconsejo un preocupado Beshte
- Si descuida, lo tendré, nos vemos muchachos - respondió el cachorro con una sonrisa, sonrisa que no duro mucho.



Luego de esto, se dispuso a proseguir su camino corriendo en dirección a la casa del mandril, Bunga al verlo partir quizo seguirlo pero Ono lo detuvo por segunda vez.

- ¡Déjame ir Ono, el me necesita! - exclamo Bunga, tratando de apartar a su compañero
- Bunga se que estas muy preocupado por Kion pero ya lo escuchaste, quiere estar solo - replico Ono quien a la vez trataba de sujetar con sus garras al tejón.
- Pero... es mi mejor amigo - susurro el tejón con una mirada de tristeza - No puedo dejarlo solo aunque me lo pida
- Lo sabemos Bunga, pero solo le causaríamos más problemas a Kion, dale un poco de tiempo y ya verás que todo volverá a ser como antes - dijo Beshte con un tono esperanzador.
- Venga vamos a la cueva de la guardia, tenemos que pensar en nuestros errores para no volver a cometerlos en un futuro - recomendó Ono quien a la vez, ya se encontraba volando por el camino.


Bunga solo se limitó a observar a Kion quien ya se encontraba cerca del árbol, no tuvo otra elección que aceptar las palabras de sus compañeros y seguir su camino.
Luego de unos 5 minutos, Kion llego algo agotado y adolorido cerca al árbol del Mandril, no veía a nadie a su alrededor.

- ¡Rafiki! - grito el con mucha fuerza, no recibió respuesta alguna.
- ¡Rafiki! ¿Estas allí? - grito con más fuerza.
- ¿Kion? ¿Eres tú? - pregunto Rafiki mientras se asomaba, en eso se da cuenta del estado del principe, por lo cual decide bajar a verlo.
- ¡Por los reyes muchacho! ¿qué te sucedió? - pregunto con preocupación al ver los rasguños de la pata derecha.
- Tuvimos un accidente en las lejanías y bueno... es una larga historia - respondió Kion mientras le mostraba su pata herida.
- Espérame unos minutos, iré por mis hierbas medicinales - le dijo esto mientras regresaba a sus aposentos.


Luego de unos minutos, Rafiki bajo del árbol con dos cascaras de coco y se dirigió donde Kion, quien estaba recostado al lado de una gran piedra deforme. En eso, comenzó a tratar con cuidado la herida del cachorro, quien a la vez comenzó a sentir un dolor mucho más fuerte.

- ¡Ouch! Rafiki hazlo con más suavidad, me duele demasiado - se quejó Kion con una mirada de dolor.
- Lo siento príncipe pero es por tu bien, deja que la medicina penetre en la herida para que pueda cicatrizar - le susurro esto mientras frotaba con un poco más de cuidado, la pata del león.

- ¡KION! - grito una voz conocida al joven cachorro quien lo tomo desprevenido
- ¡Mamá! - respondió Kion con una mirada de sorpresa, no esperaba ver a su madre.


Nala estaba corriendo a lo lejos junto al lado de Kiara, ambas llegaron un poco cansadas debido al recorrido que hicieron, la leona al ver la herida de su hijo se quedó pasmada, se acercó un poco más y se recostó a su lado, rodeándolo con su cuerpo.

- ¿Quién te hizo esto? ¿Qué le paso a tu pata? - pregunto toda alarmada mientras frotaba su cabeza con la de su hijo.

Kion se quedó asustado ante las preguntas de su madre, no sabía que responderle. Si decía la verdad sobre el accidente, se iba a meter en un lio tremendo no solo con ella, sino también con su padre.

- Hijo no te quedes callado, respóndeme por favor - le susurro Nala con un tono un poco más serio pero a la vez consoladora.
- Mamá, yo...- cerro los ojos y pensó con resignación - No puede mentirle, le diré la verdad - miro a su madre con los ojos llorosos y comenzó a hablar.
- Como ya sabrás, Ono nos alertó de la presencia de hienas cerca de los pastizales de las cebras, toda la guardia fuimos a toda prisa y las enfrentamos pero luego yo - unas lágrimas brotaban desde sus ojos - me puse en peligro sin medir las consecuencias cuando decidí perseguir a Janja hacia las lejanías, de no ser por Fuli y Ono, yo ahorita mismo estaría muerto y además- dijo esto último con unas palabras llenas de dolor - Por mi culpa, casi provoco la muerte de Fuli y Ono -


Kiara y Rafiki solo escuchaban la historia sin decir una sola palabra, Kion cerro los ojos y comenzó a llorar aún más, estaba esperando la furia de su madre pero en lugar de eso, sintió como unas cálidas patas lo rodeaban y como unas suaves lamidas entraban en contacto con su melena.

- Tranquilo... tranquilo hijo, ya paso - con una garra levanto la cara de su hijo y seco sus lágrimas - Lo importante es que estas a salvo y eso es todo lo que me importa.
- Mamá... - susurro mientras le daba un abrazo, al sentir el amor de su madre se quebró por completo, no podía aguantar más y tenía que sacar esas emociones negativas de su corazón - No sé en qué estaba pensando, me deje llevar por mis emociones y... - fue interrumpido por Kiara.
- Una roca gigante casi los aplasta por completo - interrumpió Kiara con una mirada seria
- Pero... ¿Quién te contó lo que sucedió esta mañana? - pregunto un asombrado Kion
- Fuli... - cerro los ojos - me lo contó todo cuando daba un paseo por el bosque y luego de eso decidí contárselo a nuestra madre - dijo esto último mientras miraba a su hermano con una mirada de preocupación
- Tranquilo, nuestro padre no lo sabe, ahora mismo está ocupado con un asunto importante con los cocodrilos - Kiara dijo esto con tal de calmar el dolor de su hermano.
- Fuli... todo es mi culpa - se lamentó Kion al saber que Fuli seguía sufriendo, en eso recordó el bloqueo de la entrada y de las consecuencias de la misma - Kiara lo siento pero... te prometo que haré todo lo posible para que puedas ver a Kovu, lo prometo.
- Eso no me importa hermanito, me preocupa más tu estado, además... confió en ti, sé que siempre cumples tus promesas - le respondió Kiara mientras se acercaba a su hermano a darle un abrazo.


Kion correspondió el abrazo de su hermana, ya estaba un poco mejor después de recibir los afectos de amor de su familia y de sacar todo su sufrimiento al aire. Sin que él se diera cuenta, Rafiki ya había terminado de sanar su pata, está ya se encontraba en un excelente estado. Nala le agradeció por todo a mandril el cual le devolvió el gesto con una sonrisa y finalmente se comenzó a retirar cuando de pronto algo lo detuvo.

-¿Rafiki? - pregunto Kion observando a su amigo - ¿Puedo hablar contigo en privado?
- Claro que si muchacho - le respondió con una sonrisa.



Mientras tanto en la cueva de la Guardia


Ono se encontraba charlando con Besthe acerca de lo sucedido en la mañana, Bunga por su parte se encontraba recostado a un lado deprimido escuchando la conversación. Todos estaban preocupados por el paradero de Fuli y sobre el estado actual de Kion. Esto no duro mucho ya que una figura familiar se presentó en la cueva, todos voltearon a ver quién era y se trataba de la mismísima Fuli.

- ¡Fuli! ¡Volviste! - corrió Bunga a darle un abrazo a la cheetah, pero ella solo se limitó a darle una sonrisa y lo detuvo.
- Lo siento Bunga, solo vengo aquí a decirles algo - dijo Fuli mientras se sentaba al lado de los demás, su mirada cambio de una alegre a una de tristeza.
- Voy a dejar la Guardia del León - dijo esto último con un tono de voz seria, el resto de los miembros se quedaron boca abiertos ante tales palabras, en eso Bunga se comenzó a reír.
- Buena broma Fuli, casi nos la creemos - le respondió un poco nervioso, pero al ver la mirada de Fuli, esta solamente cerro los ojos y aparto la mirada. La expresión de Bunga cambio al darse cuenta que esas palabras eran auténticas.
- Fuli ¿estas segura de lo que dices? eres un miembro importante de este grupo - le pregunto Ono con alguna esperanza de que ella le respondiera con un negación.
- Sí, estoy segura, vengo aquí para decirles esto y además quiero pedirles un favor - respondió la cheetah
- No le digan a Kion sobre mi paradero, no quiero volver a verlo nunca más, que busque a otra cheetah para este puesto... es todo - fueron sus últimas palabras antes de dar la vuelta y marcharse sin dar la oportunidad de que alguno de sus amigos le respondiera.
- ¡Hapana! - grito Ono con total preocupación - Esto no puede estar pasando, que le diremos a Kion cuando regrese de su sanación.
- Tenemos que decirle la verdad, no podemos perder a Fuli, es la más rápida del todo el reino y ademas... - Beshte se cayó un minuto para luego responder lo siguiente:
- Esto le romperá el corazón a Kion - dijo esto último con un tono de desaliento, demostrando a la vez a los otros miembros que él sabía todo acerca de los sentimientos de Kion y Fuli.
- Esperen un momento... ¿a qué se refieren con eso de que a Kion se le romperá el corazón? - pregunto un confundido bunga.


Ono y Beshte intercambiaron miradas al darse cuenta de que Bunga no sabía absolutamente nada acerca de la relación de Kion y Fuli. Finalmente Ono dio un fuerte suspiro y se acercó al tejón.

- Mira Bunga, lo que voy a contarte es algo muy delicado, por lo cual agradecería que lo guardaras en secreto, Kion no sabe nada de esto, ¿Prometes no decir nada? - pregunto Ono viendo de manera seria a Bunga
- Por supuesto que si - respondió el tejón con una sonrisa. Desde ese momento Ono comenzó a revelarle toda la verdad, el tejón se quedó impactado al saber todo, a tal grado de desmayarse.
- Bueno, esto si no me lo esperaba - pensó Ono redondeando sus ojos.


Mientras tanto con Kion y Rafiki


Kiara y Nala se fueron a un lago cercano al habitad de las jirafas a beber un poco de agua para poder dar un poco de privacidad al príncipe y a Rafiki.

- Ya veo, así que estas preocupado por Fuli y quieres hacer todo lo posible por reconciliarte con ella ¿no es así? - pregunto mientras se frotaba el mentón.
- Si, cuando la vi llorar, supe que nuestra amistad estaba peligrando y al verla irse a toda velocidad, me sentí impotente - respondió Kion con un tono de melancolía al recordar los sucesos.
- ja, ja, ja hay mi querido Kion, se te nota en toda la cara - sonrió Rafiki al darse cuenta de lo que estaba pasando.
- ¿Qué? ¿Tengo algo en la cara? - pregunto Kion mientras se frotaba la cara con sus patas.
- Me refiero a lo que dice tu corazón y el brillo que hay en tus ojos cuando hablas de Fuli, no eres el primero que veo en estos casos - aclaro el mandril con una sonrisa picarona - Lo mismo paso con tu abuelo y padre cuando vinieron a verme.
- ¡Hevi kabisa! - se sonrojo Kion al darse cuenta de las palabras de Rafiki.
- No te preocupes, es algo natural, el ciclo de la vida te está indicando que estas creciendo y que pronto vivirás eventos increíbles e inolvidables - se rio Rafiki mientras frotaba la cabeza de Kion, en eso lo miro directo a los ojos.
- Primero que nada Kion, debes entender que el corazón de una hembra no es el mismo que el de un macho, estas son un poco más sensibles antes sucesos críticos y traumáticos - Con su bastón comenzó a dibujar en el suelo la forma de Kion y Fuli.
- El simple hecho de que Fuli te haya golpeado y gritado de esa manera, quiere significar una cosa, que ella también siente algo muy especial por ti y este sentimiento es muy fuerte -dijo Rafiki mientras seguía dibujando, esta vez formo un corazón roto.
- Cuando las chicas sienten que van a perder a alguien muy especial para ellas, su corazón tiende a quebrarse literalmente y tienden a sufrir mucho, un gran ejemplo de esto fue tu madre de cachorra, cuando perdió a Simba. Desde ese día nunca pudo volver a ser feliz, siempre estuvo llorando por tu padre.
- Cielos, eso no lo sabía... Dios que fue lo que hice - se lamentó Kion al darse cuenta de la gravedad de la situación.

En eso recordó las palabras de Kiara, por segunda vez, las palabras de su hermana tenían sentido y resultaron ser ciertas.

Flashbash

Kion mirando a su hermana seriamente: Kiara que debería hacer, esto es tan repentino, ¿cómo hablare normalmente con Fuli ahora que la estoy viendo de otra manera?
Kiara: Pues para empezar debes aceptarlo y hacer lo que te dije Kion, con el tiempo tienes que ver si "Fuli también está enamorada de ti" y pues el resto es historia, deja que el ciclo de la vida continué entre ustedes dos. Tú y yo ya estamos creciendo y creo que poco a poco nos está llegando la hora de continuar nuestras vidas con alguien especial, alguien que comparta nuestros sueños y nos quiera tal cual somos.


Fin del Flashbash

- Conozco bien a Fuli y hacerla llorar es lo equivalente a mover a un elefante atrapado en el fango, es muy difícil lograrlo, ella es una chica muy valiente, segura y fuerte - explico Rafiki mientras dibujaba un par de gotas en la figura de Fuli.

Kion bajo las orejas al ver aquella imagen, el dolor que sentía era muy fuerte, pero su mirada cambio a una de alegría cuando Rafiki le comento lo siguiente:

- Aun estas a tiempo para corregir las cosas pequeño Kion, pero para encontrar esa solución debes hablar con dos leones que quieras de corazón - de pronto una fuerte briza envolvió a Kion y Rafiki, el mandril sabia de que se trataba.
- Mufasa... te lo dejo en tus manos - pensó Rafiki con una sonrisa.
- Dos leones que quiera de corazón... ¿pero, tú no sabes la solución? - pregunto un Kion confundido ante ese acertijo
- ja, ja, ja yo ya hice mi parte amiguito, ahora es tu deber averiguar la manera de solucionar el problema - dijo esto último antes de retirarse a su hogar, no sin antes mirar a Kion y decirle unas palabras esperanzadoras 

- Si lo logras Kion, vivirás uno de los momentos más felices de toda tu vida y no solamente tú lo vivirás... - finalmente se retiró dejando a Kion algo confundido pero con un sentimiento de esperanza.

En eso Nala y Kiara regresan con Kion, y se dirigen a descansar en la roca del Rey. La pata de Kion había mejorado significativamente, ya podía moverse sin dificultad. Cuando llegaron a la cueva, notaron que Simba aún no había regresado de su asunto con los cocodrilos por lo cual Nala ordeno a Kion que durmiera un poco con ella, para que su pata mejore. Tiifu y Zuri estaban dentro de la cueva descansando con sus respectivas madres por lo cual Kiara se les unió. Kion, quien estaba enrollado ante los brazos de su madre quien reposaba su cabeza sobre él, antes de cerrar los ojos pensó en las últimas palabras de Rafiki. "Debes hablar con dos leones que tu ames de corazón"

El sueño de Kion


El pequeño felino se encontraba en un lugar totalmente desconocido, era un lugar realmente hermoso y sorprendente, estaba completamente rodeado de árboles de unos colores peculiares que nunca ha visto en toda su vida, eran de color amarillo y blancos (Estos árboles son conocidos como Ginkos y Magnolias respectivamente), pero los árboles que más predominaban en el área, era la de los pétalos rosados, habían muchos pétalos volando y volando alrededor de todo el lugar. La zona era inmensa, había arboles de pétalos por todos lados, más al fondo, se encontraban montañas rodeando todo el lugar en forma circular, en la parte central del lugar, se encontraba un enorme poso. Cuando Kion se acercó al pozo, observo algo que lo impresiono bastante, dentro del mismo se encontraban todos los tipos de peces que había en Pridelands, incluyendo uno nuevo que nunca antes había conocido, era un pescado de color rojo con amarillo. Era el que más resaltaba de todos los peces debido a su tamaño.

-Esto es totalmente increíble...- susurro un impresionado Kion al ver todo el paraíso que lo rodeaba.

Miro el cielo, era de noche pero lo que llamaba la atención fue el espectáculo visual que se mostraba, se podrían ver millones de estrellas brillando en el cielo nocturno, a un lado se encontraba la luna quien reflejaba con su luz todo el lugar, el brillo lunar al entrar en contacto con el poso, mostraba un panorama hermoso, los peces brillaban como si fueran luciérnagas. Cuando Kion toco el agua se percató que estaba caliente, no helada. La mayoría de los lagos y posos en todo el reino estaban heladas durante la noche, pero este lago era una excepción. 

Entro al lago y sintió como todo su cuerpo se cubría de un placentero calor, como si estuviera abrazando a su madre, al probar un poco del agua, sintió la sensación más deliciosa que podía sentir en su vida.

- Veo que estas disfrutando de la comodidad del lugar, pequeño Kion - susurro una voz conocida detrás de Kion.
- No puede ser... ¡Abuelo! -exclamo Kion al ver al mismísimo Mufasa sentado a un lado del pozo, por poco el pequeño príncipe se ahoga al ver a su abuelo en frente suyo.


Al salir del agua y sacudirse rápidamente, miro al león y efectivamente, era su abuelo en persona, rápidamente corrió hacia él y lo abrazo. No sin antes notar un pequeño detalle, la temperatura del clima era cálida, como si estuviera en lo profundo de una cueva.

- Hola mi pequeño nieto, que bueno verte de nuevo - susurro Mufasa mientras correspondía el abrazo, Kion al sentir la calidez del cuerpo y los latidos del corazón de su abuelo, se percató que era real.
- ¡Abuelo Mufasa, en verdad eres tú! - grito un Kion muy emocionado y feliz - ¿Estoy soñando?, si esto debe ser un sueño.
- Je quien sabe, puede que sí, puede que no - comento el león mientras se incorporaba y miraba a su querido nieto.
- Veo que has tenido un día verdaderamente difícil - dijo Mufasa
- Si... pasaron muchas cosas y ahora estoy pasando por una encrucijada terrible - declaro Kion con una voz melancólica.
- Si eso lo sé, por eso mismo estoy aquí Kion, para ayudarte a resolver tu problema con cierta Cheetah que tú conoces - dijo Mufasa mientras levantaba el rostro del cachorro - No tengo mucho tiempo, así que seré breve.


Mufasa se acercó al agua y llamo a Kion, este siguió la indicación de su abuelo y observo el agua. Poco a poco el agua mostraba una imagen. Era un lugar rocoso, cerca de los bosques Hakuna Matata, allí se podía apreciar a un personaje de color amarillo, de pronto Kion logro reconocer a ese animal, era Fuli quien estaba recostada encima de una roca plana, cerca de una roca gigante de color marrón y al costado un enorme árbol muerto, este resaltaba en todo el lugar.

- Como veras Kion, estas pasando por una nueva etapa de tu vida en la cual tendrás que asumir nuevos retos y ser un poco más sabio, y maduro. Tu imprudencia causo el dolor y el sufrimiento de un ser muy querido por ti y actualmente se encuentra con el corazón roto. - comento Mufasa mientras veía la imagen.
- Lo se abuelo, no hace falta que me lo recuerdes... Fuli - dijo Kion quien se encontraba tocando la imagen de Fuli con su pata - Me confié demasiado y creí que lo tenía todo calculado, pero me equivoque y ahora alguien más está pagando por mis errores.
-Así es pero todos cometemos errores Kion, es parte del ciclo de la vida, nadie es perfecto - coloco una pata en la espalda de Kion y le sonrió - Pero recuerda, todo error tiene solución y toda solución trae felicidad absoluta.
- Pero... ¿cómo puedo solucionarlo?, Fuli ni siquiera me quiere ver - pregunto sin dejar de observar la imagen.
- A veces el corazón de algunos animales puede estar cerrado pero cuando tratamos de sanar el corazón de alguien, demostramos que somos capaces de reconciliarnos hasta con el ser más duro. La solución la tienes en frente de ti Kion.
- ¿En frente de mí? - pregunto Kion.
- ... - No hubo respuesta alguna.


Kion volteo la mirada y su abuelo ya no estaba, lo busco por todas partes pero había desaparecido por completo. Solo estaba él y la imagen de Fuli en el agua desapareció, en cambio comenzaba a aparecer otra imagen, era la silueta de su madre.
- La respuesta está en frente mío - pensó el cachorro, de pronto se dio cuenta de lo que quiso decir su abuelo - ¿Sera posible que mi madre conozca la existencia de este lugar?


En ese mismo momento, alrededor de todos los arboles comenzaban a aparecer muchas luces de color amarillo, cada vez eran más y más que rodeaban toda el área, eran miles de luciérnagas que sumada a la maravillosa vista del lugar, creaban un espectáculo visual nunca antes visto. Desde ese momento, Kion sentía felicidad absoluta, pura felicidad.

- Wow - exclamo Kion con una sonrisa.


Fin del sueño de Kion


El tiempo pasó, el sol ya se estaba ocultando a lo lejos. Simba regreso de su asunto privado algo agotado, al ver a su hijo dormido al lado de Nala lo extraño demasiado ya que la mayoría del día se encarga de proteger el reino con la guardia del león. Cuando se acercó a Kion, observo la herida de su pata derecha, Nala al despertar y ver a su querido esposo le explico todo lo sucedido en las lejanías, este en un principio se enojó por la imprudencia de su hijo al ser tan descuidado con sus acciones pero luego de esto se calmó y se acercó a darle un beso a su hijo, agradeciendo a los reyes del pasado que lo hayan protegido ante tal peligro. Cuando Kiara despertó, se acercó a su padre para explicarle todo lo sucedido con más detalle, allí Simba descubrió que fue Fuli quien salvo a su hijo de las garras de la muerte. Esto hizo que el rey estuviera en eterna gratitud con la cheetah, y luego de meditarlo por mucho tiempo, decidió lo mejor que podría hacer por Kion y Fuli, aceptar ese amor "prohibido" y apoyar en todo a Kion. Al fin y al cabo, observo el crecimiento de su hijo. Ya no era el mismo Kion de antes, su hijo estaba atravesando por una nueva etapa más madura. Por lo que finalmente dijo lo siguiente:

- Creo que ya llego la hora de que encuentres la felicidad hijo mio - miro a Nala y ella le sonrió, demostrando lo feliz que estaba de que su hijo halla madurado.
- Yo tengo la solución a su problema, debemos esperar un poco más hasta que sea la hora indicada - menciono Nala mientras miraba como el sol se ocultaba.


En eso entran a la cueva Ono y Bunga, quienes estaban preocupados por la salud de su líder, Simba y Nala con una sonrisa los invitaron a pasar para que observaran a Kion quien aún dormía plácidamente. De pronto, el cachorro comenzó a despertar de su sueño.

- ¿Ono, Bunga? - susurro el cachorro al ver a sus compañeros - ¿Están bien?
- Claro que si Kion, estábamos preocupado por ti y vinimos a ver cómo te encuentras - respondió Ono con una sonrisa
- ¿Cómo te sientes Kion? - pregunto Bunga observando la pata de su mejor amigo
- La verdad, me siento de maravilla - dijo esto mientras se levantaba y estiraba la pata, la cual ya se había sanado casi por completo.
- ¡Eso es Bungafantastico! - grito el tejón, era la primera buena noticia que recibía en todo el día.
- Siento arruinar el momento pero Kion, hay algo que tenemos que decirte - susurro Ono con una mirada de preocupación.
- ¿Que es Ono? ¿Le paso algo al reino? - pregunto con curiosidad, pero noto que era algo peor al ver la mirada triste de su compañero.
- Es Fuli, decidió abandonar la guardia para siempre... - dijo esto último con un tartamudeo
- ¡Que Fuli abandono la guardia! - grito Kion captando la atención de todas las leonas, en especial la de Nala, Kiara y Simba.

Ono estaba a punto de decir algo hasta que Kion le robo la palabra, recordó el sueño y las palabras de su abuelo.
- "La respuesta está enfrente de ti" - susurro Kion mirando el suelo, luego recordó la imagen de su madre en el poso.
- ¿Mamá? podemos hablar en privado por favor - pregunto Kion mirando a Nala, ella solo sonrió ante las palabras de su hijo, como si estuviera esperando todo este tiempo para escuchar esas palabras.
- Por supuesto que si, ¿nos disculpan muchachos? - Dijo Nala a Ono y Bunga, quienes estaban un poco confundido ante la frase de Kion.


Ambos salieron de la cueva y se dirigieron a la punta de la roca, ambos contemplaron la noche. Nala miro de reojo una parte del cielo y noto que había luna llena, esto la hizo sonreír aún más. En eso miro a su hijo.

- Bueno hijo, ¿Cuál es la pregunta? - pregunto Nala
- Bueno, quizás esto te parezca algo raro pero... por casualidad ¿no conoces un lugar donde el piso está cubierto por puras flores, rodeado por muchos, muchos árboles de pétalos rosados, con montañas pequeñas, y un gran poso lleno de peces? - pregunto Kion mirando a su madre, quien se encontraba sorprendida ante la descripción del lugar.
- "El Campo de los ancestros" - susurro Nala aun sorprendida, se estaba preguntando como su hijo conocía tal lugar. 

- Si, lo conozco muy bien, fue el lugar más hermoso que conocí en toda mi vida, allí fue el lugar donde tu padre me pidió que fuera su compañera luego del reinado de Scar.
- ¿El Campo de los ancestros?, entonces si existe... - comento Kion sorprendido, ahora tenía sentido las palabras de Rafiki, los dos leones queridos eran Mufasa y Nala - Gracias abuelo.
- ¿Abuelo? - pregunto Nala extrañada.
- Es una larga historia, te prometo que te lo contare mañana, ahora tengo que saber cómo llegar a ese lugar - dijo Kion con un tono de esperanza - Mamá, ¿sabes cómo puedo encontrar ese lugar?
- Si, pero la entrada está demasiado oculta, está muy cerca del bosque donde encontré a tu padre, el lugar donde vive Bunga - explico Nala - Sé que no debería contarte esto ya que es un secreto que tengo yo con tu padre y prometí no revelarlo, pero lo haré por ti y por Fuli quien te salvo la vida, será nuestro secreto ¿vale?

- Por supuesto que sí, lo prometo con la garrita - dijo Kion levantando la garra, Nala sonrió al ver tal gesto y correspondió su garrita con la suya.
- Muy bien, la entrada se encuentra detrás de una cascada, está cubierta de puras hojas color marrón, cuando lo encuentres, veras un túnel completamente oscuro y largo - en eso coloca su pata a la espalda de su hijo - No temas, tu solo sigue avanzando y finalmente encontraras el lugar.
-¡Muchas gracias Mamá! - agradeció el cachorro con un abrazo - Ahora ya lo que debo hacer...
- Buena suerte Kion - le susurro su madre, quien a la vez pensaba en que esta seria posiblemente la mejor noche de la vida de su hijo.


Kion rápidamente entro a la cueva en busca de Ono y Bunga, estos se encontraban hablando con Kiara, Tiifu y Zuri.

-Muchachos, ya tengo la solución a todo este problema - dijo Kion con una sonrisa llena de confianza 
- Sé que es tarde pero necesito de su ayuda, es la única manera de lograr convencer a Fuli para que regrese con nosotros
- ¡Hapana! ¿Lo dices en serio? - pregunto Ono con una mirada de alegría - Cuentas con mi apoyo total Kion.
- Y con el mío - dijo Bunga con una sonrisa, era la segunda mejor noticia que recibía durante el día.
- Entonces vamos, síganme - menciono el cachorro mientras se dirigía a la salida, no sin antes encontrar a su padre con una mirada seria.

De pronto sonrió y dijo:
- Ve Kion, ve a recuperar a tu amiga - se apartó de la entrada para sorpresa de Kion.
- Gracias Papá - dijo esto con un abrazo.
- Venga Fuli te está esperando, haz tu mejor esfuerzo - dijo Simba empujando cariñosamente a su hijo.


Una vez fuera de la cueva, Kion les explico con detalle la descripción de la entrada, con mucho cuidado de no revelar el lugar secreto. Bunga rápidamente recordó que existen 1 sola cascada en los bosques Hakuna Matata y no se encontraba muy lejos de la roca el Rey. Los tres emprendieron su viaje hacia los bosques con su famosa frase "Hasta el fin de las praderas, guardia del león defensa"

Durante el trayecto Kion indico a Ono que volara muy alto para localizar la cascada y un enorme árbol muerto con 2 piedras gigantes debajo de él, Ono se extrañó ante tal pedido respecto al árbol. Mientras que Bunga, al vivir en esa zona, se convirtió en el guía para encontrar la cascada por tierra.

Al llegar se pusieron patas a la obra, gracias a la luz de la luna llena, el bosque desde las alturas se podía ver más claro, Ono no tardo en encontrar el árbol muerto.

- Perfecto, yo iré a ese lugar, muchachos necesito que ustedes busquen la entrada secreta de la cascada, recuerden que esta se encuentra detrás de esta misma, cubierta de hojas color marrón - Dijo Kion antes de empezar a correr en dirección al árbol muerto. 
- Cuando logren encontrarla, quiero que me busques desde el cielo Ono y me des la señal, luego de eso, necesito que me dejen solo ¿vale?
- Dalo por hecho Kion - afirmo Bunga con una sonrisa.


Luego de eso se separaron, a medida que Kion visualizaba el árbol muerto comenzaba a sentirse nervioso, sabía lo que estaba a punto de suceder por lo cual se le hizo un nudo en la garganta. Finalmente llego al lugar y logro encontrar a Fuli, se encontraba "durmiendo" encima de una roca plana. Tal y como lo había visto en su sueño, Kion se armó de valor y se acercó cuidadosamente a la roca, en eso sube con mucho cuidado y encuentra el rostro de Fuli, para su desgracia, ella estaba despierta por lo cual Kion al hacer contacto visual con ella, retrocedió rápidamente a tal grado de caer de la roca plana. Fuli se levantó lentamente y miro a Kion con una mirada de enojo.

- ¿Qué es lo que quieres? Kion - gruño Fuli, mostrando sus dientes.
- Yo... vengo a hablar contigo - respondió Kion con una mirada seria pero insegura a la vez, lidiar con la ira de una hembra era algo nuevo para el.
- ¡No hay nada que hablar ni mucho menos tengo motivos para hablar contigo! - grito un poco más fuerte la cheetah
- Se que dejaste la guardia del León Fuli pero no vengo a preguntarte si quieres unirte o no, ni mucho menos obligarte -respondió el líder con una voz cada vez mas, sabía que Fuli estaba muy enfadada pero eso no lo intimidaba.
- ¿Y el motivo de tu agradable visita es? - pregunto Fuli con una mirada de confusión.
- Quiero llevarte a un lugar especial - dijo esto mientras subía a la roca, Fuli retrocedió un poco, no dejaba de estar a la defensiva 

- Sé que estas muy enfadada conmigo y sí, me lo merezco, fui un idiota y tonto a la vez, no pensé en las consecuencias que iba a traer mis acciones y que no merezco tu perdón.

- Ni la vas a tener Kion, pierdes tu tiempo - replico Fuli con un tono aún más molesto - Casi pierdo la vida por tu culpa.
- Lo sé... pero si me das una oportunidad, te prometo que si esto no funciona... te dejare en paz, para siempre - susurro con tristeza el cachorro - Como te dije, no vengo a obligarte, solo quiero ganarme tu perdón si es que aceptas esto que te estoy proponiendo.

- ... - Fuli solo desvió la mirada, demostrando su negación.

Kion se resignó por completo, ya no podía hacer nada más, era más que obvio que su lazo de amistad con ella se había roto por completo, sintió un dolor inmenso en el pecho ya que había perdido a su mejor amiga y la chica que amaba.

- Gracias por salvarme Fuli, quiero que sepas que la pase de maravilla al estar a tu lado y siempre recordare los buenos momentos y yo... quiero decirte que en verdad que te quiero mucho, siempre serás bienvenida en este lugar. - dijo esto último mientras se daba la vuelta - Adiós Fuli, gracias por todo.

Kion comenzó a caminar en dirección a la roca del rey cuando de pronto sintió una pata en su hombro derecho, giro la cabeza y observo a Fuli con una mirada de tristeza.

- Espera... - susurro Fuli mientras bajaba de su lugar de descanso y se acercaba a su ex-lider.
- Kion, espero que esto valga la pena - dijo Fuli con un tono de voz calmado, mientras lo veía directamente a los ojos, dio un suspiro y dijo - Acepto tu propuesta, guíame hacia ese lugar
- Fuli... no te arrepentirás, te lo prometo - sonrió Kion mientras emprendía el camino directo hacia la entrada.


Cuando comenzaron a caminar por el bosque, Kion mirando de reojo hacia el cielo, encontró a Ono dándole la señal de que habían encontrado la cascada, estaba muy cerca de ellos, este le guiño el ojo y le agradeció mentalmente.

- Buena suerte Kion - susurro mientras se disponía a dejar el lugar junto a Bunga, quien se encontraba arriba de un árbol viendo a los 2 felinos.

En pleno camino, ninguno de los dos mencionaba alguna palabra, la tensión era muy fuerte entre los dos y lo menos que deseaba Kion era que Fuli cambiara de opinión y la perdiera para siempre. En eso Kion se percata de un detalle, Fuli estaba temblando de frió, sabía que ella no tenía una cueva cálida en donde pueda dormir tranquila, pero eso iba a cambiar esta noche.
Cruzando por un camino de rocas, a lo lejos, logro encontrar la cascada, muy cerca del hogar de Bunga, de pronto se desconcentro ante una pregunta de la cheetah.


- ¿Cómo está tu pata? - pregunto Fuli mirando de reojo la pata de Kion
- Esta mejor, ya no me duele nada - respondió Kion mirándola de reojo - Rafiki sabe cómo curar a los animales
- Si... eso parece - suspiro Fuli - ¿Cuánto falta?
- No mucho, ¿vez aquella cascada?, allí está la entrada - dijo Kion tratando de moverse un poco más rápido, no quería terminar con la paciencia de Fuli.


Finalmente llegaron a la cascada, había un enorme camino de rocas que pasaba por debajo de la cascada, con mucho cuidado de no mojarse, observa que en efecto había una enorme maleza con hojas de color marrón, estaba en el lugar correcto, sin dudarlo comenzó a golpear fuertemente la maleza.

-¿Pero qué es lo que haces? - pregunto Fuli con una mirada de confusión.
- Ya veras, dame unos minutos - grito Kion mientras rasguñaba las hojas - Necesito sacar esto para que podamos pasar.
- Kion... si esto es una broma, yo.. - fue interrumpida por un fuerte sonido, Kion había golpeado la maleza con tal fuerza que logro atravesar la pared de hojas
- Bien, ya podemos pasar, ven Fuli - la llamo con una voz de seguridad, pero noto que la cheetah no se movía - Confía en mi por favor, no estoy aquí para hacerte pasar un mal rato
- Esta bien... voy - susurro ella con un tono molesto, al ver la entrada de cerca, no observaba más que oscuridad absoluta.
- Escúchame Fuli, voy a necesitar que muerdas mi cola para que no me pierdas el paso - dijo Kion mientras daba los primeros pasos 

- Sé que es raro, pero es la única forma de que podamos atravesar este camino -
- ¿Es en serio? - suspiro la cachorra - Espero que esto valga la pena

Fuli retrocedió un poco y con sus colmillos sujeto la punta de la cola de Kion con mucho cuidado de no lastimarlo, este al ver que Fuli estaba lista comenzó a avanzar hacia la macabra cueva, a medida que se desplazaban, la oscuridad cada vez más los abrazaba por completo, llegando a un punto en el que ninguno podía ver nada. En eso Fuli se detiene por el miedo pero Kion le susurra:

-Tranquila Fuli, no dejare que nadie te haga daño y mucho menos te dejare en un lugar como este -

Fuli contuvo su miedo y decidió seguir. Habían pasado 5 minutos desde que entraron a la cueva, ya no lograban escuchar el ruido de la cascada detrás de ellos. Lo único que se lograba oír era el sonido de sus pisadas. El tiempo pasaba y los nervios de Fuli no paraban de crecer, desconocía las intenciones del león, no sabia hacia que clase de lugar la estaba llevando, al final tomo un poco de aire y decidió confiar. No paso mucho tiempo para que ambos felinos lograran ver una luz a lo lejos, en ese momento Kion se detuvo.

- Fuli, ya puedes soltar mi cola - le susurro a una espantada Fuli, estaba completamente aterrada por no ver nada.
- Tranquila, ahora necesito que cierres los ojos por favor, quiero darte una sorpresa, ¿está bien?
- Kion te juro que te voy a golpear si intentas hacer... - fue interrumpida por Kion
- Dime Fuli, durante todos este tiempo, ¿alguna vez te trate de hacerte daño o algo que valla en contra de tu voluntad? - pregunto el león si tener respuesta alguna de su amiga. 

- Sé que estas enojada conmigo pero dime... ¿confías en mí? - pregunto Kion con un tono de voz suave.
-... Si, confió en ti Kion - dijo esto último con una voz suave, detalle que alegro al líder.
- Esta bien, ahora necesito que des unos cinco pasos, estaré detrás de ti, quiero que tú lo veas primero - susurro Kion
- Va..vale - tartamudeo la aterrada cheetah, gracias a la luz que se veía a lo lejos, pudo avanzar sin problemas, luego de eso cerro los ojos.
- Cuando lleguemos a nuestro destino, te silbare y tu abrirás los ojos - indico Kion quien estaba tranquilo a pesar de estar rodeado por la oscuridad.


Siguieron avanzando por unos cuantos minutos, la luz cada vez se volvía más fuerte hasta el punto que desvaneció la oscuridad que los rodeaba, en eso se escuchaba un cálido ruido de árboles sumado a los sonidos de los grillos y sintieron un agradable aroma floral. La temperatura del clima comenzaba a subir a un punto agradable para ellos, Kion se alegró mucho al ver que Fuli ya no estaba sufriendo por el frio, todo estaba marchando perfectamente. Finalmente llegaron a su destino, Fuli sintió que pisaba algo suave y cálido. En eso Kion Silbo y Fuli abrió los ojos, lo que vio a continuación la dejo boquiabierta.

- ¡Sorpresa! - exclamo Kion con un tono de alegría

Fuli observo con detenimiento todo lo que Kion había visto en su sueño, era todo exactamente igual de hermoso, los pétalos rosados volando por todos los lugares, los arboles de colores peculiares, el poso de agua, el cálido clima, las montañas, las rosas cubriendo todo el suelo y el cielo cubierto de estrellas. La luna llena resplandecía a lo lejos, iluminando toda la zona.

- Kion... esto es asombroso - susurro Fuli, quien admiraba todo los detalles de la zona, ella conocía todos los rincones de Pridelands pero nunca había visto algo tan maravilloso y esplendido como aquel panorama. Su corazón comenzó a latir rápidamente, no sabía que decir, era como estar en un sueño. Todo la rabia, la ira, el enojo, la tristeza y el trauma habían desaparecido, solo sentía alegría y paz en su corazón.
- Te dije que no te ibas a arrepentir - dijo el león con una mirada sonriente - Ven, sígueme.

- Esta bien - susurro, con una voz suave la cheetah, mientras lo seguía lentamente.
Kion se dirigió al pozo y toco el agua, estaba caliente como en su sueño y estaban todos los peces, incluyendo el pescado de colores brillantes.
- Ven Fuli, toca el agua- dijo Kion quien jugaba con el agua del pozo.
- Perdona pero recuerda que no me gusta el agua - retrocedió un poco para no mojarse.
- Bueno tú te lo pierdes - dijo esto último mientras corría y daba un gran salto hacia pozo.


Pasaron algunos minutos y Kion no emergía del pozo, la preocupacion de Fuli comenzaba a crecer poco a poco, se acercó un poco a la orilla y para su sorpresa, Kion emerge sujetando a Fuli por el cuello y la sumerge en el agua (así como lo hizo Simba con Nala).
Ambos emergieron del agua, Fuli estaba desesperada, hasta que Kion se acercó y la sujeto.


-Fuli tranquila, antes de que te enojes conmigo y me golpees, siente el agua, ¿no notas algo raro? - pregunto Kion sin dejar de sujetarla con las patas.
- Esta... caliente, ¡el agua está caliente! - dijo la cheetah con asombro, era la primera vez en toda su vida en la que el agua le parecía muy agradable.
- Ahora mira debajo de ti, dime, ¿notas algo curioso? - indico Kion mientras soltaba a Fuli quien ya se había calmado.
- Los peces, están brillando... ¿pero cómo? - se preguntó a sí misma la cheetah al ver tan maravillosa vista debajo del lago.
- Por ultimo Fuli, bebe un poco del agua, confía en mi - dijo Kion mientras trataba de beber un poco de agua.


Fuli al tomar un bocado del pozo, sintió el agua más refrescante y dulce que pudo haber probado en su vida, no lo podía creer, todo parecía una fantasía. En eso siente que alguien le lanza un chorro de agua, era Kion quien trataba de impulsarla a jugar con él. Al principio lo miro con una mirada de enojo pero luego miro a Kion detenidamente y lo que sentía en ese momento no era rabia, sino un gran cariño hacia él, cariño que poco a poco iba evolucionando. Su corazón se estaba sanando de poco a poco.

- Bien... tú te lo buscaste Kion - grito Fuli mientras le lanzaba agua con sus patas - No me vas a ganar en esto.
- Ja ¿Me estas retando? - dijo Kion con un tono desafiante.
- ¿Tu qué crees? - dijo Fuli dándole una sonrisa, la primera sonrisa que dibujaba en su rostro, esto alegro muchísimo al león, por lo que le siguió el juego.
- Bien reto aceptado - le lanzo un poco de agua a Fuli y ella hacia lo mismo.


Ambos cachorros se estaban divirtiendo como nunca antes, ambos habían jugado tiempo atrás con diversos tipos de juegos, pero este fue el más divertido que pudieron probar, ambos lo estaban disfrutando demasiado. Luego de unos minutos, ambos cachorros quedaron agotados por todo el esfuerzo y decidieron salir del pozo, gracias al cálido clima, no sentían frió a pesar de estar empapados. Luego Kion escucha un ruido proveniente del estómago de Fuli, ella se apeno por esto por lo cual Kion se limito a sonreír.

-Espérame aquí, no tardare - dijo Kion mientras regresaba al agua y se sumergía aún más dentro del pozo.

De pronto el león emerge con un el pescado de colores brillantes, lo lanzo directo al pasto y volvió a sumergirse, nuevamente Kion pesco el mismo pez y lo lanzo hacia el pasto, realizo esta acción cinco veces. Fuli estaba anonadada por la habilidad de pesca de Kion, nunca lo había visto pescar y nadar de esa manera. El cachorro regreso al pasto muy agotado por el enorme esfuerzo.

- Bien, aquí tienes mucho para comer Fuli, puedes servirte - le sonrió a Fuli quien a la vez lo veía con una sonrisa
- Muchas gracias Kion pero, tu ¿no vas a comer? - pregunto la cachorra a su ex-líder.
- La verdad no tengo hambre, pero quisiera probar esta nueva especie de pez - dijo esto mientras miraba la comida.
- ¿Kion? - susurro Fuli.
- ¿Si? - pregunto Kion
- ¿Me quieres acompañar a comer? - le pregunto con una voz suave, tan suave que por un momento parecía seductora, Kion no se negó.


Ambos cachorros, al mismo tiempo, dieron un mordisco y la sensación que sintieron estaba fuera de este mundo. El pescado estaba delicioso, era un sabor mucho mejor que el atún.

- ¡Cielos esto esta delicioso! - gritaron al mismo tiempo, el sabor era fenomenal para ellos.
- Nunca pensé que existiría tal sabor - dijo Fuli mientras daba otro bocado.
- Tampoco yo, es la primera vez en tanto tiempo que pruebo una cena de este nivel - respondió Kion con un pedazo de pescado en su mandíbula.


Ambos felinos no tardaron en terminar su cena, terminaron satisfechos por el banquete, Kion observo como Fuli estaba completamente feliz, todo estaba saliendo muy bien. Se incorporo y se acercó lentamente hacia Fuli y le toco con su pata.

- Tú las traes - dijo Kion mientras se echaba a correr a toda velocidad.
- Oh ya verás pequeño pillo - dijo Fuli mientras se preparaba para correr a toda velocidad.

Kion sabía que iba a perder, pero no le importaba, lo único que quería era divertirse con su mejor amiga y que pase la mejor noche de su vida.
- Aquí estoy Fuli, a que no me atrapas - grito Kion con voz desafiante.
- Muy bien, acepto el desafió - dijo Fuli mientras comenzaba a correr a toda velocidad.


No tardo ni 1 minuto en atrapar a Kion, pero por accidente la velocidad era tan alta que no la midió bien, estrellándose con Kion, ambos comenzaron a rodar por todo el camino de flores hasta que finalmente cayeron al poso nuevamente.
Por suerte ninguno había sentido dolor ante el impacto, al contrario, ambos comenzaron a reír una vez salieron del agua.

Kion estaba muy feliz, después de mucho tiempo, por fin oía reír a su amiga. Esto lo alegro una vez más. Pero en eso Fuli comienza a carcajearse aún más.

- Kion, mira todo tu cuerpo - dijo Fuli con una sonrisa.

Kion observo todo su cuerpo y se percato que estaba cubierto por una gran cantidad de pétalos rosados, tanto así que parecía un arbusto gigante. El simplemente sonrió y se sacudió fuertemente. Para su mala suerte, el resultado fue peor de lo que esperaba. Debido a la sacudida, levanto más pétalos del suelo y quedo atrapado en una bola de pétalos, solo se veía su nariz. Fuli simplemente no pudo contener la risa, a tal punto que comenzó a llorar.

- Bien creo que fue suficiente diversión con las carreritas - dijo Kion mientras daba un gran salto al poso con la intención de librarse de los pétalos. 

Cuando salió del agua, algunos pétalos seguían pegado a su cuerpo.
Fuli se acercó a él con una sonrisa y decidió ayudarlo con ese problema, ella no podía evitar reírse de Kion al ver tan graciosa escena.

- Bueno por lo menos alguien se está divirtiendo - dijo Kion con un tono sarcástico.
- Lo siento Kion, debiste verte, fue tan gracioso - respondió Fuli mientras sacaba los últimos pétalos del pelaje del león.

Luego de esas palabras, ambos cachorros decidieron ir debajo de uno de los árboles y se recostaron boca arriba para contemplar las estrellas, ambos estaban cansados por toda la diversión que habían tenido. Fuli estaba completamente complacida por todo lo que estaba viviendo aquella noche, para su buena suerte, la noche no acababa aun. Kion se levantó y miro a Fuli, sabía que era la hora de sanar ese corazón roto.

- Fuli ¿Podemos hablar un momento? - pregunto Kion con una mirada seria.
- Claro, dime ¿qué es lo que sucede? - pregunto la cheetah con una mirada curiosa, mientras se incorporaba.
- Primero quiero que sepas que yo jamás en mi vida quise hacerte daño, cuando te uniste a la guardia del León, estuve muy contento por contar con tu apoyo, a medida que el tiempo iba pasando, nos hicimos muy buenos amigos, nos apoyábamos el uno al otro sin importar el riesgo y yo... - dijo esto último con una voz quebrada, Kion comenzó a llorar - Lo arruine por completo... por mi falta de juicio te puse en un grave peligro, casi te pierdo en ese accidente, de no ser por tu ayuda, yo no estaría con vida en este momento. Y cuando te vi llorar, me sentí como la peor escoria de este mundo, sabía que te había lastimado... hasta el día de hoy no puedo perdonármelo, Fuli lo siento mucho... en serio lo siento mucho, tu significas mucho para mí y no quiero perder tu amistad. Lo siento... en verdad lo siento.


Kion cerro los ojos y siguió llorando hasta que de pronto comenzó a sentir como algo suave y cálido se frotaba contra su piel, era Fuli quien estaba rozando, suavemente, su cuerpo por completo al de su amigo, colocando su cabeza debajo de él y luego rodeo su cuello ,y comenzó a ronronearle.

- Tu también eres muy importante para mi Kion, antes de que me uniera a la guardia, era una cheetah muy solitaria, no tenía muchos amigos, eso cambio el día en el que me uniste a la guardia del león, desde ese día cambiaste mi vida, gracias a ti, pude vivir cientos de aventuras y pude aprender muchas cosas del ciclo de la vida. Pasamos por momentos tensos, cruciales y peligrosos, y a pesar de los malos momentos, siempre salíamos adelante. Tu eres mi mejor amigo y cuando presencie lo de esta mañana, creí que te perdería para siempre. Eso me rompió el corazón Kion, no quiero perderte, si tu no estas, mi vida no tendría sentido - confeso esto ultimo con tono de melancolía.

Fuli retrocedió y ambos felinos se quedaron viéndose por un largo tiempo, la luz de la luna lograba crear un brillo hermoso en los ojos verdes de la cheetah, provocando que Kion se sonrojara. Lo mismo paso con Fuli, al observar de cerca a Kion, observo el brillo de sus ojos, estos lograban que Fuli se sintiera segura a su lado, ella se sonrojo al darse cuenta que ambos se quedaron mirándose por un largo tiempo. En ese instante Fuli vuelve a pegarse cerca a Kion mientras le ronroneaba.

- Kion, muchas gracias por darme esta maravillosa noche, en verdad me divertí mucho y disfrute mucho de este lugar - agradeció con los ojos cerrados, sintiendo el calido cuerpo del león, sentía que su corazón se aceleraba por el contacto y finalmente dijo - Quiero decirte que yo... te perdono por todo lo que paso, nunca más me volveré a enojar contigo ni mucho menos te golpeare. - dijo esto último mientras le daba una lamida en la mejilla que ella golpeo.
- De nada Fuli, para eso son los amigos, debemos cuidarnos y ayudarnos mutuamente y muchísimas gracias por perdonarme, era lo que más deseaba - susurro Kion con alegría mientras sentía el cálido cuerpo de Fuli y su ronroneo.

De pronto ambos comenzaron a ver a su alrededor como comenzaban a brotar luces amarillas desde los árboles, eran las luciérnagas, era el último detalle que faltaba revelar del campo de los ancestros. Ambos se quedaron contemplando la hermosa combinación que formaban los petalos y los coloridos bichos, era como ver las estrellas de cielo y poder tocarlas, Fuli, con sus patas, comenzó a tocar a las luciernagas, era la primera vez que veía este tipo de insecto en particular y le parecia muy adorable. 

Kion solo la veia con una mirada de felicidad, en ese instante recordó las palabras de Nala sobre la propuesta de Simba. Observaba su entorno, era como si el mismo lugar le estuviera impulsando a revelar sus sentimientos hacia su compañera. Al principio le entro el miedo ya que no sabia como reaccionaria. ¿Y si decía que no?, su amistad terminaría y no se volverían a ver de la misma manera, todo se arruinaría. Pero luego una refrescante brisa lo comenzó a rodear, sintió como una pequeña pata lo tocaba por la espalda, era el espíritu de su abuelo quien lo estaba indicando que era el momento de la verdad. Kion dio un fuerte suspiro y decidió llamar a su amiga quien jugaba alegremente con las luciérnagas.

- ¿Fuli? - susurro Kion
- ¿Si, Kion? - pregunto suavemente Fuli

Se acercó un poco más a ella, junto sus patas con las de ella y finalmente se confesó:
- ¿Quieres ser mi compañera, y estar a mi lado por siempre? - pregunto esto último, con mucha vergüenza y sonrojado a la vez.
- Kion... yo... esto es tan repentino y... - tartamudeo la felina hasta quedarse callada por unos minutos, desviando la mirada.


El silencio y la cálida brisa del lugar los envolvía, al no tener una respuesta concreta de parte de Fuli, Kion cerro los ojos y se preparó para escuchar el rechazo. Después de todo ambos eran de diferentes especies, el reino vería rara la relación entre un león y una cheetah, sobretodo Simba, su padre no lo permitiría puesto que es la tradición de tener una pareja de la misma especie en la realeza, pero a esto no le importaba a Kion, el no quería ser rey o gobernar el reino, solo quería protegerlo y que todos estuvieran a salvo, y quería hacerlo al lado de la chica que amaba.

Kion se resigno pero al menos había recuperado la amistad de Fuli, estuvo a punto de decir algo hasta que de pronto... no pudo hablar debido a que algo cubría sus labios, fue la experiencia más hermosa de toda su vida. Fuli, su querida amiga, lo estaba besando con mucho cariño, demostrando finalmente sus sentimientos y su respuesta, el se quedo pasmado por unos segundos y luego se dejo llevar por la sensación. Ambos se quedaron compartiendo su primer beso bajo la luz de la luna por unos minutos hasta que ambos finalmente se separaron para tomarse un respiro. Ambos estaban completamente sonrojados.

- Por supuesto que si Kion, quiero estar a tu lado por siempre - susurro la cheetah con una mirada de alegría - Siempre me tendrás a tu lado, te amo demasiado y no quiero perderte.
- Yo también te amo demasiado Fuli, deseo pasar el resto de mi vida contigo a mi lado, no me importa si los otros no lo aprueban o el reino lo ve mal, tu eres la chica de mis sueños - respondió Kion con una sonrisa mientras veía los ojos de Fuli los cuales estaban brillando con mucha intensidad, demostrando que su corazón estaba sanado y que se habían reconciliado por completo.


Fuli en un acto amoroso, salta sobre Kion y lo abraza, estaba completamente feliz. Su mejor amigo ahora era su compañero, era el mejor momento de su vida y nada podría arruinarlo, el cachorro correspondió el abrazo y se quedaron viéndose fijamente los dos, ambos estaban nerviosos al sentir el calor de sus cuerpos, finalmente Fuli cierra los ojos y besa por segunda vez a Kion, quien correspondió el beso con mucha alegría.

En poco tiempo, la luna se comenzó a ocultar, oscureciendo un poco el lugar para sorpresa de ambos. La noche ya estaba por acabar y era muy tarde, considerando el hecho de que mañana tendrían que trabajar con la Guardia del León.

- Kion ¿Quieres dormir conmigo esta noche? - pregunto Fuli con una voz suave y cariñosa a la vez.
- E... Cl.. claro - tartamudeo Kion un poco nervioso ante la pregunta de la cheetah, era la primera vez que dormiría con una felina que no fuera parte de su familia. Fuli solo sonrió al ver la reacción del león.
- Tranquilo que no muerdo, te lo prometo - dijo esto ultimo dándole una lamida, poniendo mas nervioso a Kion.


Finalmente los dos volvieron a compartir un beso lleno de amor mientras los pétalos los rodeaban, esa noche fue marcada como la mejor de sus vidas, al menos por el momento ya que más alegrías vendrían en el futuro, el día del Upendi.

Ambos comenzaron a caminar juntos buscando algún lugar donde puedan dormir sin que nadie los moleste, estaban demasiados cansados debido a todas las experiencias vividas por este día. Finalmente encontraron un pequeño sitio con un espacio bien profundo entre los árboles Ginkos, ambos se fueron a lo profundo de estos y se instalaron. Se recostaron uno encima del otro no sin antes despedirse.


- Buenas noches Fuli - susurro Kion mientras abrazaba a Fuli
- Buenas noches Kion y gracias por hacerme la chica más feliz del mundo - dijo Fuli mientras le daba una lamida.


Una lagrima de felicidad rodó por el ojo izquierdo de Fuli mientras cerraba los ojos, demostrando toda la felicidad que Kion le había dado durante toda la noche.

Finalmente ambos se acomodaron un poco mas y se quedaron profundamente dormidos. Oficialmente Kion y Fuli eran pareja, y la Guardia del León se volvió a restablecer por completo. En la entrada de la cueva se encontraba una figura con ojos azules quien estaba feliz por lo que acaba de presenciar, finalmente se retiró al ver el final feliz, dejando a los cachorros dormir en paz.


Faltan 6 días para la celebración del Upendi.
Fin del capítulo 3

The Lion guard:



Inspiraciones para realizar este capitulo:



  • Actualmente el Campo de los ancestros esta inspirado en los jardines de la sala gemela de la casa de Virgo del anime de Saint seiya: Saga de Hades Santuario
  • El poso del Campo esta inspirado en el poso carnivoro que aparece en la pelicula Life of Pi 
  • Como se habrán dado cuenta, hay muchas referencias a la canción "Esta noche es para amar" de TLK 1 


Última edición por Shaka el Mar Jul 11, 2017 5:10 pm, editado 5 veces
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por KIRAN27 el Dom Jul 09, 2017 4:59 am

buen capitulo amigo shaka que romantico jeje es muy bonito que no pasa nada si eres leon guaparda si hay amor eso es lo importante te felicito saludos y rugidos y un fuerte abrazo amigo shaka nwn
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por Rakan el Miér Jul 12, 2017 1:15 am

Bueno aqui el capitulo 4, disfrutenlo y gracias por el comentario Kiran =)

The Lion Guard: Del amor nace la amistad Opening:


Capítulo 4: Un invitado inesperado

El sol comenzaba a mostrarse cerca a unas montañas, saludando las praderas y a sus habitantes con un cálido abrazo. El cielo estaba despejado, por lo cual iba a ser un día hermoso, sin probabilidades de que haya un diluvio. Los primeros rayos del sol comenzaron a penetrar en el Campo de los Ancestros, logrando despertar a Kion quien se encontraba descansando al lado de su compañera, la cual estaba recostada a su lado, con su cabeza colocada cerca del rostro de su compañero.

Kion lentamente abrió los ojos, observando la belleza de la cheetah, se sonrojo un poco al ver lo cerca que estaban sus rostros, luego recordó todos los sucesos de la noche pasada y sonrió. Su sueño se había hecho realidad, finalmente estaba con la chica que amaba por lo que sabía que la vida de ambos ya no será la misma, más bien, será una nueva etapa, una que juntos recorrerán hasta llegar a un nuevo sueño, sueño que Kion anhelaba tener, el cual era comprometerse con Fuli y formar una familia.

A pesar de su edad, Kion ya estaba entrando en la adolescencia, su mente ya no era la de un cachorro infantil, ya pensaba seriamente cuales serían sus planes para su futuro, gracias a las experiencias vividas en la noche pasada, su mentalidad cambio por completo, era más sabio y cuidadoso con sus decisiones. Ahora sus principales deberes como líder no era solo cuidar el reino de toda clase de peligros, sino también el de cuidar de la seguridad de su compañera ante toda clase de amenazas y sobretodo, el de no herir sus sentimientos como lo hizo aquella vez en el accidente.
Kion se incorporó lentamente y miro a Fuli, estaba durmiendo profundamente con una hermosa sonrisa, por su expresión se percató que estaba gozando de la calidez del ambiente y la suavidad del pasto. El solo sonrió, con mucho cuidado, le dio una lamida en la mejilla a la cheetah y decidió ir a cazar el desayuno.

- Bien, aquí vamos – susurro Kion dirigiéndose al pozo quien, por la luz del sol, reflejaba en el agua un bello color aguamarina.

El cachorro se dio cuenta de este detalle, no era el mismo color que se mostraba por la noche, el lugar tenía muchos secretos por revelar, solo que Kion ni Fuli lo sabían todavía. Sin pensarlo dos veces, salto al lago y comenzó a pescar. Esta vez pesco diferentes tipos de pescado, sin dejar de lado al pescado de colores brillantes, ya que eran los preferidos de Fuli al verla tan contenta cuando los probo por primera vez.
El cachorro tardo cerca de 6 minutos en pescar la suficiente cantidad de peces para satisfacer el estómago de ambos felinos, salió del pozo y se sacudió, con un poco de cuidado de no despertar a su compañera con las gotas de agua. Como era de esperarse, el pequeño león no sintió frio al salir, ni siquiera con las refrescantes brizas mañaneras del lugar.

- En verdad este lugar es maravilloso, de no ser por el mismo, tal vez mi problema con Fuli no se hubiera solucionado – pensó observando a su compañera – Gracias madre y abuelito –
- Kiara me va a molestar por esto por muchos días cuando se entere de todo – susurro con una sonrisa al recordar lo pesada que puede ser su hermana pero a la vez muy juguetona.

Kion finalmente se dirigió donde su compañera y acaricio suavemente su rostro, ella lentamente comenzaba a despertar, abriendo sus hermosos ojos color verde esmeralda. Al ver a Kion comenzó a sonreír.

- Buenos días bella durmiente – susurro Kion con una voz cariñosa
- ¿Kion?... Buenos días – dijo Fuli con una mirada alegre - ¿Dormiste bien?
- Sin duda alguna, contigo quien no dormiría bien – bromeo el león
- Jaja eres un tonto – susurro Fuli con una mueca cariñosa, mientras se incorporaba lentamente y estiraba su cuerpo.
- Sin duda fue el mejor sueño que pude tener, gracias Kion, nunca dormí tan bien hasta el día de hoy en este lugar – agradeció la felina.
- Por nada Fuli, ahora que mencionaste el tema… tengo algo que proponerte – dijo Kion mientras miraba el cielo - ¿Te gustaría quedarte a vivir aquí?

La mirada de Fuli cambio a una de extrañeza, la idea no le disgustaba, era todo lo contrario, le agradaba mucho la idea de vivir en el campo pero luego pensó que no sería lo correcto, ya que el lugar era muy especial para los padres de Kion y no quería arruinar un lugar tan romántico con su presencia.

- Me encantaría vivir aquí pero este lugar es único en su estilo, además de que es uno de los lugares favoritos de tus padres – dijo Fuli mientras veía el hermoso panorama.
- ¿Cómo adivinaste que este es el lugar favorito de mis padres? – pregunto Kion, con una ceja levantada ante la sorpresa.
- Un rey y una reina conocen muy bien su reino, y el hecho de que me hayas traído a un lugar tan magnifico como este lo dice todo, además… – dijo Fuli mientras veía la entrada del lugar – Antes de conciliar el sueño, capte el aroma de tu madre, estaba observándonos.
- ¿Mi madre?... De seguro no quería perderse de la diversión al vernos confesar nuestros sentimientos – respondió Kion con una carcajada, conocía bien a su madre lo cual no le sorprendía el hecho de que haya venido hasta el campo a echar un vistazo.
- Ya lo creo, por cierto casi lo olvido – Fuli se acercó lentamente donde Kion y le dio un pequeño beso en sus labios para sorpresa del león.
- Gracias por esa maravillosa noche Kion, jamás lo olvidare – agradeció Fuli guiñando el ojo, el león solo dibujo una sonrisa en su rostro.
- De nada Fuli, gracias a ti más bien por decidir acompañarme, si no aceptabas la propuesta esto jamas hubiera pasado y nuestra relación estaría completamente rota – respondió Kion mientras se estiraba.

Fuli también había cambiado mucho últimamente, estaba cruzando por la adolescencia al igual que Kion, solo que en ella avanzaba un poco más rápido, ahora era una cheetah más calmada, comprensible, alegre, segura de sí misma y muy fuerte sentimentalmente, el hecho de tener un compañero en su vida provoco un cambio brusco en ella, se volvió más responsable por la seguridad de Kion y la del resto de sus compañeros. Su temperamento cambio a tal grado, que ahora era algo difícil hacerla enojar, ni siquiera los babuinos lo lograrían a no ser que la molestaran con odio.

- Nuevamente gracias por la oferta sobre quedarme en este lugar Kion, pero se apañármelas sola – dijo Fuli con una mirada de seguridad, Kion por el contrario no pensaba lo mismo, sabía que ella sufría por las heladas brizas de la noche y la roca en donde ella dormía no era nada cómoda a comparación del suave pasto del campo.
- Lamento si lo vuelvo a repetir Fuli pero no sucederá nada malo si te quedas a vivir en este lugar, mis padres conocen cientos de lugares donde pueden pasear sin ser molestados – dijo Kion mientras miraba los ojos de su compañera – Solo tendría que hablar con mi padre para que sepa que ahora este lugar te pertenece.
- Además… me gustaría volver a pasar el tiempo contigo en este lugar y dormir juntos – susurro algo apenado ante aquellas palabras

Fuli al verlo de esa manera no pudo evitar reírse, a pesar de ser compañeros, su amigo sigue sonrojándose ante la idea de quedarse a dormir a lado de una chica que no sea pariente suyo. En eso el estómago de Kion ruge, al igual que el de Fuli. Ambos se sintieron apenados al comenzó pero luego se comenzaron a reír, luego Kion le muestra la cantidad de peces que había pescado, ambos sin dudarlo comenzaron a caminar en dirección hacia el banquete.

- Había comido estos tipos de pescado antes… pero de alguna manera los peces de este pozo los vuelve más sabrosos – comento Fuli con una mirada de satisfacción mientras daba un gran mordisco.
- Ya lo creo, este lugar tiene secretos que aún no hemos visto – respondió Kion al recordar el detalle del color del pozo.
- Kion lo decidi, quiero quedarme a vivir aquí – susurro Fuli ante un Kion sorprendido, quien casi se atora con un pedazo de pescado.
- El pescado te hizo cambiar de opinión o que – dijo Kion respirando rápidamente ante la falta de aire.
- Lo siento, fue una broma cruel – rio Fuli al ver la expresión de Kion.
- Ja Ja que graciosa – dijo Kion con un tono sarcástico luego de calmar su respiración – Pero hablando en serio, hare lo posible por convencer a mi padre para que puedas quedarte, eso te lo aseguro
- Veo que no puedo hacerte cambiar de opinión, mi querido líder – susurro Fuli al terminar de comer su ultimo pescado.
- No quiero que sufras por las noches, no me parece justo desde mi punto de vista, si me lo hubieras dicho antes, habría pedido a mi padre que te quedaras con nosotros en la roca del rey – susurro Kion con una mirada de melancolía
- Muchas gracias Kion pero ya te lo dije, se apañármelas sola, aparte los cheetah somos animales solitarios – dijo esto mientras veía el suelo, luego miro los ojos de Kion con mucho cariño – Pero en mi caso ya no lo es, te tengo a ti.

Kion sintió una felicidad tremenda al escuchar esas palabras, el hecho de compartir su vida con su mejor amiga lo volvía el león más feliz del reino.

Ambos decidieron partir rumbo a la roca de la guardia para encontrarse con sus compañeros, pero casi llegando a la entrada Fuli se detuvo. Kion giro a verla y vio tristeza en su rostro, Fuli al darse cuenta que Kion la observaba, giro la mirada. Él se acercó a ella y le dio una lamida para calmarla, sabía que algo la inquietaba bastante.

- ¿Qué pasa linda? ¿Porque esa cara de tristeza? – pregunto Kion mientras se sentaba al frente suyo. Fuli se alejó un poco más de el mientras veía el suelo.
- Tengo miedo Kion… – confeso la felina – Tengo miedo de que todos nos rechacen por nuestra relación, nuestros amigos, el resto de los animales, tus padres, todos…  lo nuestro no es algo natural y lo sabes muy bien –
 Kion se acercó a ella nuevamente y con su pata levanto suavemente su rostro y la miro a los ojos de manera consoladora.
- Ono, Beshte y Bunga son nuestros amigos, ellos lo aceptaran, al igual que el resto de los animales del reino y mi familia – susurro con un tono suave, Fuli lo miro a los ojos con una mirada de esperanza ante las palabras de su compañero - Te lo mencione ayer, no me importa si el resto del mundo no ve de otra manera, tu eres la chica de mis sueños y nunca dejare que nadie te insulte ni mucho menos te voy a dejar sola – finalizo dándole una lamida en la mejilla.

Fuli se conmovió por esto, dándole un gran abrazo a Kion, quien a su vez lo correspondió, ambos comenzaron a ronronear, acto seguido Fuli comenzó  a juntar su cuerpo con el de Kion de manera llamativa, su miedo se había esfumado.

- Te amo Kion - le susurro Fuli mientras juntaba pegaba su nariz junto a la de Kion.

Mientras tanto en la roca del Rey


Pasaron algunas horas.

Todas las leonas se encontraban descansado luego de un arduo día de trabajo en la noche anterior, ser cazadoras no era una tarea fácil, tenían que trabajar al máximo para alimentar a todas las bocas carnívoras, sobre todo la de los cachorros. Desde un extremo, en una roca plana se encontraba Kiara descansando con sus amigas Tiifu y Zuri, mientras que Nala estaba cerca de ellas, rodeándolas con sus garras.
Simba ya había despertado, al ver a toda su familia descansar tan cómodamente sonrió, se acercó lentamente donde Nala y le dio un pequeño beso antes de retirarse de la cueva, se dirigió directo a la punta de la roca a contemplar su reino. Con una mirada en el cielo, se acordó de Kion.

- Hijo, espero que hayas podido encontrar lo que andabas buscando toda tu vida – pensó con una mirada de alegría, pensar en el hecho de que sus hijos ya están pasando por la pre adolescencia lo hacían sentir viejo.
- Jeje deseria tener su edad y revivir mis tiempo con Nala – susurro con una sonrisa al recordar toda su infancia. – Todo era divertido en esos tiempos, metiéndome en todas clases de problemas y Nala siempre siguiéndome sin importar que tan peligrosas fueran nuestras aventuras hasta que Scar arruino esa parte de mi vida.
- Ahora te toca a ti Kion, disfruta mucho de tu juventud al lado de la chica que amas – pensó esto último antes de escuchar una voz desde el cielo, se trataba de Zazu.
- Buenas días Majestad – saludo el mayordomo mientras mostraba una reverencia ante él.
- Buenos días Zazu, ¿cómo está el reporte de hoy? – pregunto Simba mirando seriamente al pájaro azul.
- Muy bueno señor, todos los animales están cumpliendo al pie de la letra sus rutinas matutinas, no hay conflictos entre los hipopótamos y cocodrilos en el manantial, y los depredadores no están violando el código del orden del ciclo de la vida, por lo que las cebras y el resto de los herbívoros están a salvo – finalizo Zazu, secándose el sudor de su frente.
- Perfecto, ahora lo que necesitamos es un poco de paz, después de todo ha sido una semana verdaderamente difícil con las celebraciones, tradiciones y tratados entre reinos – suspiro Simba al recordar todos los deberes reales.
- Bueno nadie dijo que sería fácil ser rey de un reino tan grande pero en mi humilde opinión señor, usted lo hace de maravilla, su padre estaría orgulloso – comento Zazu con una sonrisa, Simba al escuchar esto no pudo evitar recordar todas sus aventuras que tuvo con Zazu, quien diría que actualmente son muy buenos amigos.
- ¿Algo más que necesites decirme Zazu? – pregunto Simba con una mirada tranquila

Zazu estuvo a punto de hablar pero fue interrumpido por unas pisadas, eran Beshte, Bunga y Ono, quien estaba parado encima del hipopótamo.

- ¡Buenos días hermano adoptivo! – saludo Bunga alegremente a Simba, quien ya se había acostumbrado a las travesuras de su “hermano”, este le devolvió el gesto acariciando suavemente su cabeza con su pata.
- Buenos días muchachos, ¿qué es lo que sucede? – pregunto el rey con curiosidad al ver a la guardia.
- Buenos días su alteza, vinimos a ver a nuestro líder, ¿está descansando aun? – pregunto Ono observando dentro de la cueva.
- No sabría decirles ya que él no está aquí en este momento, ni estuvo con nosotros durante toda la noche – replico Simba con una mirada seria
- ¡Que! ¿No estuvo con ustedes? ¿Se escapó? – pregunto Besthe, él no sabía nada acerca de la entrada secreta y de la pequeña misión nocturna que tuvieron Ono y Bunga con Kion.
- Es una larga historia Beshte, te la contare luego – dijo la garza mientras aterrizaba cerca de Bunga
- Ayer lo dejamos solo en el bosque, dijo que tenía un plan para traer a Fuli de regreso – explico Bunga con una mirada confusa.
- Eso y de una entrada secreta detrás de una cascada – finalizo Ono con un tono de preocupación.

Simba rápidamente se percató del paradero de su hijo, sabía que él tenía un plan para reconciliarse con Fuli, pero no sabía que la llevaría a ese lugar en especial.

- Estoy seguro que Nala tiene algo que ver con esto, igual de traviesa como siempre – pensó Simba con un suspiro, luego miro a los miembros.
- Mmm creo que tengo una idea de donde podría estar, descuiden muchachos, dentro de unos minutos llegara mi hijo, espérenlo en la cueva de la guardia – ordeno Simba al grupo, quienes asistieron con la cabeza. Pero antes de que se retiraran, un mensaje de Zazu los detuvo por completo.
- Como decía señor, tengo un mensaje del rey Faraji de Alsius Rock, por la noche vendrá un cheetah a solicitar la ayuda de la guardia del león – finalizo Zazu
- ¿A pedir la ayuda de mi hijo y de sus amigos? Bueno eso es nuevo para mí – dijo Simba algo intranquilo ante tal pedido de ayuda.
- No se preocupe su alteza, al parecer los animales cercanos al reino no tardaron en rumorear sobre nuestras hazañas en las lejanías y en otras partes del reino – dijo Bunga con una sonrisa presumida.
- Parece que sí y necesitamos que la guardia esté disponible ante la llegada del representante de ese reino – dijo Zazu seriamente mientras notaba la ausencia de Kion y Fuli – La guardia completa muchachos.

Simba vio atentamente al pequeño grupo y los miro seriamente antes de pronunciar las siguientes palabras, un aire de preocupación de mostró en su rostro.

- Muchachos respóndanme esto con total honestidad ¿Están preparados para una misión de este nivel? –

Los tres miembros intercambiaron miradas, nunca antes habían realizado este tipo de tarea y menos en la que deba ayudar a otro reino totalmente desconocido para ellos, pero luego pensaron que lo más seguro es que Kion acepte el pedido sin dudarlo, por cual los tres respondieron afirmativamente ante la pregunta de Simba.

- Muy bien, como mencione anteriormente, esperen a Kion y Fuli en la cueva de la guardia, ya no tardan en llegar – menciono Simba con un aire de insatisfacción, por alguna razón no creía en las palabras del pequeño grupo.
- De Hecho ya llegue, estoy detrás de ustedes y con gusto acepto el pedido de ayuda del rey Faraji – dijo una voz conocida ante la sorpresa de todos, era Kion quien los observaba desde atrás de una gran roca
- ¡Kion! – gritaron sus amigos al verlo en perfecto estado y con una mirada de alegría, eso significaba buenas noticias para ellos, antes de que ellos preguntaran por Fuli, Kion se adelantó.
- Si quieren saber dónde está Fuli, está descansando en la cueva, vallan a verla muchachos – dijo Kion con un tono tranquilo, dando a entender que logro reconciliarse con Fuli. – Necesito hablar a solas con mi padre ¿Me disculpan muchachos?
- Afirmativo – Respondió Ono por todos mientras alzaba el vuelo – Vamos a ver a Fuli muchachos – grito mientras volaba en dirección a la cueva.
- Alli voy, ¡Zukazama! – grito el tejón mientras daba un gran salto hacia el pasto.
- ¡Espéranos Bunga! – grito Besthe mientras bajaba con cuidado.

Luego de que se fueran los miembros y Zazu, Kion se acercó a su padre y le dio un gran abrazo, el no dudo en corresponder el abrazo, Kion lo miro sonriendo demostrándole toda su felicidad. Simba entendió el mensaje por lo cual felicito a Kion con una sonrisa.

- Buenos días hijo, veo que la pasaste muy bien anoche – saludo Simba con una mirada picarona

Mientras tanto en la cueva de la guardia


Ono llego primero a la cueva, al sobrevolar la zona pudo encontrar a Fuli quien se encontraba aseándose encima de una roca plana, cerca al muro con los dibujos artesanales de Rafiki, se acercó con mucho cuidado para no asustarla.

- ¿Fuli? – susurro Ono algo tímido

Las orejas de Fuli se levantaron ante el sonido y giro la cabeza, al ver a Ono dibujo una gran sonrisa en sus labios, la garza nunca la había visto sonreír de esa manera.

- Hola Ono, ¿cómo estás? – respondió Fuli mientras se incorporaba
- Muy bien al verte aquí de nuevo, nos tenías muy preocupados – dijo Ono con un suspiro y con un sentimiento de alivio.
- Lamento que se hayan preocupado por mí, no volverá a suceder – susurro Fuli, quien a la vez acariciaba la cabeza de la garza, logrando que este se sintiera feliz.
- ¡Fuli! – gritaron con alegría Ono y Beshte al ver a su compañera de regreso.
- Hola muchachos, que bueno verlos – saludo Fuli con una mirada de alegría, Bunga no pudo contener su emoción y la abrazo muy fuerte, sabía que a la cheetah no le agradaba que tocaran su pelaje pero su emoción fue mayor.

Fuli, en vez de alejarlo, lo abrazo con mucha alegría para sorpresa de los demás, ella había cambiado mucho desde la última vez que la vieron. Mayormente ella no demostraba mucho afecto hacia los otros, pero esta vez era diferente. Luego se acercó donde Beshte y acaricio su cabeza con sus patas.

- No voy a negarlo, los extrañe mucho muchachos – confeso Fuli
- Y nosotros a ti, creímos que nunca más te volveríamos a ver – dijo Bunga con un tono de alegría.

En eso recordó el asunto entre el Kion y Fuli.

- ¿Tu y Kion ya se reconciliaron? – pregunto Bunga con una mirada de preocupación, la cheetah lo miro y le dio una dulce sonrisa.
- Por supuesto que sí, estoy dentro del equipo nuevamente – dijo Fuli, mientras se estiraba un poco – Estoy más que lista para corretear a las hienas.

Ono se percató de un detalle, los ojos de Fuli mostraban un brillo que nunca había visto antes, lo mismo vio en los ojos de Kion al verlo feliz en aquella roca, por lo cual logro darse cuenta que no solo se trataba de una simple reconciliación, paso algo más entre ellos dos.

- Fuli disculpa la pregunta pero acaso tú y Kion… - no estaba seguro de hablar sobre aquel tema pero tenía que disipar esa duda existencial.

Ella al escuchar eso se puso muy nerviosa, no sabía cómo reaccionarían sus compañeros ante la noticia, Beshte y Bunga notaron su extraño comportamiento, pero decidieron calmarla.

- Tranquila Fuli, ya lo sabemos todo pero necesitamos confirmarlo – dijo Beshte con una mirada seria
- Dinos, ¿es verdad todo eso que me conto Ono? – pregunto Bunga, logrando que Fuli se sintiera mas presionada, esta no pudo contenerlo mas y decidio hablar.
-  Si… Kion y yo nos amamos – luego levanto la vista y sonrió – Y ahora somos compañeros… o una pareja por así decirlo.

Los tres miembros se miraron entre sí por unos minutos para el desconcierto de Fuli, estaba a punto de hablar hasta que Ono la sorprendió.

-¡Hapana! Felicidades Fuli! – grito la garza con mucha alegría, volando cerca de Fuli
- Eso es bungafantastico, aunque no me lo hayan contado a mi primero pero igual es bungafantastico – dijo Bunga con mucha alegría.
- Eso es genial, siempre supe que había algo escondido entre ustedes dos – dijo Beshte con una lagrima en su ojo
- Besthe, ¿estas llorando? – pregunto Bunga al ver la mirada de su amigo, este solo aparto la mirada algo apenado por su emoción.
- Vamos no es para tanto Besthe – susurro Fuli conmovida ante las emociones de su amigo – Seguimos siendo el mismo grupo de siempre, no los ignoraremos ni mucho menos los dejaremos a un lado.
- No es eso, son lágrimas de felicidad, estoy completamente feliz Fuli, por fin están juntos luego de tanto tiempo, es por eso que lloro – revelo el hipopótamo con una mirada de alegría ante una sorprendida cheetah, ella se acercó y le dio un beso en la frente.
- Valla que eres un tontito, hacerme preocupar de esa manera – susurro Fuli con una voz dulce
- Oye yo también quiero un beso, después de todo soy el más adorable – reclamo Bunga con una mueca infantil, Fuli sonrió y le dio un beso en la frente.

Ono solo se divertía ante tal escena, la guardia del león nunca se había mostrado tan unida como ahora. Todo gracias a Kion y Fuli.

Mientras tanto en la roca del Rey


Kion ya le había contado toda la verdad a Simba, incluyendo la parte de su sueño con Mufasa y la conversación con su madre. El rey estaba sorprendido al escuchar tan interesante experiencia por parte de su hijo, se sentía muy orgulloso de él, su pequeño cachorro ya era todo un adolescente con una pareja, aunque fuera de otra especie. Simba dio un fuerte suspiro y miro a su hijo.

- Primero que nada Kion, te felicito por haber reunido a la guardia del León una vez más, fuiste muy inteligente al llevar a Fuli al Campo de los Ancestros, ese lugar aunque no lo creas, es mágico – dijo Simba mientras acariciaba la cabeza del cachorro.
- Segundo, no hace falta que me lo preguntes, yo con gusto acepto tu relación con Fuli, después de todo estoy en eterna gratitud con ella por haberte salvado la vida. Por lo que ella es bienvenida en la cueva, puede dormir contigo en este lugar si ella lo desea. – dijo Simba con un tono amigable.
Kion estaba más que agradecido de escuchar esas palabras, su padre estaba aprobando su relación, con eso le bastaba para ser feliz. Luego recordó la promesa que le hizo a Fuli.
- Papá ¿Te puedo preguntar algo sin que te enojes? – pregunto Kion con timidez, no quería causar alguna incomodidad a su padre.
- Depende de la pregunta que hagas Kion – dijo Simba con una mirada seria.
- Bueno aquí va, tu sabes que los cheetas por lo general son solitarios y no les gusta andar en manada… por lo que no creo que Fuli quiera venir a dormir en este lugar y… - estaba aterrado ante la reacción de su padre, Simba no era un mal padre  pero cuando se enojaba con sus hijos, era algo duro – Quisiera saber si me puedes dar tu permiso para que Fuli se quedar a vivir en el lago de los ancestros, sé que es uno de tus lugares preferidos pero ella sufre todas las noches por el intenso frio y la incomodidad del terreno.
Kion vio la mirada de su padre, el solo se limitó a ver el cielo mientras la refrescante brisa los abrazaba. Luego de unos minutos, giro a ver a su hijo y para su sorpresa, le dio una mirada de aprobación.
- Por supuesto que sí, Fuli se puede quedar a vivir en ese lugar si ella lo desea – pero luego cambio su mirada a una más seria – Pero solo si promete guardar el secreto, ese lugar es especial para el reino y si es descubierto por mas animales, habrá muchos problemas.
Kion no podía estar más agradecido con su padre, tanto así que salto sobre el con mucha fuerza, logrando tumbarlo, así como Simba lo hacía con Mufasa.
- Muchas gracias papá, te prometo que no te vas a arrepentir – dijo Kion mientras abrazaba a su padre, este comenzó a reír al recordar como el de pequeño saltaba sobre Mufasa, lo cual lo alegro mucho.
- Jaja de nada hijo, si tú eres feliz entonces yo también lo soy – en eso se incorpora con cuidado de no lastimar a su hijo, antes de que pudiera proseguir con la charla, Zazu regreso volando a toda velocidad muy alterado
- ¡Su alteza!, hubo un cambio de planes, ¡el representante del reino aliado ya está aquí! – grito Zazu muy  alterado, Simba estaba algo perplejo ante la llegada repentina del Cheeta, mientras que Kion no sabía a qué se refería, no llego a tiempo para escuchar que el animal enviado era un cheetah.
- ¡Kion! Ve con la guardia y diríjanse hacia el manantial de los hipopótamos, allí nos reuniremos, yo iré a recibir a nuestro invitado – ordeno Simba mientras veía a Zazu – Zazu, llévame con el representante, no podemos dar una mala imagen de nuestro reino.
- Esta bien padre, nos veremos allí en unos minutos – grito Kion mientras corría directo a la cueva, Simba solo asintió con la mirada y se fue corriendo con Zazu.
Cuando todos se retiraron, una pequeña cachorra había escuchado toda la historia de Kion y Fuli, y se veía muy molesta, lentamente entro a la cueva con una mirada llena de rabia. Kiara también lo había escuchado a escondidas, se sentía muy feliz por su hermano pero triste por el corazón roto de su amiga.

- Esto no saldra nada bien si ella se encuentra con Fuli - susurro la princesa con preocupación.

Mientras tanto en la cueva de la guardia


Toda la guardia se encontraban discutiendo y riendo a la vez sobre anécdotas del pasado, Fuli estaba tranquila al ver que sus amigos aceptaban su relación con su líder. Su felicidad estaba por los cielos. Hasta que de pronto llego Kion muy agitado. Sus amigos estaban a punto de felicitarlo hasta que Kion les robo la palabra.

- Guardia del León, al parecer el representante de Alsius Rock llego antes del tiempo previsto, necesitamos ir al manantial de inmediato – grito Kion con una mirada seria.
- ¿Tan pronto? Pero si aún es de día – pregunto Bunga
- Alsius Rock….- susurro Fuli sin que nadie la escuche, de pronto se perdió en sus pensamientos.
- Si lo se Bunga, tampoco mi padre se lo esperaba, necesitamos ir de inmediato – dijo Kion mientras veía a sus compañeros – ¿Lista Guardia del León? Hasta el fin de las praderas.
- ¡Guardia de león, defensa! – gritaron todos excepto Fuli quien seguía perdida en sus pensamientos, Ono se percató de este detalle y aterrizo al costado de Fuli
- ¿Fuli? – no hubo respuesta - ¡Fuli!

Fuli giro su mirada y observo confundida a Ono quien lo miraba extrañado, este le indico lo que Kion había ordenado y ella asistió con la cabeza, se incorporó comenzó a correr con una mirada de preocupación, detalle que Ono llego a ver.

Luego de unos 10 minutos

Toda la guardia se encontraba en fila, esperando la llegada de Simba con el representante. Todos estaban tranquilos a excepción de Fuli, estaba sudando por el misterioso nerviosismo que tenía en ese momento. Kion observo a Fuli y se percató de su estado.

- Fuli ¿Te sientes bien? – Pregunto Kion mientras se acercaba lentamente a ella, sin obtener respuesta alguna – Fuli…-
- ¡Ah! ¿Que sucede Kion? – pregunto la cheetah muy alterada ante la sorpresa del príncipe, este estaba a punto de decir algo hasta que escucho la voz de Simba, giro y vio al representante. 

Se trataba de un cheetah un poco más grande que Fuli, sus marcas eran muy oscuras, su cuerpo estaba cubierto con algunas cicatrices, en su rostro había una cicatriz en su frente y tenía ojos azules puro. Kion al hacer contacto visual con él, se vieron de una manera poco amigable, inclusive hasta un poco desafiante, como si ya hubieran tenido conflictos en el pasado.

- Muchachos, les presento a Khamisi, líder de la guardia de jaguares de Alsius Rock – dijo Simba con una mirada seria.
- Es un placer conocerlo Khamisi – saludo Kion con una mirada completamente seria al Cheetah
- El placer es mío… Kion – respondio el cheetah devolviéndole la mirada desafiante – Muchos animales alrededor de mi tierra me comentaron la excelente labor que realizan tus compañeros.

Estaba a punto de decir algo más hasta que vio a Fuli, se acercó lentamente a ella quien a la vez, lo veía con sorpresa.

- ¿Fuli?.... ¿Fuli, en verdad eres tú? –pregunto Khamisi con una mirada incrédula, de pronto le da un abrazo repentino, alterando a la cheetah aún mas
- Gracias a los reyes mi amor, todos se van a alegrar cuando… - no pudo terminar su frase, debido al fuerte zarpazo que le lanzo Fuli en la mejilla, dejándolo con el rostro sangrando, el resto de la guardia, sobretodo Kion estaban sorprendidos al ver lo que estaba pasando.
- ¡Aléjate de mí desgraciado! No te me acerques – gruño Fuli mostrando sus colmillos, estaba completamente enfadada – No lo volveré a repetir, ¡lárgate de este lugar y no regreses nunca más!

El líder cheetah estaba furioso ante la acción de Fuli, estaba a punto de atacarla hasta que Kion salto sobre él y le propino un fuerte golpe en la herida que tenía en el rostro. Acto seguido se alejó de él y se colocó delante de Fuli con una mirada llena de rabia.

- Fuli ¿Quién demonios es este tipo? – Pregunto Kion con un tono de voz alta - ¿Qué es lo que quieres de ella?
- ¡Ella es mi prometida maldito cachorro! – grito con enojo el cheetah – ¡Aléjate de mi chica!
- ¿PROMETIDA? – gritaron los 4 miembros de la guardia con total incredulidad, Simba por su lado estaba impactado ante las acciones de Fuli, Kion y Khamisi. Kion estaba desconcertado e impactado por la revelación que hizo el furioso cheetah, no podía creer en esas palabras.
- Ella es la princesa de Alsius Rock, huyo cuando nuestros padres nos comprometieron hace algunos años – dijo Khamisi mostrando los colmillos, Kion se puso a la defensiva, mostrando sus garras.
- Fuli…. ¿Todo eso es cierto? – pregunto Kion sin apartar la vista de su enemigo.
- Kion… yo…. Lo lamento pero… todo es cierto – dio unos pasos delante de Kion quien la vio con una mirada decepcionada – Todo lo que dice es cierto.

En eso Fuli se coloca cerca a Kion y enrolla su cola en el cuello de Kion, él estaba callado antes las acciones de su compañera, ella lo miro con tristeza.

- Te lo explicare todo cuando esto termine, tienes mi palabra... confía en mi Kion así como yo confié en ti - susurro Fuli a Kion quien se sentía abrumado por las emociones y revelaciones, se limito a verla con una sonrisa.

Fuli al ver esto se alegro un poco por la comprensión de su compañero, cerró los ojos y encaro a Khamisi con una mirada penetrante, estaba decidida a proteger a su compañero a toda costa.

- ¡Khamisi! no te atrevas a tocar Kion, él es mi pareja y.. – Miro de reojo a Kion quien también lo veía atentamente – Lo amo demasiado.
- Kion… cachorro estúpido, me las vas a – nuevamente fue golpeado con un zarpazo, esta vez en la otra mejilla, causándole un tremendo dolor al cheetah.
- ¡No te atrevas a hablarle así! Desgraciado – grito Fuli con mucha rabia al escuchar aquel insulto contra su compañero.
En eso se escucha un enorme rugido, era Simba quien estaba encarando a Khamisi.
- ¡No se te ocurra tocarlos! – gruño Simba con una mirada de odio

Todos los animales alrededor de la zona miraban atentamente la sangrienta escena con mucho terror, estaba a punto de desatarse una pelea.

Continuara….

Fin del Capítulo 4

The Lion Guard: Del amor nace la amistad Ending:
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Rakan
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por Rakan el Vie Jul 14, 2017 8:49 am

La Guardia del León: De la amistad nace el amor Opening:

Capítulo 5: La verdad de Kion y su decisión final

Simba y Khamisi estaban mirándose fríamente, midiendo distancias ante cualquier indicio de ataque, ambos estaban muy enfurecidos, sobretodo Khamisi quien se encontraba con el corazón destrozado y completamente furioso con Fuli y Kion. Los dos giraban en círculos, estudiándose bien.


La presencia de Simba no lo intimidaba, el cheetah era el líder de toda una guardia de felinos bien entrenados para cualquier tipo de combate o bien para lidiar con situaciones críticas. Él era el más inteligente y habilidoso de todo el grupo, por lo cual se sentía muy confiado ante la mirada de Simba. El resto de la guardia de león junto a los hipopótamos del manantial los estaban observando atentamente, en especial Fuli quien se sentía muy culpable al ser la causa de la actual situación.


- ¡Papá! ¡Cuidado! – alerto Kion, pero ya era demasiado tarde para su padre


Simba en un descuido, con una de sus patas traseras, piso un platano, cercano a los territorios de los primates. Sin dudarlo, Khamisi embistió a Simba con una velocidad superior en comparación a la de Fuli, el rey salió volando, estrellándose contra uno de los arboles Musa (Bananeros). La embestida fue tan fuerte que algunos primates colobos rojos salieron disparados del árbol.

Khamisi, en un acto de cobardía, se lanzó ante un Simba aturdido, pero el rey reacciono rápido y con un gran mordisco, sujeto el lomo de Khamisi desde los aires, para luego lanzarlo en dirección hacia los manantiales. Los hipopótamos se alejaron lo más rápidamente posible del combate, las cosas se estaban saliendo de control.


El cheetah, con la cara casi ensangrentada por las heridas de Fuli, se acercó a Simba con intenciones de despedazarlo, Simba por su parte se preparó para el contraataque, pero ambos felinos se detuvieron al ver como un cachorro saltaba en medio de ellos, era Kion quien se encontraba con una mirada seria. Este miro de reojo a ambos.


- Papa, Khamisi ¡Ya fue suficiente! – grito Kion ante la sorpresa de ambos
- ¡Kion, sal de allí! – dijo Fuli, muy preocupada al ver a su compañero tan cerca de un posible ataque.


Kion ignoro por completo el llamado de Fuli, este, para sorpresa de todos los animales, en especial de su padre, se había arrodillado ante Khamisi y lo observo con una mirada pasiva.


- Khamisi, te pido que detengas esta locura – dijo el cachorro ante la mirada atónita del cheetah – Perdónanos si te recibimos con hostilidad, pido perdón por las acciones de Fuli. En cuanto a mi padre, el solo estaba tratando de protegerme y defender mi nombre.
- ¿Es una maldita broma no? ¡Primero Fuli, la chica quien creía perdida, me recibe hostilmente, luego me entero que tú eres su compañero y finalmente tu padre trato de matarme! – exclamo Khamisi muy furioso, Kion suspiro y bajo la mirada.
- Lo sé y tienes razón, pero cálmate y escucha mis palabras, ambos somos líderes de diferentes guardias, por lo cual sé que eres un animal comprensible y tolerante, solo escúchame. – dijo Kion quien no dejaba de estar arrodillado, esta acción de Kion ante la mirada de todos los animales era una humillación pero no le importaba nada de eso, quería evitar un conflicto mucho mayor.


Khamisi miro los ojos de Kion, se dio cuenta que reflejaban una gran seguridad y tranquilidad, el cachorro estaba completamente indefenso ante cualquier clase de ataque, por lo que le impresiono que él no estuviera temblando.


- ¡Hijo! Levántate – ordeno Simba con un tono de voz molesto al ver las acciones de su cachorro, pero este solo se limitó a mirarlo y guiñarle el ojo.


Khamisi dio un fuerte suspiro y se sentó sobre el pasto, con una mirada seria y furiosa, se había calmado un poco, reconoció la actitud valiente de Kion.


- Y bien, ¿qué demonios es lo que quieres decirme? – pregunto Khamisi, levantado una ceja.


Kion se levantó y miro seriamente a la cheetah, si no decía las palabras correctas, estaría peligro. Dio un suspiro y calmo sus pensamientos. Fuli quería acercarse pero Kion con una mirada la detuvo, ella se limitó a encogerse de brazos.


- Nuevamente, primero quiero pedir disculpa ante mis acciones y la de Fuli ante tu llegada, todo esto fue repentino y no sabía absolutamente nada relacionado a tus sentimientos con Fuli, ni sobre su pasado… – dijo Kion con un tono de voz tranquilo, miro a Fuli quien la veía con una mirada de tristeza, bajo las orejas y cerró los ojos ante la dura mirada de Kion – Nosotros tenemos la intención de ayudar a tu reino, sin importar cual sea la causa del problema, nosotros estamos dispuestos a cooperar contigo. Sin embargo…


Esta vez Kion levanto la cabeza y lo miro seriamente. Todo el mundo estaba oyendo las palabras del príncipe, en especial Simba quien lo miraba atentamente. Fuli por su parte quería acercarse a Kion.


- Tú fuiste el causante de toda esta confrontación, sin avisar te acercaste a Fuli y la abrazaste de golpe, provocando en ella su violenta reacción… y la mía también –
- Lo hice porque es mi prometida, no la veía en años, creí que estaba muerta – reclamo Khamisi con una voz desafiante – Que esperabas de mi reacción Kion.
- Lo entiendo muy bien, yo reaccionaria igual pero debes entender una cosa, si ella está aquí es por su propia decisión, no quiere casarse contigo, ahora es mi compañera lo quieras o no y vive en este reino.


Esto provocó la ira del cheetah pero antes de que mencionara unas duras palabras contra el cachorro, este le gano la palabra.


- Hay muchos temas que tenemos que aclarar y resolver de la mejor manera posible, ambos somos líderes por lo cual no debemos dejar que nuestras emociones nublen nuestro juicio y menos si se trata de temas tan triviales como un triangulo amoroso.
- Kion… - susurro Fuli
- ¡No me interrumpas Fuli! – ordeno Kion con un tono molesto, causando la tristeza de la cheetah, Ono se acercó a Fuli y la comenzó a consolar.
- Tranquila… recuerda que él te ama, no lo dijo con mala intención – dijo la garceta, colocando su ala en el lomo de Fuli
- Lo se… - susurro Fuli con un aire de desaliento.
- El rey Faraji es un gran aliado y un excelente amigo, ayudo a mi padre a reconstruir el reino luego del todo el desastre que había causado Scar. Queremos devolverle el favor sin importar cuál sea el problema, por lo cual… - Kion levanto una pata mirando al cheetah quien escuchaba las palabras del cachorro atentamente, se dio cuenta que esas palabras tan complejas no lo diría un cachorro, sino más bien las un león adolescente bien entrenado para resolver los problemas diplomáticamente – Te pido que entre tú y yo, por Fuli, hagamos una tregua.
- ¿Tregua? – miro incrédulo el cheetah a Kion –
- Si una tregua, tenemos un amigo que puede sanarte esas heridas en un día y darte comodidad en nuestro reino, no queremos ocasionar una guerra innecesaria, después de todo es nuestro trabajo velar por la seguridad de todos nuestros seres queridos… y sé que me entiendes perfectamente, así que… ¿Tregua? – finalizo Kion levantando la pata aún más.
- Hijo ya fue suficiente – Dijo Simba pero luego se quedó sin aliento al ver la reacción de Khamisi.
Khamisi suspiro y miro a Fuli, luego miro a Kion con una mirada tranquila y correspondió la pata de Kion, estrechándola muy bien.
- Esta bien Kion, admito que deje que mis emociones me dominaran por un momento… reconozco que eres un líder muy valiente a pesar de tu edad, ahora sé por qué Fuli se enamoró de ti… acepto tu tregua – respondió el cheetah con una mirada sonriente.


Todo el mundo estaba completamente anonadados, los primates, las aves, los hipopótamos, la guardia completa y sobretodo Simba. Con un increíble dialogo, Kion logro evitar una posible guerra entre ambos reinos, calmando la ira de Khamisi en un instante quien a la vez aceptaba sus errores de manera pacífica. Ambos felinos sonrieron entre sí. 


Bunga comenzó a aplaudir, seguido de Besthe quien pisoteaba la tierra, después Ono y luego el resto de los animales, para sorpresa de Kion quien no se esperaba ese detalle, Simba por su parte se tranquilizó, mirando con orgullo a su hijo quien sin duda, había madurado mucho. Se acercó lentamente donde Kion y le acaricio la cabeza.


- Bien hecho, hijo mío, estoy muy orgulloso de ti – susurro el rey mirando con una mirada de orgullo a Kion, luego observo a Khamisi quien ya estaba completamente tranquilo.
- Khamisi, tal y como dijo Kion, eres bienvenido aquí y discúlpanos si no te hemos recibido de la mejor manera posible, tomo por completo la responsabilidad de todo este problema – dijo Simba con los ojos cerrados.
- Gracias su alteza, disculpe también mis actos y mis ofensas en contra de su hijo y hacia usted – dijo el cheetah haciendo una reverencia con mucho respeto.
- Kion, lleva a nuestro invitado con Rafiki, luego de su sanación, muéstrale el reino a nuestro invitado y que el escoja su lugar de descanso, que el resto de la guardia se prepare para el viaje que emprenderán mañana – ordeno Simba – Yo tengo que hablar a solas con Fuli, en aquel lugar que tú conoces.
- Por supuesto papá, sígueme Khamisi, el lugar no está muy lejos – dijo Kion señalando la dirección del hogar de Rafiki. El cheetah asistió con la cabeza y ambos se dirigieron rumbo al árbol. – Guardia de león, retírense, tienen el día libre.


Kion al ver a la guardia, noto la mirada de Fuli, ella solo desvió la mirada con las orejas bajas, el hizo lo mismo al pasar por su costado, estaba completamente decepcionado de ella por no contarle sobre su pasado. Ella al ver su rostro quiso decirle algo pero Simba la detuvo con una mirada seria, ella se limitó a agacharse ante la presencia de Simba mientras el resto de la guardia se  retiraba a sus respectivos hogares.


- Fuli… vamos al campo de los ancestros, tenemos que hablar – ordeno Simba, pasando por su lado.
- Esta bien su alteza… - susurro Fuli, con una mirada triste.


Paso un buen rato desde el enfrentamiento, ya era medio dia, Kion y Khamisi ya se encontraban dónde Rafiki, quien estaba lavando y curando las heridas del cheetah, Simba por su parte aun no llegaba al campo con Fuli, ninguno decía ni una sola palabra. Fuli en medio del camino comenzó a derramar lágrimas sin que el rey se diera cuenta. El mejor día de su vida fue estropeado ante la llegada de su “prometido”, no sabía en qué pensar en ese momento, esta vez ella había lastimado indirectamente los sentimientos de Kion ante la revelación de su pasado, solo se esperaba lo peor de parte de Simba y de su compañero.


Luego de la sanación de Khamisi, el cachorro y el cheetah comenzaron a pasear por todo el reino, mostrándole los pantanos, manantiales, pastizales, y el resto de los habitad de todos los animales, el cheetah estaba impresionado por la diversidad de especies que habitaban en Pridelands y por el hermoso panorama que este revelaba a medida que iban avanzando. Kion por su parte no se encontraba animado, a pesar de esto mostraba un rostro de felicidad.
Luego de unos minutos, llegaron a una llanura cercana a una cueva.


- Así que, dime Khamisi ¿Cuál es el problema de Alsius Rock?, si viniste hasta aquí para solicitar nuestra ayuda, debe de ser algo tremendo – comento Kion con curiosidad, quería despejar su cabeza.
- Veras Kion, a diferencia de tu hogar, no hay mucho alimento para todos, en ese lugar se encuentran muchas especies de felinos, incluyendo híbridos como leopones o ligres – respondió Khamisi con un suspiro.
- Valla, son muchas bocas que alimentar – se sorprendió Kion al escuchar al cheetah.
- Si pero eso no es el problema, Alsius Rock carece de aves con buen ojo y de muchos herbívoros que posean fuerza bruta como los hipopótamos, debido a la falta de árboles, bosques,  manantiales y vegetación. Se parece al desierto en cierta forma, no hay muchas llanuras, por lo que la guardia de los jaguares carecemos de vista aguda y de fuerza. – continuo Khamisi observando las llanuras de Pridelands.
- Mayormente sobrevivimos gracias a un gran lago cercano a la montaña donde habita el rey y el resto de los felinos, pero últimamente una gran sequía ataco el lugar, provocando que el agua escasee… mayormente no es un problema para nosotros ya que sucede todos los años – dijo Khamisi mirando los manantiales, Kion solo escuchaba el relato.
- Afortunadamente para nosotros, cerca de la enorme montaña, se encuentra una gran cascada que nutre el lago con peces y otros tipos de alimento para los pocos herbívoros que habitan la zona – en eso mira a Kion con una mirada seria – Pero hace poco, hubo un enorme derrumbe provocado por un terremoto, una pequeña parte de la montaña se desprendió, tapando por completo la entrada de la cascada y muchas rutas de nuestro reino, algunos animales se quedaron atrapados
- Cielos… – dijo Kion con una mirada de incredulidad.
- Así es, poco a poco el lago se iba secando hasta que llego al tamaño de un pozo, poniendo en peligro a toda la población, como no tenemos los recursos necesarios para mover esa enorme roca gigante, ni la vista adecuada para encontrar un camino que nos guie hacia la parte superior de la cascada, el rey solicito la ayuda de tu padre – en eso se detuvo a mitad de camino para sorpresa de Kion.
- Escuche historias sobre ti y tu guardia, Ono el de la vista más aguda, Besthe el de la fuerza bruta, Bunga el más valiente y… Fuli, la más rápida de la banda – suspiro al recordar a la cheetah – pero lo más impresionante es la habilidad mística que posees Kion.
- El rugido de los ancestros… si, es una habilidad impresionante – confeso Kion sin dejar de ver al cheetah –
- Exactamente, según los rumores, el rugido de los ancestros tiene el poder suficiente como para mover montañas y destruir todo a su paso – dijo Khamisi con tono de emoción.
- Creo que los animales han exagerado con eso de las montañas – dijo Kion, acabando con la emoción del felino – ¿A qué te refieres?
- Actualmente conozco dos formas de utilizar el rugido, la primera es con una enorme onda expansiva que arrasa con todo lo que este a su paso y la segunda es lanzar pequeños rugidos con un disparo de viento más preciso – revelo Kion al felino. – Pero nunca utilice el rugido para destruir rocas gigantes, mayormente lo utilizo contra las hienas o cuando mis compañeros están en peligro –
- ¿Quieres decir que nunca has utilizado el rugido para destruir obstáculos? – pregunto con una mirada de decepción.
- En objetivos pequeños sí, pero nunca en una roca de semejante tamaño como un escombro gigante, actualmente tengo un problema relacionado con una roca gigante – dijo Kion, recordando el lugar del accidente.
- Ya veo… - dijo Khamisi con la mirada baja, encogiéndose de hombros – Debí suponerlo –
- Pero eso no quiere decir que no lo quiera intentar, te di mi palabra de que ayudaríamos a tu reino y eso mismo haremos los cinco – dijo Kion con un tono de seguridad – Si el rugido no funciona, encontraremos la forma de desbloquear esa cascada, dalo por hecho. – dijo esto último sonriendo.


El cheetah sonrió ante las palabras de Kion, dandole esperanzas al felino, luego de unos minutos de charla, encontraron una cueva deshabitada cercana a un lago, Khamisi en poco tiempo se instaló en el lugar, dandole el visto bueno a Kion. El cachorro sonrio y se despidió de su invitado hasta que unas palabras lo detuvieron.


- Kion… recuerda nuestra tregua, tenemos un asunto pendiente del cual tenemos que resolver – dijo Khamisi, provocando en Kion un sentimiento de melancolía, era lo último que quería escuchar.
- Hablaremos de eso mañana Khamisi, por ahora solo dedícate a descansar – dijo Kion con un tono de voz serio sin darle la cara.
- Bien… no lo olvides – dijo el cheetah, recostando su cabeza.


Kion no dijo nada más, solo se fue corriendo en dirección al Campo de los ancestros, tenía que despejar su mente y saber toda la verdad acerca de su compañera. Khamisi al ver desaparecer la silueta del cachorro, sonrió con una mirada maliciosa.


- Fuli se casara conmigo, no me importa si es tu compañera, ella me pertenece – pensó el cheetah, cerrando los ojos – Después de todo es la princesa de ese reino, no la dejare ir tan fácilmente.


El sol comenzaba a ocultarse, Ono, Besthe y Bunga hablaron con sus respectivas familias respecto al viaje, sus familiares se sentían orgullosos pero a la vez preocupados por ellos, debido a todos los peligros que acechaban el camino entre ambos reinos. Sin pensarlo dos veces, se pusieron a descansar para ahorrar energía. El viaje sería muy duro para ellos.
Mientras tanto, Kion estaba cerca de la cascada hasta que vio salir a su padre con una expresión completamente molesta, él se acercó con las orejas bajas al verlo más de cerca, Simba se limitó a cerrar los ojos y acariciar la melena de su hijo. El cachorro le dio un abrazo, el cual fue correspondido cariñosamente por su padre. Pero no duro demasiado.


- Ve a descansar Kion, mañana inicia tu travesía… la decisión está en ti – dijo el rey, mirando por última vez a su hijo, las últimas palabras de Simba lo confundieron.
- ¿La decisión está en mí? – pensó Kion al ver la silueta de su padre desapareciendo a lo lejos, luego de eso decidió entrar a la cueva sin perder el tiempo, estaba agotado por el enorme paseo.
- Solo me queda una última cosa por hacer… Fuli – susurro el cachorro entrando a la cueva.


Luego de unos minutos pudo llegar hasta el otro extremo de la entrada y observo el campo, se veía igual de hermoso que la noche anterior, comenzó a caminar lentamente por el cálido pasto. Una sensación de tristeza y decepción lo invadió por completo al ver a Fuli a lo lejos, cerca del lugar de su descanso, la felina estaba mirando para el otro lado, dándole la espalda a Kion, sus orejas estaban bajas y su cola entre sus patas, era obvio que la conversación de Simba no había sido nada fácil. Dio un fuerte suspiro y se dirigió hacia la felina. Al llegar, decidió recostarse al lado de la cheetah, dándole la espalda también. Un pensamiento se le vino a la cabeza, era una frase.


“Te lo explicare todo cuando esto termine, tienes mi palabra... confía en mi Kion así como yo confié en ti cuando me buscaste “


- Fuli – susurro Kion
- Hola Kion… - saludo Fuli con una voz melancólica
- Eres una princesa… tienes un prometido… y resulta que eres la hija del Rey Faraji… lindo día – dijo Kion con un tono sarcástico, causando que Fuli se sintiera terrible.

Una calida briza los acaricio, mientras la luna aparecía cerca de las montañas, iluminando la zona.

- ¿Por qué nunca nos lo contaste? ¿Por qué guardaste un secreto de esta magnitud? – pregunto Kion, encogiéndose de hombros y cerrando los ojos.
- Por miedo… miedo a que me expulsaran de este reino – confeso Fuli, Kion no se quedó conforme con aquella respuesta.
- Eres un miembro de la guardia del León, Fuli… ¿acaso creíste que dejaría que te expulsaran? – se levantó y giro para ver a Fuli, la rodeo y pudo ver su rostro, estaba llorando con la mirada hacia el suelo – Dime Fuli… ¿no extrañas a tus padres? ¿No eras feliz en ese lugar?

Kion giro la cabeza y observo las estrellas, con las orejas bajas.

- Durante todo este tiempo creí que tus familiares te habían abandonado a tu suerte, que sufrías todas las noches por saber cómo eran… todo resulto ser una mentira – susurro el cachorro con una mirada completamente triste y decepcionada.
- Cuando nos volvimos compañeros, fue el momento más feliz de mi vida… ¿sabes porque Fuli? – pregunto Kion, Fuli levanto la mirada y lo observo.
- Porque estaba feliz al ver tu hermosa sonrisa, tu felicidad reflejada en tus ojos al saber que no estabas sola en este mundo..  estaba feliz de que formaras parte de mi familia Fuli – susurro Kion mientras una lagrima se le resbala en su ojo derecho.
- Kion… - susurro Fuli al sentir la tristeza de su pareja, el corazón de Kion estaba roto, pero por otra razón en especial que ella desconocia.

Se acercó lentamente donde Kion y junto su cuerpo al lado del cachorro quien no dejaba de observar el cielo.

- Creo que comparto el mismo destino que Scar… a pesar de tener a mis padres, a mi hermana, desde un cierto punto me sentía completamente solo, porque mi padre no me tomaba en cuenta ni mucho menos compartía algo de tiempo conmigo, la mayor parte del día se la pasa hablando con Kiara – unas lágrimas caían de los ojos de Kion, Fuli estaba callada, colocando su cabeza debajo del mentón de Kion.
- Scar se volvió en un ser completamente maligno debido a la envidia y el resentimiento que le tenía a mi abuelo Mufasa, porque mi bisabuelo Ahadi hacia exactamente lo mismo con el así como lo hace mi padre con mi hermana… eso me provocaba envidia, a pesar de no estar interesado en asuntos de la realeza – bajo la mirada y su voz se quebró.
- Ahora resulta que soy el líder de la guardia del león, al igual que Scar… me emocione al principio pero luego de saber la verdad me asusté mucho… no lo aparentaba pero estaba demasiado asustado, quería contárselo a mi padre pero siempre que lo veía sonreír al lado de mi hermana, decidí guardármelo para no molestarlo… amo mucho a mi padre y a Kiara – tomo un poco de aire y miro a Fuli quien lo veía con sus hermosos ojos color verde esmeralda.
- Todo eso desapareció cuando te conocí Fuli, a ti y al resto de nuestros amigos… toda esa envidia, ese resentimiento desapareció al saber que tenía amigos que me apoyaban, todas nuestras aventuras tuvieron un fuerte impacto en mí – susurro Kion, se separó de Fuli y se dirigió directo al pozo al ver su reflejo.
- Y cuando finalmente mis sentimientos hacia ti evolucionaron, sentía como mi alma se purificaba, el día que me aceptaste como tu pareja… fue la que cambio mi destino, porque crei que no me volvería como Scar hasta que supe cierto detalle de parte de mi abuela Sarabi antes de fallecer – cerro los ojos y revelo su completa conexión con el destino de Scar.
- Scar tenía una pareja, una que amaba con toda su alma, en aquella época a él lo llamaban Taka, todo era perfecto en su vida hasta que cierto día descubrió que su compañera le fue infiel con otro león que se comprometió con ella… y ahora resulta que está pasando exactamente lo mismo con Khamisi – Kion comenzó a llorar y a temblar.
- Tengo miedo Fuli… tengo mucho miedo de que pueda convertirme en ese demonio y termine matando a mi hermana un día- Kion no pudo contener su miedo, a tal grado de encogerse y abrazarse así mismo. 


Fuli no pudo más al verlo en ese estado, corrió llorando en dirección hacia su compañero y lo abrazo lo más fuerte que pudo.


- ¡No! Eso no sucederá nunca, no eres como Scar ni mucho menos compartes ese destino – susurro Fuli mientras rodeaba con su cuerpo, el cuerpo de Kion, hasta quedar cara a cara. Kion se limitó a verla.
- Yo nunca te he sido infiel Kion… no tengo ningún sentimiento de amor o de afecto relacionado con ese cheetah – lo abrazo un poco más fuerte, calmando un poco a Kion.
- Te conozco muy bien Kion, no eres un ser malvado, me lo has demostrado en muchas ocasiones, salvando la vida de todos los animales, asegurando la seguridad de tu reino – susurro Fuli con la mirada puesta en él, coloco su pata en la mejilla de Kion y lo acaricio suavemente, secando sus lágrimas.
- Lo siento mucho si no te conté la verdad al principio, tuve mucho miedo de que reaccionaras mal y te resintieras conmigo… - dijo esto sin dejar de acariciar al cachorro.
- La verdad es que extraño mucho a mis padres, era feliz a su lado… siempre jugaba con ellos y salíamos a pasear todos los días… los amaba mucho hasta que cierto día llego la familia de Khamisi, sus padres se llevaban muy bien con los míos, tanto así que decidieron comprometerme en contra de mi voluntad con él, por esa misma razón abandone mi hogar, para no vivir ese infierno, corrí y corrí hasta llegar hasta Pridelands.
- Estaba muy sola, todas las noches sufría por no estar al lado de mis padres pero no lo aparentaba, ustedes me veían sonreír pero en el fondo estaba muy triste – susurro Fuli mientras se incorporaba, lentamente ayudo a Kion a levantarse mientras se veían mutuamente, en eso Fuli abrazo con su cuerpo a Kion y comenzó a ronronear, colocando su cabeza debajo del mentón de Kion nuevamente
- Tú me salvaste de esa soledad cuando me incorporaste a la guardia del león, desde aquel día, me diste un motivo para vivir mi vida y cuando confesaste tus sentimientos hacia mí, uniste mi destino al tuyo – Fuli lentamente le dio un beso a Kion.
- Me volviste la felina más feliz del mundo, eso es lo que te diferencia de Scar y a mí de aquella leona que le fue infiel, te amo Kion y sabes que no miento cuando digo esas palabras.


Kion lentamente cambio su mirada a una de esperanza, las palabras de Fuli lo calmaron y le dieron esperanzas ante su destino. Kion lentamente cerró sus ojos y sintió el cuerpo de Fuli rodeándolo, todo sentimiento de desconfianza, miedo, envidia, resentimiento y decepción se había esfumado, ahora era Fuli quien estaba sanando su corazón.


- Tu padre hablo conmigo durante un buen tiempo y me dio a escoger entre una de estas opciones – se alejó Fuli mientras colocaba sus patas sobre las de Kion
- Que debía regresar a mi reino y casarme con Khamisi o que solucionara el problema del compromiso y lo rompiera con la aprobación de mis padres, solo así podre regresar a Pridelands – dijo Fuli, colocando su pata en la mejilla de Kion quien a la vez cerró los ojos al sentir el suave pelaje de la felina.
- ¿Y Cuál elegiste? – pregunto Kion
- A ti Kion, romperé ese compromiso mañana y regresare a tu lado – respondió Fuli con una mirada decidida.
- Y tu Kion, ante todo esto, ¿cuál es tu decisión? – pregunto Fuli mirando los ojos de Kion.
En eso comenzaron a salir las luciérnagas a través de los árboles, iluminando todo el campo de los ancestros, Kion cerró sus ojos y recordó las palabras de su padre.


“La decisión está en ti”


Kion miro los ojos de Fuli, los cuales brillaban ante la luz de las luciérnagas, tomo sus patas y con una sonrisa dijo:


- Fuli… mañana iré a hablar con tus padres y confesare mis sentimientos luego de solucionar el problema de tu reino – lentamente se acercó a la oreja de su compañero susurrando las palabras más maravillosas que Fuli pudo escuchar.
- Fuli… ¿te quieres comprometer conmigo?


Ella se quedó pasmada por unos instantes, dentro de todo su cuerpo sintió la sensación más agradable y placentera de toda su vida, salto sobre Kion con los ojos llorosos.


- ¡Claro que sí! – grito Fuli con una voz muy alegre, las lágrimas no paraban de brotar desde los ojos de la cheetah. Kion estaba completamente feliz, su sueño se estaba volviendo realidad poco a poco.
- Esa es mi decisión final, mañana nos comprometeremos delante de tus padres – dijo Kion secando las lágrimas de su futura esposa, ambos se acercaron y cerraron sus ojos.


Ambos sellaron sus corazones y sus destinos con un beso, beso que duro mucho tiempo. En la entrada se encontraba Simba con un rostro de felicidad


- Eso era lo que quería escuchar… tienes mi bendición Kion – pensó Simba, retirándose de la cueva, estaba completamente orgulloso de su hijo y a la vez muy  decepcionado consigo mismo por haber provocado todos los malos sentimientos en el corazón de su hijo, jurándose que nunca más trataría de ese modo. Simba a pesar de ser adulto, aprendió la lección a través de su hijo, jamás iba a permitir que el sufriera el destino de Scar.


Kion y Fuli finalmente decidieron irse a descansar, esta vez abrazados mientras se sonreían mutuamente, sus destinos ya estaban entrelazados para siempre. Una silueta de un gran león los veía desde el cielo, era Mufasa quien los observaba felizmente.


- Finalmente ambos están listos -


Esa misma noche, Kion y Fuli dejarían de ser cachorros, puesto que el Campo de los Ancestros les tenía una sorpresa preparada para el amanecer. Al momento de cerrar los ojos y sumergirse en un profundo sueño. Las luciérnagas comenzaron a rodear la marca de la Guardia del león en los hombros de ambos felinos, logrando que brillase con una intensidad equivalente al de una estrella del cielo. Ambos felinos comenzaron a tener fiebre alta por razones desconocidas, mientras que las marcas desaparecían de sus hombros lentamente. Después de esto la fiebre desapareció por completo y finalmente la noche termino con un último suspiro de alivio de ambos “cachorros”


La entrada de los ancestros lentamente se cerraba por completo.

Faltan 5  días para la celebración del Upendi.


Fin del capítulo 5

La Guardia del León: De la amistad nace el amor Ending:

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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por KIRAN27 el Vie Jul 14, 2017 10:29 am

buen capitulo amigo shaka que bonito aunque hay que tener encuenta que el reino y los enemigos estan ahi y pienso yo que kion lo diga ya que esta comprometida con fuli saludos y rugidos y un fuerte abrazo amigo shaka nwn
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por Rakan el Lun Jul 17, 2017 12:50 pm

Antes de empezar este capítulo, quiero indicar un par de detalles. Para los que conozcan el anime Fullmetal Alchemist Brotherhood, denle una mirada al Opening 5. En si casi todas las escenas que verán están algo relacionada a los futuros sucesos y personajes que veremos a lo largo de la historia. Este fanfic ya se encuentra en un 60% de desarrollo, por lo que no falta mucho para llegar al final. Nuevamente se agradece mucho a los lectores que están apoyando esta historia, en especial Kiran =)

Como dije anteriormente, actualmente este mi primer fic por lo que agradecería mucho todo tipo de críticas, me gustaría mucho crecer como escritor y darle más profundidad a mis próximas historias. Admito que uno de mis mayores errores al escribir es el de colocar muchos diálogos entre los personajes, un error que puede llegar a aburrir a muchos lectores, hasta la fecha estoy buscando la manera de solucionar ese detalle.
Siéntanse en total libertad de comentar que es lo que les gusta y no. No me lo tomare a mal, al contrario, lo tomare como un consejo y lo tendré en cuenta. Un gran abrazo. Debido a que este capitulo es muy largo, estara dividido en dos post.

La historia tendrá nuevo opening a partir de este capitulo.

The Lion Guard: Del amor nace la amistad Opening 2:


Capítulo 6: La llegada a Alsius Rock


- Papá, siempre estaremos juntos ¿no? - susurro una pequeña voz

- Claro que si hijo, siempre estaremos a tu lado - hablo una voz con un tono cariñoso.

Una pequeña figura se deslumbraba a lo lejos, sobre la punta de la roca del rey, era un león quien andaba perdido en sus pensamientos. Observando lentamente como el sol se asomaba a lo lejos, reflejando sobre su dorado pelaje los primeros rayos solares, lentamente escucho los pasos de alguien a su espalda, era Nala quien lo veía con una mirada de preocupación. El no giro la mirada, solo se limitó a mirar el horizonte.

- ¿Simba? – Pregunto dulcemente la leona mientras caminaba al costado de su compañero, recostó su cabeza sobre la suave melena del león, conocía bien a su amigo, sabía que algo lo preocupaba bastante – ¿Qué haces aquí tan solo?

Simba al sentir el cálido cuerpo de Nala, lentamente volteo la mirada, observando los hermosos ojos azules de su mejor amiga. Le dio una sonrisa para convencerla de que todo estaba bien, pero Nala no era tonta, sentía desde su corazón que Simba estaba profundamente triste. Antes de que toda la manada entraran en un profundo sueño, el rey le contó a Nala sobre el viaje que emprendería su hijo, causando en ella una preocupación tremenda, preocupación que no la dejo dormir muy bien durante la noche.

- Solo… estaba pensando – susurro Simba sin dejar de observar el reino.

- ¿En qué cariño? – pregunto Nala, ronroneando para calmar a Simba y darle confianza.

- Sobre mi trabajo como padre… hago un pésimo trabajo, mira que mandar a mi hijo a otro reino cuando apenas es un cachorro… – confeso Simba con un aire de melancolía, antes de que Nala pudiera responder, Simba le gano la palabra.

- Nala… tengo miedo de perderlo… no quiero que la historia se repita, así como perdimos a – fue detenido por la pata de Nala, no quería escuchar ese nombre.

- No le sucederá nada, estará con sus compañeros – dijo Nala tratando de olvidar el nombre que Simba iba a mencionar – Es igual de fuerte que tu cariño, el camino hacia Alsius no es muy distante, llegaran sanos y salvos por el anochecer.

- Si, lo sé, en el pasado dimos una visita hacia aquel reino pero, no dejo de culparme por lo que sucedió aquel día – dijo Simba recordando a aquel cachorro – Si hubiera estado a su lado… - Fue interrumpido por Nala nuevamente, no soportaba recordar aquel trágico suceso, miro a su esposo y con una dulce sonrisa lo abrazo.

- Simba… no fue tu culpa, nosotros dos no sabíamos lo que iba a pasar en ese momento – dijo Nala mientras acariciaba a su marido con su cabeza, tratando de consolar su dolor, dio un fuerte suspiro - No eres un mal padre, solo fue una desgracia que lastimosamente nos tocó vivir, el ciclo de la vida puede ser cruel a veces, tal y como sucedió con mi hermano – susurro, girando la mirada hacia el cielo recordando a su hermano menor Mheetu.

Observo el reino mientras el sol se elevaba a lo alto, mostrando el grandioso paisaje que los rodeaba.

- No te voy a mentir, lo extraño mucho… pero ahora se encuentra en un mejor lugar, al lado de tus padres. – dijo Nala tratando de contener las lágrimas, Simba sintió que el cuerpo de compañera comenzó a temblar, coloco su pata alrededor del lomo de Nala y empujo con cuidado el cuerpo de su compañera hacia él.

- Gracias Nala y lo siento – finalizo Simba con un leve ronroneo, Nala correspondió el afectuoso ronroneo.

Dentro del Campo de los ancestros, los cálidos rayos solares comenzaban a penetrar en el rostro de Kion. Lentamente abrió los ojos y encontró la mirada de su compañera, aun dormida. Antes de incorporarse, sintió un fuerte mareo y jaqueca, no se sentía muy bien, sentía su cuerpo un poco más pesado de lo normal, su mirada estaba borrosa.

- ¿Qué me está pasando? – se quejó el cachorro colocando su pata en su rostro, aun sintiendo el dolor de cabeza.

Lentamente se dirigió al pozo y bebió un poco agua, poco a poco sus dolores se fueron calmando, hasta que Kion se percató de un detalle. El agua estaba completamente helada a diferencia de los días anteriores. Luego miro a su alrededor y se sorprendió ante aquel panorama, era totalmente distinto.

El color de la hojas de los árboles, incluyendo los arboles Ginkos y Magnolias se habían vuelto de color blanco, tan blanco como la nieve. Los pétalos que flotaban por todo el lugar también estaban teñidos del mismo color. Eso no era lo único nuevo, con un poco de temor observo como en todas las ramas de los árboles, se encontraba una cantidad considerable de aves de todos los tipos, incluyendo especies totalmente desconocidas. Todas estas aves se encontraban mirándolo de manera fija, a medida que Kion se movilizaba por el lugar, la vista de aquellas figuras las seguían lentamente. Era algo aterrador.
Sin embargo, el león decidió ignorar estos detalles a pesar de su temor, se dirigió donde Fuli y con su pata lentamente comenzó a despertarla, ella abrió los ojos y miro a Kion con una sonrisa.

- Buenos días Kion – saludo la felina a medida que se iba incorporando – Te levantaste temprano.

- Buenos días Fuli – respondió el saludo al ver la hermosa figura a su compañera. – Supongo que es la costumbre.

- Je no lo dudo… - De pronto Fuli se desplomo contra el pasto, el "cachorro" se alarmo por esto.

- Fuli ¿Te sientes bien? – pregunto Kion, acercándose un poco más donde Fuli.

Ella se incorporó nuevamente y antes de pronunciar algunas palabras, coloco una de sus patas en su cabeza, sentía escalofríos, mareos y una fuerte jaqueca al igual que Kion pero con mayor intensidad.

- No me siento muy bien… me duele todo el cuerpo – se quejó la felina con los ojos cerrados.

- Ven, déjame ayu… - no pudo terminar la frase, los dolores aumentaron aún más, a tal grado de que Kion no pudo mantenerse de pie. Le dolía la cabeza y el resto del cuerpo.

- Es normal que ustedes dos sientan eso, después de todo, sus cuerpos aún no se acostumbran a la nueva etapa que están atravesando. – susurro una voz desconocida a ambos felinos.

Ambos levantaron la mirada y se trataba de una gran cacatúa color blanco, al costado de ella se encontraban dos mangos color verde.

- Antes de que ambos mencionen una palabra, coman de este fruto, calmara al instante todos sus dolores por un buen tiempo – recomendó aquella ave al ver el estado de ambos.

Ellos dos, con una mirada de dolor intercambiaron miradas, no soportaban el dolor, rápidamente se acercaron donde los mangos y lo devoraron al instante. En poco tiempo, el dolor ceso para alivio de ambos.

- Muchas gracias, quien quiera que seas – agradeció Fuli con una sonrisa al sentirse renovabada.

- Digo lo mismo, gracias por sacarnos de aquella tortura – dijo Kion con un gran suspiro al sentirse en excelente forma, luego miro a la cacatúa quien tenía una mirada seria.

- Ambos pertenecen a la guardia del león ¿no? – pregunto la cacatúa ante la sorpresa de ambos, los dos asistieron con la cabeza.

- Eso lo explica todo… antes que nada, quiero que se miren mutuamente y observen bien sus cuerpos – ordeno la cacatúa
Ambos felinos se miraron bien y se sorprendieron ante lo que veían, no tenían explicación alguna ante lo que estaban presenciando.

- ¡Kion!, tu melena… el tamaño de tu cuerpo – exclamo Fuli sorprendida ante lo que veía, un ligero rubor se dibujó en sus mejillas

- ¡Fuli! Tu voz, las manchas, el color de tu pelaje, tu tamaño – grito Kion al ver la nueva forma de su compañera.

Kion había crecido considerablemente, su cuerpo era más corpulento y robusto, su melena había crecido, era más suave y liso, esta se extendía hasta su lomo, el color era de un rojizo claro parecido al de Mufasa, en su pecho había crecido dos mechones del mismo color de su melena, ambos se unían al llegar hasta la parte superior de las patas delantera de Kion, formando una figura muy atractiva e mas imponente del león. Razón por la cual Fuli estaba apenada y más enamorada al verlo bien. La voz de Kion era un poco más grave.

Fuli por su parte, también había crecido, ahora tenía una complexión delgada, con hombros medianamente anchos, su pelaje amarillo se había vuelto más claro, las manchas de todo su pelaje se notaban más debido al fuerte color negro que estas dibujaban, su voz era un poco más suave y cariñosa. El color de sus ojos se había vuelto un poco más claro, convirtiendo a la cheetah en una felina muy hermosa a su edad. Al tener todos estos cambios, la felina se volvió un poco más liviana, la fuerza en sus patas se había incrementado considerablemente.

-No es un sueño ni una ilusión, sus cuerpos finalmente alcanzaron la adolescencia, pero aún no se acostumbran a los cambios, por lo cual sentirán un poco de mareo a lo largo de estos días. – comento el ave, quien los veía con una sonrisa.

- No lo entiendo… esto no es algo normal – dijo Fuli muy confundida observando el nuevo color de su pelaje.

- Tienes toda la razón, no es algo natural el hecho de que un día para otro nuestros cuerpos se hayan desarrollado de esta manera – dijo Kion, tocándose su melena y el pelaje rojo de su pecho.

- Digamos que este lugar tiene una energía mística, que ayuda a todo ser con intenciones benévolas a solucionar todo tipo de dolores en su vida, en el caso de ambos, los ayudo a crecer para prepararlos ante los futuros peligros que van a afrontar en su viaje.

- ¿Pero cómo sabes todo eso? – pregunto Kion aún más confundido.

- Porque yo soy el guardián de este lugar, conozco todos sus misterios y de todo lo que es capaz de hacer, es como un ser vivo – explico la cacatúa observando todo el lugar

- ¿huh? ¿Quieres decir que este lugar tiene voluntad propia? No me creo ese chiste – pregunto Fuli, algo incrédula ante la posibilidad de que algo así podría existir.

- ¿En serio? ¿El rugido de los ancestros no es una muestra de la magia que existe en Pridelands? – respondió la cacatúa ante el desconcierto de Fuli.

- Okay retiro mis palabras, tienes un buen punto… - respondió Fuli encogiéndose de hombros.

- Bien me retiro muchachos, hablaría más con ustedes pero mi destino no está entrelazado con el suyo, sino más bien con el de alguien más, un león que conocerán muy pronto. – dijo mientras volaba en dirección hacia uno de los árboles, dejando extrañados a ambos felinos.

- Creo que será mejor que nos vallamos, los demás deben estar esperando nuestro regreso – recomendó Kion mientras se incorporaba

- Kion no es por nada pero ¿Dónde está la entrada? – pregunto Fuli con un tono de nerviosismo, Kion giro la mirada y en efecto, no había ninguna entrada.

Ambos se quedaron pasmados por un minuto, al reaccionar comenzaron a correr hacia el lugar de la entrada, estaba bien cerrada, Kion intento empujar la pared pero no surgía efecto, Fuli se le unió en un segundo intento pero no hubo resultado alguno.

- ¡Hevi kabisa!, estamos atrapados – dijo Kion muy alarmado, de pronto la pared comenzó a temblar, parte de la pared comenzó a subir lentamente revelando la entrada, ambos felinos se quedaron sin palabra ante lo que acaban de presenciar.

- Sabes algo Fuli, este lugar no deja de impresionarme… - comento Kion con un tono de voz nervioso –

- Bueno al menos ya se solucionó un problema, pero ahora ¿Qué le diremos a los otros Kion?, cuando nos vean se llevaran una sorpresa. – pregunto Fuli con una mirada de preocupación, Kion dio un suspiro y le dio una sonrisa.

- Si te soy honesto, tampoco lo se… pero ya pensaremos en algo en pleno camino, debemos irnos.

- Mmmm no nos queda de otra ¿no? – dijo Fuli con un suspiro.

- Nope – respondió Kion dando los primeros pasos en dirección a la entrada.

Mientras tanto en la roca del Rey


Todos se encontraban listos para el viaje, Khamisi se encontraba esperando a que todos estuvieran listos desde un lado de la cueva. Timon y Pumba se encontraban aconsejando a Bunga sobre todas las tácticas de supervivencias que ellos emplearon años atrás con Simba cuando aún era cachorro. Ono por su parte se encontraba muy pensativo, ya se había despedido de sus padres pero se sentía algo desilusionado de que no estuvieran a su lado para la despedida. Beshte se encontraba al lado de su padre, este lo miraba con una mirada de orgullo al ver como su hijo había crecido a lo largo de aquellos meses.

Cerca de la punta de la roca se encontraban Rafiki y Simba, el chamán estaba calmando a Simba dándole unas palabras de aliento ante el futuro de su hijo, luego de que terminaran su conversación, el rey ya estaba tranquilo, Nala se acercó donde Simba y ambos se abrazaron, ambos con mucho cariño y amor, Kiara se les unió al abrazo, ambos la acariciaron con sus patas. En ese instante, Simba levanta la mirada.

- ¿Todos están listos para el viaje? – pregunto, captando la atención de todos.

- Por supuesto que si hermano – respondió Bunga con una sonrisa.

- Bunga… - dijo Simba con un tono serio, no estaba para bromas en ese momento.

- Lo siento su majestad – se disculpó el tejon al ver la mirada seria de Simba.

- No puedo creer que mi pequeñín se valla de viaje – dijo Timon con una mirada de tristeza, mientras abrazaba a Bunga – Te vamos a extrañar hijo.

- Papá… solo será por un día – dijo Bunga volteando los ojos.

- Entonces… ¿Listo para este viaje Besthe? – pregunto Basi a su hijo.

- Claro que si padre, seré el guardaespaldas del grupo ante cualquier amenaza –

- Ese es mi hijo, recuerda, la seguridad de todos depende de tu fuerza, úsala sabiamente – dijo su padre con una sonrisa

A un lado de la cueva se encontraban Tiifu y Zuri recostadas sobre el suelo, observando al resto del grupo, en eso miraron a Ono quien estaba perdido en sus pensamientos.

- ¿Estás listo Ono? Sera un viaje emocionante ¿no crees? – pregunto Tiifu al ver el extraño comportamiento de la garza.
Ono rápidamente regreso a la realidad y observo a las cachorras con una sonrisa.

- Si… muy emocionante – dijo la garza desanimadamente.- Espero que no sea algo agotador.

- Bien solo faltan Kion y Fuli, apenas lleguen iniciaremos con el viaje, debemos irnos de inmediato – dijo Khamisi mirando el camino en dirección a su reino. – Los animales deben estar sufriendo por la fuerte sequía.

- ¡Muchachos miren!, allí están – grito Pumba señalando la dirección, ambos felinos se encontraban corriendo por el pastizal cercana a la cueva de la guardia. En ese instante se percató de la apariencia de ambos felinos.

- ¿Esperen… ese es Kion? Se ve algo diferente – dijo Timon algo inquietado al ver la figura del león.

- Si y no solo es el, miren a Fuli, se ve más grande y linda con ese color de piel, es más brillante – dijo Kiara al observar detenidamente a la cheetah, las cachorras se acercaron al barranco y miraron a la felina, sintieron un sentimiento de envidia al ver su belleza.

Rafiki al ver el nuevo aspecto de los felinos, comenzó a reír sin que nadie se percatara, sabía lo que había sucedido pero decidió guardárselo para sí mismo. Khamisi por su parte estaba sorprendido, nunca había presenciado algo parecido, Kion se veía más imponente gracias a su tamaño y melena, provocando en él un cierto aire de temor, no era el mismo cachorro debilucho.
Lentamente Kion y Fuli comenzaron a subir por el camino de piedras hasta llegar a la cima, ambos caminaron lentamente mientras se sentían observados por todos, en especial por Simba y Nala, ambos intercambiaron miradas, no sabían cómo explicar su extraño "crecimiento". Kiara tomo la iniciación, se acercó lentamente donde su hermano y observo cada detalle de su cuerpo, era más grande que ella a pesar de ser la mayor.

- Hermano te ves increíble, ¿qué te sucedió? – pregunto Kiara, tocando el mechón rojo del pecho de su hermano, provocándole cosquillas a su hermano.

- Jaja Kiara deja de hacer eso – dijo Kion con una sonrisa, su hermana ignoro las palabras de su hermanito y siguió jugando con su pelaje.

- Cierto Kion, ¿qué fue lo que hiciste con Fuli para crecer tanto? – pregunto Bunga, subiéndose al lomo de Kion.

- Pues… - tartamudeo Kion al recibir tantas preguntas de golpe, miro de reojo a Fuli quien estaba nerviosa al igual que él.

- Kion te ves más grande y… guapo – susurro Tiifu con un ligero rubor en sus mejillas, Zuri estaba con la boca abierta al ver la apuesta apariencia de Kion, este pequeño comentario provoco el enfado de Fuli. Kion se sorprendió al escuchar la palabra "guapo" de parte de Tiifu, nunca lo había llamado así.

- Bueno… muchas gracias Tiifu – susurro Kion.

- Muchachos denle un respiro a ambos – se acercó Ono y se colocó sobre el lomo de Fuli – Eso queridos amigos, se llama adolescencia – explico la garza, tratando de aliviar la tensión que había en el ambiente. – Sus cuerpos ya se adaptaron a su nueva edad, es algo natural.

- Exactamente pequeño Ono, ambos ya son unos felinos totalmente pubertos – dijo Rafiki mientras se acercaba hacia ambos felinos, lentamente acaricio la melena de Kion – Felicidades muchachos, disfruten de esta nueva etapa de sus vidas.

- Gracias Rafiki – agradeció Fuli con una sonrisa.

- ¿Y qué tal se siente Fuli, es doloroso o agradable? – pregunto Beshte con curiosidad, ella le sonrió.

- Se siente muy bien, de hecho nunca me había sentido tan cómoda en toda mi vida – dijo Fuli observando su cuerpo con mucho orgullo.

Simba y Nala se acercaron delante de ambos felinos y los observaron con detenimiento, ese crecimiento no era nada normal, ambos se miraron entre si y observaron nuevamente a Kion quien los veía con una mirada de sumisión. Nala finalmente lo acepto, se acercó y abrazo a su hijo.

- Mi pequeño cachorro ya es todo un adulto – susurro Nala dulcemente para alivio de Kion, quien también comenzó a ronronear. Simba no dijo nada, se limitó a darse la vuelta y dirigirse hacia la punta del rey. Kion al ver esto, no pudo evitar sentir un aire de tristeza, aun no se acostumbraba a la indiferencia de Simba. Fuli al ver el rostro de su compañero, se acercó y le dio un cálido abrazo, el león cerró los ojos y correspondió el abrazo con una sonrisa.

- Pero qué demonios… porque Kion deja que Fuli le abrace de esa manera – pensó Tiifu con mucha ira.

Rafiki en medio de la conversación, noto un detalle en los cincos miembros de la guardia del León, la marca había desaparecido, esto provoco que el chamán diera un recorrido en sus memorias, había presenciado algo parecido en el pasado con la antigua guardia del león. Finalmente recordó el significado de aquel fenómeno.

- ¡Guardia del León!, quiero que me escuchen atentamente – exclamo Rafiki captando la atención de los cinco miembros. – Quiero todos chequen sus marcas.

Cada uno se fijó atentamente el lugar donde debería estar la marca, pero para su sorpresa la marca había desaparecido, dejándolos sorprendidos y confundidos.

- ¡No tengo la mía! – dijo Bunga mientras buscaba la marca por todo su cuerpo.

- ¡Hapana! ¡Tampoco tengo la mía! – dijo Ono luego de checar su ala izquierda.

- ¿Qué es lo que sucedió Rafiki? – Pregunto Fuli, levantando una ceja – Ninguno de nosotros posee la marca.

Esto llamo poderosamente la atención de Khamisi, quien se incorporaba lentamente.

- Tranquilos esto es algo normal, déjenme explicarles – con su bastón comenzó a dibujar a los cincos miembros y la marca a un costado de ellos, todos prestaban atención ante las acciones del chaman – Cuando el líder de la guardia comienza a cruzar por una nueva etapa como es el caso de Kion quien alcanzo recientemente la adolescencia, su habilidad con el Rugido de los ancestros también crece significativamente.

De pronto formo un círculo alrededor de los cuatro miembros.

- Esto crea una cadena evolutiva entre todos los miembros, sus habilidades y sus respectivas edades se ponen a la par de su líder, como es el caso de Fuli quien fue la primera en sufrir este cambio… pero todo esto tiene un gran costo – dijo Rafiki mientras tachaba la marca con una X

- La marca los pondrá a prueba a los cincos, en especial a ti Kion, ahora mismo ninguno de ustedes poseen las habilidades que tenían hasta hace poco, no se sorprendan si no las pueden usar, es algo normal. Deben demostrar que son dignos de formar parte de la guardia por medio de acciones de valentía.

- Eso explica el brusco cambio en Fuli – dijo Kiara, mirándola de reojo.

- ¿Quieres decir que nosotros también vamos a crecer? – pregunto bunga con los ojos brillosos.

- Casi todos tienen la misma edad, por lo cual es probable, pero todo depende de sus acciones – dijo Rafiki con una sonrisa, aumentando más la emoción de Bunga, pero esto no duro demasiado al escuchar las palabras de Khamisi.

- Aguarda, ¿quieres decir que Kion no puede utilizar el rugido de los ancestros? – pregunto con un tono de preocupación.

- Me temo que por ahora no – respondió Rafiki con un suspiro ante la mirada decepcionada de Khamisi – Pero si logran demostrar que son dignos, la recompensa será increíble para ustedes.

- Lo único que nos faltaba… - se quejó el cheetah, Kion coloco su pata en su espalda para tranquilizarlo.

- Tranquilo Khamisi, como dijo Rafiki, esto es solo temporal además, como te lo dije ayer, no es necesario que tengamos el rugido para ayudar a tu reino, encontraremos la forma de hacerlo, te di mi palabra y es lo que haremos. – dijo Kion, quien lo veía con una mirada de comprensión, el felino se limitó a suspirar.

- Esta bien, entonces no perdamos más el tiempo, es hora de irnos – dijo Khamisi con un tono de disgusto, la respuesta de Kion no le convenció mucho.

Todos asistieron con la cabeza y comenzaron a despedirse de sus respectivos familiares, Ono suspiro y decidió seguir a Khamisi quien bajaba de la roca del rey, Timon y Pumba le dieron un fuerte abrazo a Bunga quien correspondió el abrazo con mucho cariño, Beshte y su padre se dieron una última mirada, su padre sonrió al verlo partir y decidió retirarse del lugar, Beshte recordó todos los consejos de su padre a la hora de combatir o afrontar cualquier situación crítica, agradeciéndole por todo con un susurro. Nala y Kiara rodearon a Kion, dándole un gran abrazo al príncipe, deseándole buena suerte en su viaje, su madre no pudo evitar sentir preocupación por su hijo por lo que le dio una lamida en su mejilla.

- Cuídate mucho Kion, te estaremos esperando ansiosamente – susurro Nala, tratando de evitar sus fuertes impulsos maternos, la conversación que había tenido con Simba en la mañana la había afectado fuertemente.

- Adios hermano, no te olvides de nuestra promesa – dijo Kiara con una sonrisa.

- No te preocupes, llegaremos lo más rápidamente posible y volveremos cuando menos lo esperes, luego de esto iremos a ver a Kovu – dijo Kion acariciando la cabeza de su hermana.

En eso Kiara observo a Fuli con una sonrisa, ella al verla le devolvió la sonrisa, pero se sonrojo luego de escuchar las palabras de Kiara.

- Cuida mucho a mi hermano, futura "cuñada" -

- ¡Kiara! – Grito Kion muy apenado al escuchar aquella palabra, Nala comenzó a reír.

- Dalo por hecho Kiara, si es que el bobo de tu hermano no se mete en problemas – dijo Fuli, mientras soltaba algunas carcajadas.

- Fuli eso no ayuda… - Susurro Kion aún más apenado, en eso se percata de la presencia de una cachorra a su costado.

- Kion… ¿nos prometes que regresaras pronto? – pregunto Tiifu

Esto tomo por sorpresa nuevamente al líder, desconocía el repentino cambio de actitud de Tiifu. Fuli por su parte decidió ignorar este detalle con un suspiro y seguir su camino.

- Si, es una promesa – dijo Kion con una sonrisa, de pronto se queda perplejo al sentir la lamida de Tiifu en su mejilla, luego de esto se retiró a la cueva con Zuri. Dentro de si agradecía que Fuli no haya presenciado este acto, Kiara por su parte también se quedó sorprendida ante lo que había visto.

- Descuida, aquí no pasó nada – susurro Kiara – No le diremos nada a Fuli.

- Ve hijo, los demás te esperan – dijo Nala mientras le daba una última sonrisa a Kion.

El asistió con la cabeza y corrió detrás del grupo quien ya se encontraba situado por los enormes pastizales de los venados, cerca de un enorme rio de baja profundidad. Cuando el grupo ya se encontraba en las proximidades del reino, cerca de dos enormes rocas cercanas al desolado paisaje que mostraba la salida de Pridelands. Fueron recibidos por Simba y por un pequeño grupo de animales, pero no era cualquier grupo, eran todos los animales que habían salvado a lo largo de sus aventuras. Entre ellos se encontraba el leopardo Badili, el okapi Ajabu, la pareja de cebras Punda Milia y Muhimu con su pequeño hijo, el pájaro drongo Tamaa, el pequeño admirador de Beshte, Mtoto el elefante junto al resto de sus compañeros, el pequeño bebe babuino con su madre que Fuli había salvado en el pasado y finalmente y para sorpresa de todos, Jasiri.

- No iban a irse sin despedirse de nosotros ¿no? – dijo Badili con una sonrisa

- Badili ¡cuánto tiempo! – dijo Bunga muy animado al ver a su antiguo amigo, de pronto sintió las caricias de una pequeña cebra en su espalda.

- Bunga, te extrañaremos mucho, regresa pronto que mi pequeñín quiere jugar contigo – dijo Muhimu pegando su rostro cariñosamente en el cuerpo de Bunga.

- No se preocupen, estaré aquí más pronto de lo que creen, gracias - dijo Bunga, abrazando a ambas cebras.

Desde los brazos de su madre, un pequeño babuino comenzó a correr en dirección hacia Fuli, quien lo veía alegremente.

- Hola pequeño, cuanto has crecido – susurro Fuli con una sonrisa al ver como el pequeño babuino se trepaba en su cuello y jugaba con sus orejas – Ouch, igual de travieso que siempre… babuinos.

- ¡Ajabu, Mtoto! Pero que tal sorpresa – grito Besthe al ver sus compañeros – ¿Que hacen aquí?

- A despedirnos de nuestro querido compañero, en cuanto supimos lo del viaje, vinimos de inmediato – respondió Ajabu.

- No quería perderme la partida de mi héroe – respondió el pequeño elefante con una sonrisa, Beshte se agacho y acaricio con su rostro a su fan número 1 – Te lo agradezco mucho Mtoto, te confió la seguridad del reino –

- Tamaa, no creí que te veríamos nuevamente – dijo Ono, aterrizando al lado de drongo, este le dio un cálido abrazo.

- Como no despedirme de ustedes, después de todo lo que han hecho por mí – dijo Tamaa imitando la voz de Ono. Este se limitó a reír al escuchar la excelente imitación. – Y no solo nosotros vinimos, mira a lo lejos, cerca al manantial de los hipopótamos.

Ono observo la dirección indicada y pudo encontrar a dos garzas quien giraba alegremente por el cielo, eran sus padres quienes se despedían por medio de bailes. La garza no pudo evitar derramar una lágrima al verlos por última vez.

Khamisi rodeo los ojos y decidió esperar con un gruñido entre la brecha final entre el pasto y la tierra muerta de la salida, no le gustaba mucho el sentimentalismo. Jasiri por su parte se acercó a Kion con una mirada de alegría, estaba ligeramente sorprendida ante su nuevo aspecto.

- Hola Kion, cuanto has cambiado – saludo la hiena observándolo con detenimiento.

- Jasiri, es una alegría enorme verte por aquí… pero como – fue interrumpido por ella.

- Conozco mis métodos, esa roca gigante no será un impedimento para no poder visitarte Kion – dijo Jasiri con una mirada de alegría, lentamente coloco una pata en el pecho del león – Descuida, el tonto de Janja y sus secuaces no saben cómo ingresar a Pridelands, por lo que tu hogar estará a salvo y en caso de que lo supieran, los detendré.

- Te lo agradezco mucho Jasiri y gracias por estar aquí – ambos se dieron un gran abrazo. – Vuelve pronto Kion.

- Si, no te preocupes – susurro Kion sin dejar de abrazar a la hiena.

- ¿Kion? ¿Podemos hablar un minuto? – pregunto Simba con una mirada seria desde lo lejos, el líder se separó de la hiena y se dirigió donde su padre. Dejando al resto de los miembros charlar con sus amigos. El rey lentamente coloco su pata en la espalda de su hijo y lo empujo con cuidado hacia su pecho, provocando una mirada de duda en Kion ante el comportamiento de su padre.

- Sé que durante lo largo de estos meses no fui un buen padre contigo, deje que mis deberes como rey te apartaran y te sintieras rechazado – susurro Simba mirando atentamente a su hijo.

- Pero te prometo que una vez que regreses, todo será diferente, jugaremos juntos, daremos paseos en familia y hare todos mis deberes con más rapidez para así poder compartir más tiempo de calidad contigo – abrazo un poco más fuerte a Kion.

- Papá – susurro Kion pero no pudo terminar de hablar.

- Recuerda usar toda tu sabiduría, piensa muy bien en las decisiones que vas a tomar, en ti recae la vida de todos tus compañeros y para finalizar, recuerda que todo lo fácil no es la mejor opción en algunas ocasiones, puesto que pueden tener un gran riesgo – dijo Simba, solto a Kion y con una sonrisa le dijo sus últimas palabras.

- Te amo hijo, recuérdalo siempre, regresa sano y salvo –

Kion no pudo evitar sentirse conmovido por aquellas palabras, eran uno de los pocos momentos en el que tenía un momento agradable con su padre, sin dudarlo le dio un abrazo.

- Yo también te quiero Papá, no te preocupes, volveremos sanos y salvos en un parpadeo – susurro Kion, Simba dibujo una sonrisa en su rostro y acaricio la melena de Kion.

El sol ya casi estaba posicionado en el centro del cielo, faltaba poco para que sea medio día.

- ¡Bien es hora de partir, guardia del león, buena suerte en su viaje! – Grito Simba, captando la atención de todo el mundo.

- Ya era hora… - susurro Khamisi algo molesto

Finalmente toda la guardia, luego de despedirse de todos sus compañeros, comenzaron su viaje hacia Alsius Rock, algunos estaban emocionados ante su nueva experiencia, pero otros estaban preocupados por lo que sucedería a futuro cuando llegaran al reino, como era el caso de Kion, Khamisi y Fuli. El león no olvidaba la tregua que había hecho con el cheetah, por lo cual en cada momento agradecía el hecho de que Khamisi no hablara del tema. Fuli por su parte estaba aterrada con el tema de sus padres, no sabría si decirles la verdad sobre su huida o poner alguna excusa convincente.

Caminaron por un buen rato a medida que el sol avanzaba, por el terreno desolado que cubría las lejanías, no había nada de vegetación ni rastros de algún ser viviente, solo estaba ellos, Ono giro la mirada y se percató que ya no se veía la roca del rey a lo lejos, señal de que ya estaban muy lejos de su hogar. Cada miembro permanecía perdido en sus pensamientos, recordando las palabras de Rafiki sobre sus habilidades y el cambio que ellos sufrirían a medida que avanzara el tiempo.

Pasaron varias horas hasta que llegaron a un manantial con muchos árboles tropicales, cerca de este se encontraban dos caminos, uno se dirigía hacia un enorme bosque y el otro hacia un desolado paisaje de árboles muertos, arbustos negros y grandes montañas.

Decidieron hacer una pausa y beber parte del manantial, el intenso calor los abrumaba poco a poco. De pronto Bunga se comenzó a sentir mal, sentía que su cuerpo le pesaba y su visión estaba borrosa

- Kion… me siento muy mal – susurro el tejón recostándose en el suelo, el león con mucha preocupación se acercó donde su mejor amigo.

- ¿Que tienes bunga? –

- Siento que mi cuerpo esta pesado y me duele mucho la cabeza – se quejó bunga colocando su mano en su frente.

- ¡Muchachos miren su hombro! – alerto ono al resto del grupo, lo que veían era algo anormal.

La marca apareció por un momento y luego desapareció, nuevamente se repitió el proceso y luego de unos segundos, dejo de mostrarse la marca. Todos se miraron entre sí, en especial Kion y Fuli.

- Parece que Rafiki no mentía respecto a las marcas, nosotros también nos sentimos mal cuando nos levantamos esta madrugada– dijo Fuli mientras ayudaba a su compañero a incorporarse.

- Si deseas, puedes descansar un rato en mi espalda Bunga, no tengo problemas en llevarte – dijo Kion mientras trataba de subir a Bunga a su espalda, con ayuda de Fuli lograron acomodarlo, lentamente Bunga se quedó dormido.

- Muy bien, llego la hora de elegir entre estos dos caminos – grito Khamisi mirando al grupo completo.

- El camino más rápido para llegar al reino es de la izquierda, nos conducirá hacia un enorme bosque, rodeado de manantiales y animales herbívoros, no habrá peligro alguno. Llegaremos al reino en poco tiempo si tomamos ese camino. El de la izquierda conduce hacia una zona hostil, nunca pase por aquel camino así que no tengo idea de qué clase de peligros puede tener, pero de lo que si estoy seguro es que es el camino más largo. – finalizo Khamisi.

- Propongo que vallamos por el de la izquierda, lo cruce muchas veces sin tener algún problema –

- Me parece una buena opción – agrego Ono al observar el camino verdoso que conducía al bosque

- Digo lo mismo, me parece más seguro, aparte de que nos cubriría de los rayos solares – dijo Beshte.

- No lo voy a negar, la primera opción me agrada – comento Fuli sin darle la mirada a Khamisi.

- Creo que la mejor opción es irnos por la derecha – dijo Kion ante la mirada incrédula de todos, en especial la de Khamisi.

- ¿Estas bromeando no? – pregunto Khamisi con una mirada seria.

- ¿Me ves con cara de estar bromeando en un momento así? Lo digo en serio – dijo Kion ante la furiosa mirada del cheetah, este suspiro y encaro al león.

- A ver, dinos el motivo por el cual debamos ir por el sendero más largo y desconocido. Todos tus compañeros están de acuerdo conmigo.

- Fue un consejo de mi padre y una corazonada mía, el hecho de que sea fácil no quiere decir que sea seguro al 100% - Esta respuesta no convenció para nada a Khamisi ni al resto de la guardia.

- ¿Sabes lo que estás diciendo no? Estas poniendo en peligro la vida de todos tus compañeros por una simple corazonada – replico el cheetah, esta vez mas furioso, Kion no mostro signos de enojo y ni de rabia, estaba tranquilo.

- Bien si tú lo dices, nos dividiremos en dos grupos, los que deseen ir al bosque están en su total libertad, yo por mi parte tomare el camino de la derecha con Bunga, ambos somos líderes así que cada uno es libre de escoger su camino – finalizo Kion dando los primeros pasos en dirección hacia el camino desolado.

- Me parece perfecto -

Fuli no entendía los motivos de Kion pero confiaba plenamente en sus decisiones, por lo cual le siguió el paso para el desconcierto de Khamisi. Ono y Besthe luego de pensarlo decidieron seguir a Kion quien ya se encontraba a una distancia considerablemente lejana.

- No es nada personal Khamisi pero ya hemos trabajado con Kion en el pasado y casi todas sus decisiones son correctas – dijo Ono, quien a la vez se cuestionaba las acciones de su líder.

- Maldita sea… este león solo nos va a causar problemas – pensó el cheetah.

- ¡Kion! Espéranos – grito Fuli a lo lejos, el león giro la mirada y veía como todos iban corriendo hacia él.

- Creí que iban a seguir a Khamisi – dijo, levantando una ceja.

- Eres nuestro líder Kion, te seguiremos a donde vallas sin importar lo que pase – dijo Ono con una sonrisa.

- Si estás seguro que este es el camino más seguro, entonces confiamos en ti – agrego Beshte.

- Gracias muchachos – dijo esto con una sonrisa.

- Espero estés seguro de lo que hagas Kion, toda la responsabilidad esta en tus hombros ahora – grito Khamisi, Kion dio un suspiro y siguió adelante.
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por Rakan el Lun Jul 17, 2017 12:52 pm

A medida que la guardia iba avanzando por el terreno muerto, encontraron huesos de todo tipo de animales, incluyendo la de felinos y otros depredadores, causando un pequeño sentimiento de terror. Se parecía al cementerio de elefantes solo que este era mucho más grande y profundo. Ono observo a lo lejos como el camino se achicaba entre 2 enormes montañas. Las nubes poco a poco comenzaron a juntarse en el cielo, tapando una parte del sol, esta no era una buena señal para Fuli quien odiaba el agua.

Luego de cruzar el camino ubicado entre las dos montañas, observaron que el sendero los conducía hacia un pequeño cañón con un rio de muy baja profundidad en el medio.

- ¿Ono logras ver algo a lo lejos? – pregunto Kion observando atentamente el lugar

Ono volo a una altura considerable y trato de utilizar su aguda visión pero esta no funciono, había olvidado que sus habilidades se habían suprimido ante la nueva etapa de su líder. Por lo cual, no pudo ver con claridad el paisaje.

- Lo siento Kion, pero no puedo ver con exactitud lo que hay al fondo de este cañón – grito la garza desde el cielo

- Bueno no nos queda de otra que cruzarlo en medio del rio – dijo Besthe, dando un gran brinco, salpicando un poco de agua sobre Kion, Fuli y Khamisi.

- Lo siento muchachos, no fue mi intención -

- Genial… simplemente genial – Se quejó Fuli, frunciendo el ceño mientras se sacudía fuertemente.

- Agradécelo a tu querido compañero – dijo Khamisi con un tono molesto, Kion no dijo nada ante aquella provocación.

- Khamisi, deberías agradecer el hecho de que te acompañemos hasta Alsius, de no ser por la solicitud de ayuda de mi padre y por Simba, no hubiera formado parte de esto.

-Igual te hubiera obligado a venir, recuerda que estas comprometida conmigo y tus padres no se van a quedar de brazos cruzados al saber que vives en otro reino, es tu destino – dijo Khamisi con una sonrisa

- ¿Disculpa? Pero mi destino lo formo yo sola, nadie es dueño de mi vida, ni siquiera mis padres – replico Fuli cada vez más molesta.

- Muchachos tranquilos por favor, ahora necesitamos llegar lo más rápidamente posible a Alsius antes del anochecer – dijo Kion, mientras bajaba con cuidado hacia el rio.

- Eso me hizo recordar sobre la tregua… ¿Kion? –

Kion se detuvo en seco, Ono y Beshte se preocuparon lo que se venía, Fuli se quedó callada ante el comentario de Khamisi.

- Khamisi eso lo resolveremos una vez lleguemos a Alsius, estamos perdiendo tiempo – dijo Kion, sin darle la mirada.

- Esta bien, no lo olvides – dijo el cheetah mientras daba un salto hacia el rio. Fuli se acercó al lado de Kion y se mantuvo callada.

- ¿Estas bien? – pregunto Fuli

- Si… no te preocupes, ya lo conversamos ayer – respondió Kion guiñándole el ojo a su compañera.

Luego de cruzar con mucha dificultad el pequeño cañón, llegaron a un punto donde el camino se dividía nuevamente en dos. El de la izquierda guiaba hacia el bosque donde Khamisi quería dirigir al grupo y el otro llevaba a un enorme lago de baja profundidad rodeado de una densa vegetación, con grandes árboles.

De pronto comenzaron a caer gotas del cielo, estaba comenzando a llover para el desconcierto de Fuli. Las gotas despertaron lentamente al tejón.

- Kion… - susurro Bunga, abriendo los ojos

- Bunga, ¿cómo te sientes? – pregunto Fuli algo preocupada, el tejón se levantó en un instante y le dio una sonrisa.

- Bungafantastico, fue el mejor descanso que tuve en días –

- Bueno por lo menos alguien se divirtió – dijo Ono girando los ojos, algo cansado.

- Eso es genial Bunga, ¿pero ahora podrías bajarte de mi espalda? – susurro Kion, quien trataba de mantener el equilibrio al soportar el peso de su mejor amigo

- Si, lo siento y gracias por cargarme –

- Todo un placer Bunga –

- Bueno es nuestra oportunidad de dirigirnos hacia el bosque, está a unos cuantos metros – recomendó Khamisi, colocándose frente al camino del bosque.

- Espera Khamisi, huelen eso… – alerto Kion, mientras respiraba profundamente el aroma – Ese aroma se me hace familiar, demasiado familiar.

- Si… también lo huelo, proviene del bosque y cada vez es más fuerte – agrego Fuli.

- Yo no huelo nada – dijo el cheetah con una ceja levantada.

Kion de pronto recordó la imagen de janja y sus secuaces, alarmándolo por completo.

- El bosque debe estar habitado por hienas… rápido, vamos por el otro camino antes de que capten nuestra presencia – dijo Kion con voz baja para no llamar la atención. – Posiblemente sean las hienas que hicieron alianza con Scar en su reinado, no se me ocurre otra explicación ante su presencia.

- ¿Estás seguro de lo que dices? – pregunto Ono alarmándose un poco ante el peligro.

- Si, muy seguro, rápido no pierdan el tiempo – dijo Kion mientras corría en dirección hacia el lago.

El resto del grupo siguió a Kion rápidamente sin pensarlo, Khamisi por su parte dio un suspiro, susurrando unas palabras "misteriosas".

- Eso estuvo cerca Kion… la próxima no tendrás tanta suerte –

Luego de unos minutos llegaron a la orilla del lago, todos estaban exhaustos a excepción de Bunga, ya habían pasado transcurridos muchas horas desde que iniciaron el viaje. El sol ya se estaba ocultando y el resto comenzaba a tener hambre y sed. Se dieron un pequeño descanso.

- ¿Pero que tenemos aquí? Unos lindos invasores – grito alguien desde los densos arbustos, tomando la atención de todo el grupo.

Lentamente salieron tres leonas con una mirada muy seria, una tenía el pelaje del mismo color que Simba, era la más alta de las tres, la segunda era blanca como la nieve con unas manchas en la frente y la última tenía el pelaje color rojo oscuro. Fuli se puso a la defensiva al verlas, Bunga por un extraño motivo comenzó a tener un ataque de pánico, colocándose detrás de Fuli.

- ¡Retrocedan! – grito Fuli mostrando las garras.

- Bunga… ¿me parece o tienes miedo? – pregunto Ono al ver el comportamiento del tejón.

- ¿Mi.. miedo yo? No, solo estoy emocionado – tartamudeo Bunga, sin saber que le temblaban patas.

- Tranquilas, no queremos problemas, solo estábamos de paso – dijo Kion poniéndose delante de Fuli – Solo estábamos descansando, es todo.

- Todos dicen lo mismo chiquillo, pero todos los depredadores que pasan por este lugar siempre buscan la manera de quedarse con nuestro territorio, hasta ahora ninguno ha sobrevivido – susurro una de las leonas, mostrando los colmillos.

Beshte estaba a punto de correr furiosamente contra las leonas al escuchar sus palabras pero fue detenido por Kion con una mirada.

- Hablamos en serio, nos estamos dirigiendo hacia un reino llamado Alsius Rock, pero estamos algo agotados por el enorme viaje que emprendimos esta mañana – dijo Kion sin perder su tranquilidad y serenidad, detalle que impresionaba a las leonas a pesar de su edad. En ese preciso instante, en uno de los arbustos salto un cachorro de tigre blanco con una mirada de preocupación.

- ¡Mamá! ¡Mamá! Zuberi está en peligro – grito alarmado el cachorro, captando la atención de las leonas

- ¡Que dices!, ¿en dónde está ahora? – pregunto alarmada la leona más grande. - Cerca al territorio de los chacales, fue por algo de comida y ahora está atrapado.

Kion se acercó peligrosamente donde las leonas, estas al darse cuenta de su presencia se alarmaron mostrando sus dientes, pero el líder solo suspiro. - Nosotros podemos ayudarles con ese problema, solo guíenos hacia aquel lugar y salvaremos a su amigo -

Las tres leonas se miraron entre sí, estaban dudando de las palabras del león hasta que finalmente accedieron debido a la preocupación que estaban sintiendo.

- Muy bien, confiaremos en ustedes – dijo la leona más alta con una mirada seria.

- Rápido, síganme que no queda mucho tiempo – dijo el tigre.

- ¡Ono! ¡Fuli! – grito Kion

- No hace falta que lo digas – respondió Ono emprendiendo el vuelo sobre toda la zona.

- Estoy en ello, vamos Bunga – dijo Fuli mientras veía de reojo al tejón quien no escucho las palabras de la felina debido al susto – ¡Bunga!

Bunga al reaccionar, se subió al lomo de Fuli y se agarró lo más fuerte que pudo sin lastimar a su amiga, ella de un fuerte suspiro comenzó a correr siguiendo al tigre y a la leona mayor.

- Ustedes dos vengan conmigo, y no se separen que se pueden perder por este sitio – dijo una de las leonas a Kion y Besthe quienes asistieron con la cabeza.

Alrededor de todo el lugar había muchos arbustos y árboles, unos más grandes que otros formando una pequeña jungla, el sitio estaba rodeado por montañas rectas del gran cañón, en la cual solo se podían ver tres entradas. La primera era por donde Kion y el resto de la guardia pasaron, la segunda se encontraba a lo lejos, al frente del lago en frente del lago y la última se encontraba a la izquierda, lugar donde se dirigían el resto de la guardia.

Ono trato de fijar su vista en aquella entrada pero no lograba ver nada, todo se veía completamente borroso a lo lejos, lo intento por segunda vez sin tener resultado alguno. El sol ya se había ocultado casi por completo, dificultando aún más la visión de la garza.

- Ono rápido, ¿dinos cuantos chacales son? ¿El león está bien? – grito Fuli, aumentando la velocidad de sus pasos.

- Mis ojos me duelen… mi cabeza también - susurro Ono con una mueca de dolor, poco a poco estaba perdiendo el vuelo.

- Ono no te rindas, ¡dinos rápido por donde debemos ir! – grito Kion al ver caer a su compañero, este reunió todas sus fuerzas y pego una última mirada hacia la entrada.

- Vamos… funciona, aunque sea una última vez – pensó Ono, forzando su visión con todas sus fuerzas, sus ojos brillaron con una luz amarilla, esta vez logro ver muchas figuras a lo lejos, poco a poco aquellas figuras formaban la silueta de un león adolescente, un poco más grande que Kion y de muchos chacales.

"Deben demostrar que son dignos de formar parte de la guardia por medio de acciones de valentía."


- Los veo, ¡finalmente los veo! – grito Ono con una sonrisa.

En eso una pequeña luz comenzó a brillar ante la mirada de todos, en el ala derecha de la garza se comenzó a manifestarse la marca de la guardia, formando la figura completa de un león.

- Fuli, ¡mira eso! – dijo Bunga mirando el cielo, ella se quedó quieta al ver lo que estaba pasando.

- ¡Hevi kabisa! ¿Beshte estás viendo lo mismo que yo? – pregunto Kion sorprendido ante aquel fenómeno.

- Si, la marca finalmente lo aprobó como un guardián – dijo Beshte observando la figura.

- Muchachos los veo, esta al fondo de la entrada, cerca de ese enorme árbol muerto, está rodeado por diez chacales – grito Ono volando en dirección a la entrada, de pronto se dio la vuelta y miro hacia abajo.

- Fuli, Kion escúchenme, diríjanse por el borde del cañón, llegaran más rápido si van por ese camino.

Ambos asistieron junto a las leonas y corrieron por la dirección indicada, en poco tiempo Fuli junto a la leona mayor y el pequeño tigre fueron los primeros en llegar a la entrada, a lo lejos ambas felinas pudieron ver como los chacales estaban atacando cobardemente al león.

- ¡Zuberi! – grito la leona mayor, el león rápidamente observo a su madre con una mirada de terror.

- Aguanta, Bunga sostente – alerto Fuli al tejón quien se sujetó al cuello de la cheetah – ¡Huwezi!

Gracias a los cambios en su cuerpo, Fuli era más veloz y ágil al momento de correr por lo que no tardó mucho en llegar a su destino, al llegar donde los chacales, dio un gran salto y aterrizo cerca del León. Bunga se colocó delante del felino con intenciones de defenderlo, pero el miedo que sentía lo inmovilizo por completo.

Uno de los chacales se lanzó contra Fuli, quien con un excelente reflejo logro esquivarlo y darle un fuerte zarpazo en el rostro, luego de esto dos chacales más se lanzaron contra la cheetah, esta vez uno de ellos logro sujetar su cola con sus mandíbulas, provocando un gemido de dolore en Fuli. De un rápido movimiento, lanzo una zarpada contra los ojos del chacal que mordió su cola, cegando uno de sus ojos.

- Resistan muchachos – susurro Fuli tratando de proteger a ambos, pero la situación era mucho para ella, ya que en poco tiempo lograron inmovilizarla de un fuerte golpe. Antes de que un chacal estuviera a punto de darle un gran mordisco en el cuello, Bunga reacciono al instante y dio un gran salto sobre el chacal.

- ¡Déjenla en paz! – grito mientras se posicionaba en el cuello del chacal, jalando fuertemente sus orejas.

- Bunga…- susurro Fuli al ver a su amigo combatir con valentía.

Esto provocó que el chacal se comportara de manera errática ante todo lo que tenía en su delante, como si fuera un caballo salvaje, Bunga jalo sus orejas a la izquierda, en dirección hacia el resto de los chacales y comenzó a guiarlos contra ellos, el chacal ante el tremendo dolor comenzó a morder al resto de sus compañeros. Uno de los chacales estaba a punto de saltar sobre Bunga pero, con un gran salto, esquivo el ataque y se sujetó de otro chacal y volvió a repetir el progreso, poco a poco la manada iba retrocediendo.

- Vamos perritos, ¿eso es lo mejor que tienen? - dijo Bunga.

Fuli observaba atentamente todas las acciones de Bunga, desde que lo conocía, sabía que actuaba impulsivamente sin pensar en las consecuencias, pero aquí era diferente, sus acciones eran estratégicas y más cuidadosas, conocía el peligro de la situación y de las consecuencias de sus actos.

- Pero que tejón más valiente – susurro el león, impresionado ante las acciones de Bunga.

De pronto una pequeña luz comenzó a dibujarse en el hombro de Bunga, la marca estaba brotando lentamente formando la figura de un león completo. Esto dio tiempo suficiente para que el resto de las leonas junto a Kion y Beshte llegaran al conflicto. El hipopótamo de una fuerte embestida, expulso a los chacales, mientras que Bunga de un gran salto se alejaba de los chacales faltantes, las leonas de un fuerte rugido atemorizaron a toda la manada. Ono se acercó al lugar y observo como todos los chacales huían despavoridos.

- ¿Estas bien Fuli? – pregunto Bunga preocupado al ver la cola de su amiga. Kion rápidamente se acercó donde su compañera

- Lo estoy gracias a ti Bunga, me salvaste la vida… fuiste muy valiente – agradeció Fuli dándole una cariñosa lamida en la frente del tejón.

- También vi la escena desde lo lejos, en verdad estuviste grandioso Bunga – dijo Kion con una sonrisa.

- Yo también lo presencie, nunca vi nada parecido en mi vida – susurro el leon quien poco a poco se estaba calmando.

Bunga se sintió muy apenado al recibir tantos agradecimientos, a tal grado de sonrojarse, provocando la risa de todos. Luego de este pequeño incidente, todos regresaron a la orilla del lago para darse un descanso, sobretodo la guardia quienes estaban muy agotados por todo el esfuerzo empleado en el rescate.

- Felicidades Bunga y Ono, son los primeros en ser aprobados por la marca – dijo Kion señalando con su garra, las respectivas marcas de ambos miembros. Ono y Bunga intercambiaron miradas de confusión.

- ¿Que fuimos aceptados por la marca? – ambos observaron sus cuerpos y la marca de un león completo estaba impregnada en sus pelajes. Ambos se quedaron pasmados al verla.

- ¡Hapana! Eso explica la mejora de mi visión al momento de localizar al pequeño cachorro – dijo Ono sin dejar de observar su ala.

- Y mis actos al momento de enfrentar a los chacales, dentro de mi mente sabía lo que debía hacer para manejar la situación. – confeso Bunga al recordar los sucesos.

- ¿Me perdí de algo? – comento un relajado Khamisi desde lo lejos.

- Khamisi ¿dónde has estado? Necesitamos de tu ayuda hace unos momentos – pregunto Kion, levantado la ceja.

- Tenía que verificar la zona del bosque si era cierto lo que decían – dijo con una sonrisa, sonrisa que desapareció al ver la cola herida de Fuli.

- Fuli ¿qué te paso? –

- Fue un accidente – dijo Fuli con una mirada seria.

Rápidamente Khamisi miro a Kion furioso, este se sorprendió al ver el fuerte cambio de actitud en el cheetah.

- Kion, desgraciado, te dije que venir por este lugar era peligroso, mira lo que tu decisión provoco – grito Khamisi aún más enfadado, Kion estaba a punto de decir lo que sucedió pero fue interrumpido por Fuli

- ¡Khamisi cierra la maldita boca! No tienes ningún derecho a hablarle a Kion de esa forma – gruño Fuli mientras se incorporaba, - Y menos aun cuando no has hecho nada más que quejarte a lo largo del viaje.

Esto dejo sin palabras al cheetah, no tenía como defenderse ante tal argumento, solo se limitó a gruñir mientras se acomodaba a un lado de la orilla. De pronto escucharon unas pisadas, eran las tres leonas junto al tigre y león. La leona mayor se acercó y con una mirada tranquila y dulce observo a los cinco miembros.

- Muchachos, queremos pedirles disculpas por tratarlos de manera hostil, a pesar de nuestro desagradable recibimiento, salvaron la vida de mi hijo, estoy en deuda con ustedes.

- No se preocupen, es nuestro trabajo después de todo – dijo Beshte con una sonrisa.

El león se acercó donde Kion quien lo veía algo confundió, lentamente acerco su mirada al rostro del príncipe quien cada vez se sentía más incómodo.

- ¿Sucede algo? – tartamudeo Kion

El león se alejó y sonrió al darse cuenta de un detalle, Aquel león tenía el mismo color de piel que el de Kion, solo que la melena y sus mechones las tenia de color marrón claro.

- Eres el hijo de Simba y Nala ¿no? – pregunto de golpe aquel león, sorprendiendo al lider.

- Sí, soy su segundo hijo… ¿cómo lo supiste? – pregunto Kion con curiosidad.

- Porque soy un gran conocido de ellos, los conozco como la palma de mi garra – dijo el león con una sonrisa. – Aparte de que te pareces mucho a tu padre, tanto físicamente como en su manera de ser.

- ¿En serio?, pero ellos nunca mencionaron tu existencia – dijo Kion algo pensativo

- Habrán tenido sus razones, créeme, es mejor que algunos secretos estén ocultos por ahora. – Finalizo con un suspiro.

- ¿Puedo saber cual es tu nombre? – pregunto Kion

Las tres leonas miraron atentamente al leon, el giro y guiño el ojo, lentamente miro a Kion y dio un suspiro.

- Tengo muchos nombres, pero solo te puedo decir uno, me llamo Zuberi, un gusto conocerte Kion, junto al resto de tus compañeros, les debo la vida. – agradeció el león con amabilidad, luego miro la entrada trasera del cañón y formulo una pregunta.

- Dime Kion, cuando llegaron al manantial cercano a las lejanías de Pridelands, ¿porque elegiste este camino desolado?

Todo el mundo observo a Kion, en especial Khamisi quien sentía cierta sensación de nerviosismo, Kion después de pensar, respondió la pregunta del león.

- Porque sentí dentro de mi corazón que este camino era el indicado, sentí una corazonada al saber que era un camino largo pero seguro y gracias al consejo de mi padre, opte por tomar este camino, después de todo lo fácil a veces te puede salir muy caro – dijo Kion con una sonrisa

- Muy bien dicho, tu decisión fue la más sabia sabes ¿porque? –

- ¿Por qué? – pregunto Kion con curiosidad.

- Porque hace una semana, una cantidad enormes de hienas invadió por completo los bosques, sumado al hecho de que en ese lugar viven muchas cobras egipcias e insectos muy peligrosos. Si hubieran elegido ese camino, probablemente ninguno de ustedes habría salido con vida. – finalizo el león con una mirada completamente seria

- ¿Estas bromeando no? - pregunto Fuli impactada ante ese dato, el resto de la guardia estaba con la boca abierta.

- Nope, no es una broma, ese lugar es completamente hostil - respondió el león, provocando mas terror en el resto de la guardia. Luego de esto miro a Kion nuevamente con una sonrisa.

- Prácticamente salvaste la vida de todos tus amigos, por lo cual te felicito mucho, eres un león muy inteligente Kion – felicito colocando su pata en el hombro de Kion.

Todos estaban con la sangre helada, en especial Kion, quien no se esperaba tal revelación, lentamente Fuli miro a Khamisi quien estaba con una mirada de incredulidad.

- Si hubiéramos ido por donde Khamisi nos indicó, posiblemente estaríamos muertos… - susurro Ono aun impactado ante las palabras del león.

- Khamisi, tu nos mencionaste al comenzó del viaje que habías cruzado por ese lugar sin ningún problema y que bosque estaba habitado por animales herbívoros… ¿Todo fue una mentira? – pregunto Fuli mostrando una mirada de frialdad absoluta ante el cheetah.

- No es lo que tú crees Fuli.. – retrocedió el cheetah ante la mirada furiosa de Fuli.

- ¿No es lo que creo? Por lo visto nos querías ver muertos antes de llegar a Alsius Rock, te conozco muy bien, eres un ser completamente calculador y manipulador… o acaso ¿querías ver muerto a Kion sin que nadie sospeche nada para así tener una excusa para quedarte conmigo? – esta vez Fuli saco sus garras y colmillos, la ira la estaba consumiendo cada vez más. Pero Kion lentamente se acercó donde su amada compañera y trato de tranquilizarla.

- Fuli tranquila, lo hecho ya está hecho, no sirve de nada que te enojes con él. – susurro Kion colocando su pata en el hombro de su compañera

- ¡Pero es que acaso no ves lo evidente, el trato de asesinarnos!… trato de matarte Kion – respondió Fuli con un tono molesto – No es más que un mentiroso asesino.

- ¿Tu trataste de matar a Kion? – Gruño el león ante la sorpresa de todos, en especial la de Kion, - Desgraciado eso no te lo voy a perdonar –

Estuvo a punto de atacarlo cuando fue detenido por una de las leonas, estaba completamente furioso con aquel cheetah, Khamisi se limitó a retroceder aún más.

Kion sujeto a Fuli quien cada vez estaba más rabiosa con el cheetah, poco a poco se fue calmando al sentir el cálido abrazo de Kion, ella lo miro con una mirada de tristeza y lo rodeo con su cuerpo, colocando su cabeza dejado del mentón de Kion.

- Kion… casi te pierdo por segunda vez, no esperes que muestre piedad con ese… - fue interrumpida por Kion quien lo miraba con una sonrisa.

- Pero no me perdiste, estoy a tu lado viviendo y coleando, jamás te dejaría sola – susurro con un tono delicado a su compañera, ella sonrió y le dio una lamida en la mejilla, ronroneando a la vez.

Khamisi al ver esto se sintió completamente furioso pero no podía hacer nada más, giro y se dirigió rumbo al camino en dirección hacia la cima del lugar.

- Dinos Zuberi, ¿sabes cuánto nos falta para llegar a Alsius Rock? – pregunto Bunga un poco más tranquilo.

- Pues de hecho ya están en la entrada del reino, basta con que suban esa colina donde se dirigía aquel cheetah y verán la enorme montaña del reino junto con su enorme cascada. – señalo el león la dirección del lugar.

- Bienvenidos a Alsius Rock muchachos – dijo el tigre con una sonrisa.

- Gracias a los ancestros, por fin lo logramos, llegamos sanos y salvos muchachos – grito Ono con alegría.

- Pensé que nunca llegaríamos, pero de alguna manera lo logramos – dijo Beshte con una mirada de felicidad mientras se recostaba en el poso.

- Lo logramos gracias a Kion, se lo debemos todo a el – susurro Fuli dulcemente mientras seguía abrazando a su alma gemela, el león correspondió cariñosamente el abrazo, era lo que más disfrutaba del viaje, tener a Fuli a su lado.

- Bien muchachos sera mejor que se den prisa en llegar al reino, tengo entendido que esta pasando por un terrible problema, por lo cual no queda mucho tiempo, dense prisa – recomendó el león al resto de la guardia quienes asistieron con la cabeza.

Todos se pusieron en marcha ante la cima del terreno, Ono, gracias a su vision mejorada, pudo observar desde una enorme distancia la enorme montaña, el pequeño lago y la enorme cascada tapada por los escombros de la montaña. Antes de que todos siguieran a Khamisi quien se encontraba un poco lejos de ellos. Kion miro a Fuli quien le devolvió la mirada un poco preocupada.

- ¿Lista para ver a tus padres Fuli?

- Si… estoy lista.

Dicho esto, la guardia completa se dispuso a dar sus primeros pasos rumbo a la enorme montaña, la cantidad de sucesos que iban a experimentar estaba fuera de su imaginación. Solo quedaba esperar la reacción de los padres de Fuli al verla nuevamente y enterarse de su relación con Kion.

A medida que se acercaban a la enorme montaña, se dieron cuenta del lamentable panorama que los rodeaba, toda la zona era desértica, sin rostas de praderas o algunos arbustos que adornaran la zona. muchos felinos estaban desplomados en el suelo ante la falta del agua, no tenían energías para moverse ni menos para cazar. Era una visión muy triste del reino, Fuli se sentía muy triste al ver a que extremo de miseria habia llegado su antiguo hogar, lo recordaba de manera distinta cuando era mas pequeña, antes era una zona cubierta por mucha vegetación y pasto. Todo eso quedo en el pasado.

Kion observo el famoso lago del reino, el agua estaba a punto de agotarse mientras que aun costado habia una enorme fila de felino esperando su turno para beber un poco del lago, muchos se veían enfermos y en condiciones lamentables. Muchos animales observaron a la guardia, en sus rostro se manifestaba su falta de esperanza.

- Como pueden ver, la situación es completamente trágica en Alsius, eso sin mencionar a los animales atrapados en los escombros de la montaña - dijo Khamisi sin dar la cara al resto de la guardia.

- Lo lamento Khamisi, en verdad tenias razón, este reino esta en un gran peligro - dijo Kion observando a los felinos recostados cerca a la orilla del lago - Esto me recuerda a la descripción que me contó mi padre respecto al reinado de Scar, todo esta en ruinas.

- La diferencia es que en tu reino escaseaba la comida, aquí escasea el agua y con el enorme calor, casi todos los habitantes de este lugar se quedan deshidratados y sin energías para conseguir alimento - agrego Khamisi.

- Fuli ¿te sientes bien? - pregunto Bunga a Fuli quien andaba perdida en sus pensamientos, al escuchar las palabras del tejon le dio una ligera sonrisa

- Si, no es nada, es solo que... este lugar me trae muchos recuerdos -

Luego de una hora, llegaron a la entrada de la enorme montaña, esta tenia muchos senderos que se elevaban en muchos niveles, habían muchas cuevas alrededor de toda la montaña, en la cima se encontraba una enorme cueva, allí se encontraban reposando los padres de Fuli. Khamisi los guió por diferentes caminos, Ono observo como algunas entradas y senderos estaban bloqueadas por los escombros, dentro de ella se encontraban felinos completamente dormidos y deshidratados. Luego de emplear un enorme esfuerzo para subir todos los niveles de la montaña, finalmente llegaron a la cueva principal. Khamisi se detuvo delante de Kion quien lo miraba seriamente.

- Es la hora de resolver nuestra tregua - dijo Khamisi con una mirada fulminante.

- No te preocupes, lo resolveremos - respondió Kion devolviendo la mirada al cheetah.

- Entonces entremos... espero estés lista Fuli - dijo Khamisi mientras entraba a la cueva.

- Tranquila Fuli, todo saldrá bien - susurro Kion

- No te preocupes, ya estoy preparada para esta situación - respondió Fuli con una mirada decidida mientras entraba a la cueva.

- Guardia del león, adelante - dijo Kion siguiendo los pasos de Fuli.

Mientras tanto con Zuberi


Este se encontraba mirando las estrellas, recostado a la orilla del lago, cuando sintió unas pisadas detrás de él, era su madre quien lo veía con tristeza.


- Dime Hijo… ¿porque no les dijiste tu nombre verdadero? – pregunto la leona. – Sabes que pudiste haber cambiado las cosas en ese preciso instante.


El lentamente se levantó sin dejar de mirar las estrellas, dio un fuerte suspiro y cerro los ojos.


- Aun no es el momento de hacerlo, hay que tener paciencia, el ciclo de la vida es así – luego de esto comenzó a reír. – Quien lo diría, Simba y Nala tienen dos hijos, se nota que no pierden el tiempo con sus actividades "íntimas".


- Pero a pesar de todo esto, estoy contento por ellos, así es como me siento ahora -


Lentamente comenzó a caminar hacia el lago y miro su reflejo, y se dijo a si mismo con una sonrisa.


- ¿No es cierto? Kopa…


Fin del capítulo 6

The Lion Guard: De la amistad nace el amor Ending 2:
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por KIRAN27 el Miér Jul 19, 2017 4:04 am

buen capitulo amigo shaka vaya me parece que no hay mucha amistad entre amigos/as ojala que pronto se calmen los animos y no puede ser kopa vaya esto se pone enserio saludos y rugidos y un fuerte abrazo amigo shaka nwn
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por nitaly el Miér Jul 19, 2017 9:20 pm

Por dios, me re encantó! tienes una manera de escribir que me enamoró y mucho *-*. Gracias a esto,pude entretenerme mucho en mi trabajo en la mañana,gracias! y espero que pronto lo sigas! ^^
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por Rakan el Jue Jul 20, 2017 2:55 pm

Me alegro mucho que mi historia te haya entretenido en tu trabaja Nitaly, eso es lo que me hace feliz, ver que los usuarios disfruten de la historia en tiempo de aburrimiento o tristeza. Igualmente muchas gracias Kiran por darle un gran apoyo en esta historia, sus comentarios me animan mucho a seguir adelante Very Happy



The Lion Guard: Del amor nace la amistad Opening 2:

Aquí un pequeño viaje hacia los corazones de dos felinos, quienes están destinados a enfrentarse en un futuro.

Capítulo 6.5: Pensamientos de dos almas solitarias


Estos sucesos ocurren al día siguiente, por el medio día:

En un lugar lejano, cerca de las lejanías, se encontraba una cachorrita de ojos azules, perdida en sus pensamientos mientras miraba el cielo, desde esa parte de la zona, el cielo se veía algo rojizo. No se explicaba el porqué de tal fenómeno pero le daba igual, disfrutaba ver el cielo solitariamente. Estaba recostada en una de las incomodas elevaciones de rocas puntiagudas que rodeaba el lugar, todo el sitio estaba completamente muerto, sin rastro de vida animal ni vegetal… solo se veían huesos de todo tipo y devastación.

Muy a lo lejos se encontraba su madre dentro de una cueva, entrenando a uno de sus hermanos para una futura misión cuando este sea cumpla la edad adulta, desconocía las razones del porque su madre estaba entrenando con puño de hierro a su pequeño hermano, pero entendía que se trataba de algo muy importante por lo cual decidió no molestar ni preguntar.

- ¿Pero qué haces aquí? pequeña boba. Ya casi es la hora de almorzar y nuestra madre me mando a buscarte – se pronunciaron unas palabras con un tono molesto detrás de ella.

- Creí que se encontraba entrenando a Kovu, además no tengo ánimos de ir a comer – respondió la cachorra agresivamente.

- No es mi problema si tienes hambre o no Vitani, estoy aquí para llevarte a la fuerza, a no ser que quieras enfrentar la ira de nuestra madre –

- Lárgate Nuka, ahora estoy ocupada pensando – dijo Vitani, incorporándose y dejando solo a su hermano mayor, este le siguió con una mueca de disgusto, ella al ver que lo seguía dio un suspiro y frunció el ceño.

- ¿Se puede saber que interesante tema es lo que tiene tan pensativa? – pregunto el león malhumorado.

Ella se detuvo en seco, conocía lo verdaderamente molesto y estresante que podía ser Nuka, diga lo diga, el no dejaría de seguirla hasta que cumpla su voluntad, se encogió de hombros y volteo a ver a su hermano.

- Si te lo digo, ¿dejaras de fastidiarme de una maldita vez? – gruño la cachorra.

- Tal vez, depende del tema, si resulta ser bueno te dejare tranquila – sonrió sarcásticamente Nuka ante la mirada furiosa de Vitani, ella volteo los ojos. – Dios… en verdad eres una verdadera molestia.

Ella se dio la vuelta y se recostó en frente de Nuka, observo sus ojos y comenzó a contar sus pensamientos, Nuka se recostó delante de ella para escuchar atentamente.

- ¿Recuerdas al cachorro que nos expulsó del pequeño poso, cerca al hogar de esa hiena llamada Jasiri? El que te dio una buena patada cuando quisiste atacarlo – rio Vitani al recordar aquella escena.

- Kion ese pequeño… bien, ¿a donde quieres llegar con esta conversación? – pregunto Nuka aún más molesto al ver la sonrisa de su hermana.

- ¿No te recuerda un poco a Kopa? el primer hijo de Simba y Nala con el que jugábamos todos los días en Pridelands antes de ser desterrados –

- Kopa… si lo recuerdo muy bien, en esa época nos metíamos en toda clases de aventuras peligrosas- suspiro el león recordando a su viejo amigo – Siempre al final, terminábamos castigados o regañados por nuestras madres.

- Si… si te soy honesta, extraño mucho esa vida con Kopa a nuestro lado, siempre nos consideró sus compañeros más cercanos a pesar de la rivalidad entre Zira y Nala, siempre sonreía a nuestro lado, nos defendía ante cualquier amenaza o decía cualquier excusa para salvarnos de la ira de nuestra madre – susurro Vitani recordando la imagen del león. – Al final el terminaba pagando por nuestros errores y a pesar de eso, siempre estuvo a nuestro lado.

Nuka no pudo evitar sentir un poco de nostalgia ante las palabras de Vitani, de los pocos amigos que había tenido en su vida, Kopa sin duda era uno de los más especiales debido al trato entre ambos, su antiguo amigo lo trataba diferente al resto de los demás leones, era más amable y tolerante.

- Si… él era diferente al resto de los cachorros quien no nos querían como sus compañeros, aún recuerdo el día que se acercó a nosotros con una sonrisa y nos habló por primera vez. – dijo Vitani con una voz melancólica. – Todo era perfecto hasta que un día, desapareció por completo.

- Recuerdo bien ese día, fue el mismo día en el que Simba nos desterró con una mirada de furia… por un momento creí que iba a matarnos – dijo Nuka sintiendo algo de miedo al recordar la cara del rey.

Ambos se quedaron en silencio al recordar todos aquellos sucesos, ninguno entendia del porque Kopa desapareció aquel día y del porque Simba junto a Nala los desterraron a las lejanías, desconocían por completo aquella parte de la historia. Vitani dio un suspiro y miro a Nuka.

- Nuka, ¿nunca te has preguntado porque nos echaron del reino? – pregunto la cachorra, captando la atención de su hermano.

- Algunas veces, se lo quise preguntar a nuestra madre pero ella con una mirada seria trata de evitar el tema – respondió Nuka, rascándose la cabeza con una pata. – Pero lo que si te puedo decir Vitani, y que esto quede entre nosotros, es que el día que Simba encaro a nuestra madre antes de desterrarla, su mandíbula y sus garras estaban cubiertas de sangre. Sin embargo, ni Simba ni Nala y el resto de las leonas presentaba heridas en su cuerpo.

Vitani se quedó muda al escuchar esas palabras, conocía bien a su madre y si algo entendía muy bien del tema, era que ella le tiene un enorme rencor al rey por matar a Scar. En poco tiempo no tardo en relacionar la desaparición de Kopa con la sangre en el cuerpo de su madre y el destierro. Miro a Nuka con una expresión de horror.

- Nuka, ¿estás diciéndome que nuestra madre está implicada en la desaparición de Kopa? – grito Vitani muy asustada ante ese hecho, rápidamente Nuka cubrió su mandíbula con una pata. Al girar la cabeza, se percató que había captado la atención de algunas de las leonas.

- ¡Cierra la boca! ¿Quieres que Zira nos escuche? – lentamente cogió la nuca de Vitani y la llevo a un lugar más privado, al soltarla dio un suspiro. Ella levanto la mirada.

- Nuka… si eso es cierto, eso explicaría el destierro – susurro Vitani, aun pasmada ante la conexión de los hechos – Nuestra madre mato a Kopa…

- No tengo un veredicto para eso pero… si lo vemos de esa manera, es muy posible – confeso Nuka con los ojos cerrados.

Vitani se agacho y coloco sus patas en su cabeza, toda la información provoco en ella un fuerte choque emocional, todo encajaba perfectamente, su respiración aumentaba, su cuerpo comenzó a temblar. Como si fuera una película, todos los recuerdos de sus aventuras con Kopa pasaron por su cabeza en un instante hasta llegar a uno en especial, donde el cachorro se despedía de ella con una sonrisa y se perdía a lo lejos.

- No… eso no puede ser cierto, tengo que hablar con ella – dijo Vitani pero fue detenida por Nuka nuevamente.

- ¿Estás loca? ¿Acaso quieres recibir el peor castigo de tu vida? – dijo Nuka, mientras sujetaba a Vitani con todas sus fuerzas, pero luego se sorprendió ante la acción de Vitani, lo estaba abrazando.

- Nuka dime que no es cierto… dime que nuestra madre no es una asesina… dime que Kopa no está muerto – susurro Vitani, esta vez con lágrimas en sus ojos, era uno de los pocos momentos emocionales que Nuka compartía con su hermana, al verla así decidió dejar su actitud de León cascarrabias y correspondió el abrazo.

- Lo siento Vitani… - dijo esto último con los ojos cerrados. – Pero es un hecho y debes aceptarlo, nuestro amigo está muerto.

Ella comenzó a llorar en el pecho de su hermano, quien no dejaba de abrazarla, el sonido de su lamento se escucha alrededor de las lejanías, donde el único testigo de su tristeza fue su hermano mayor, desde ese momento, ese día fue marcado como el más triste de toda su vida.

Mientras tanto en el lago, cerca de la entrada de Alsius Rock

Se escuchan los fuertes sonidos de unos zarpazos, muy cerca de la entrada del territorio de los chacales, se encontraba un león adolescente. Estaba entrenando su estilo de combate con un árbol, el cual ya mostraba signos de haber sido rasguñado múltiples veces en el pasado.

Mientras rasguñaba el árbol, estaba sumergido en sus pensamientos, a medida que pasaba el tiempo, los golpes del león se volvían más agresivos. Hasta que fue detenido por una pequeña voz. El león giro su mirada y observo a un pequeño tigre blanco, era su hermano adoptivo quien lo veía con una sonrisa.

- Buenos días Zuberi, como siempre, eres el primero en levantarte – saludo el tigre, recostándose en el cálido pasto.

- Buenos días Jumane – respondió Zuberi mientras le devolvía la sonrisa y remontaba a su entrenamiento. – ¿Cómo están nuestra madre y el resto de las chicas?

- Muy bien, están durmiendo profundamente, trate de despertar a nuestra madre pero no lo logre, es de sueño pesado – dijo Jumane riendo.

- Jeje bueno es algo normal, el día anterior fue muy agotador – respondió Zuberi, lanzando un zarpazo.

Luego de esto pasaron unos minutos de silencio, la mirada del tigre cambio a una de tristeza al ver a su hermano mayor.

- Oye… respecto a lo que paso ayer con los chacales, discúlpame, por mi desesperación por comer algo te puse en un gran peligro –

Luego de dar una fuerte zarpada contra el árbol, dio un suspiro y volteo a ver a su hermano.

- Oye no fue tu culpa, estas en pleno desarrollo por lo cual es normal que tengas mucha hambre – le dio una sonrisa para calmarlo – Además fue mi decisión ir hacia ese lugar, creí que estaba listo para pelear contra toda esa manada pero me equivoque.

- Si pero de no ser por la ayuda de tu hermano Kion y el resto de sus compañeros, tu probablemente… - estuvo a punto de decir sus últimas palabras, pero de un fuerte sonido de un zarpazo fue interrumpido.

- Tranquilo, te prometí que siempre estaría a tu lado, unos chacales tan tontos como esos no me quitaran la vida tan fácilmente – dio un par de zarpazos antes de continuar – Además le prometí a nuestra madre que sería el padrino de tus cachorros. – El tigre era tan inocente que no entendía el tema del amor y de la reproducción.

- ¿Cachorros? y ¿cómo se hacen los cachorros? – pregunto el tigre con mucha curiosidad, causando el nerviosismo del león ante la pregunta, estaba en una encrucijada.

- Pues… los cachorros nacen del amor entre dos animales, cuando ambos animales están completamente enamorados y seguros de compartir una vida juntos, llegan los cachorros – tartamudeo Zuberi.

- Oh ya veo, pero eso no explica de donde provienen o como se hacen los cachorros y además… ¿qué es eso del amor? – dijo el tigre con más curiosidad, poniendo en una situación crítica al león, provocando un leve sonrojo en sus mejillas, este se limitó a dar un fuerte suspiro y continuar con su entrenamiento, pensando a la vez en las palabras adecuadas.

- Aun eres muy pequeño para comprender ese tema Jumane, pero el amor nace de una amistad muy profunda, el día que conozcas a una felina de tu edad y te hagas su amigo, lo comprenderás un poco mejor, respecto a los cachorros, te lo contare cuando seas mayor – explico lo mejor que pudo el león para salir de ese aprieto.

- Creo que lo comienzo a entender, ¿es parecido al tema de tu hermano Kion con esa cheetah llamada Fuli no?... pero nuestra madre dice que debemos estar siempre con felinos de nuestra especie – pregunto el cachorro al recordar los extraños movimientos de afecto entre Kion y Fuli.

- Así es… es algo parecido pero el amor es tan poderoso que no conoce barreras, una vez que la amistad de ambos individuos está más allá de los límites, la amistad se transforma en amor y estos se convierten en pareja, recuerda que en Alsius Rock hay parejas entre diferentes especies de felinos. – dijo Zuberi sin dejar de golpear el árbol.

- Entiendo… ¿Y que es lo que hacen las parejas a diario? – esto último causo la risa del león al recibir tantas preguntas de su hermano, le recordaba mucho a su infancia.

- Por lo visto hoy te has levantado con mucha curiosidad ¿no? –

- Vamos hermanos, solo contigo puedo hablar de estas cosas, solo cuatro preguntas más y te dejare tranquilo – suplico el cachorro con tono de voz alegre, el león al escuchar su voz no pudo evitar sonreír.

- Esta bien tu ganas, venga suelta tus dudas –dijo Zuberi continuando con su entrenamiento.

- ¡Siii! Veamos, la primera pregunta… luego de los sucesos del día pasado, ¿irías hasta Alsius Rock a ayudar a tu hermano Kion en caso de que tenga problemas? –

- Le debo la vida a Kion y a sus amigos, por supuesto que iré si están en peligro, además es mi hermano menor, como no defenderlo – respondió Zuberi – De ser necesario, daría mi vida por él, para eso está la familia.

- Okay, vamos con la segunda pregunta… mencionaste que la amistad, al llegar al límite, esta se transforma en amor, dime hermano, ¿estás enamorado de una de las leonas que viven con nosotros? – pregunto algo emocionado el cachorro, esto provoco que Zuberi se quedara pensativo.

- No te lo voy a negar, ambas leonas son muy hermosas y cariñosas, desde que me acogieron en este lugar, siempre me han tratado con mucha hospitalidad y con amor… pero mi respuesta es no, ahora no estoy interesado en ese tema. – finalizo Zuberi dando un par de zarpazos al árbol.

- Oh que lastima, esperaba que dijeras que si… bueno tercera pregunta, si tuvieras la oportunidad, ¿regresarías a tu hogar con tus padres cuando Kion regrese? –

El león paro su golpe contra el árbol y giro la mirada hacia su hermano con una mirada seria.

- La verdad prefiero no responder esa pregunta… es algo muy personal, por lo cual te pido que cambies esa pregunta – susurro Zuberi mientras reanudaba su práctica.

- Lo siento… aquí va las dos últimas preguntas… hace poco descubrí que tu verdadero nombre es Kopa y que en tu infancia tuviste a dos amigos, uno se llamaba Vitani y el otro Nuka, ambos eran hijos de una leona llamada Zira. Dime ¿estabas enamorado de esa cachorra Vitani? Y ¿No quisiera volver a verlos? – el cachorro dentro de su inocencia, no entendía la gravedad de la situación en la que se había metido en ese momento.

De pronto se escuchó un fuerte sonido de un zarpaso contra el árbol, destruyendo una pequeña parte de la corteza, esto hizo que el cachorro se incorporara rápidamente del susto.

- Jumane… con toda tu honestidad ¿Quién te conto todo eso? – pregunto el león muy molesto sin ver a su hermano, el cachorro se dio cuenta de lo que había provocado.

-Nu… nuestra madre, me lo conto hace unos días pero me pidió que no te lo contara… perdón si mencione el tema – susurro el pequeño tigre con las orejas bajas y la cola entre las patas.

Pasaron unos minutos sin que ninguno de los dos pronunciara una sola palabra, la fuerte briza soplaba las hojas de los árboles y los pájaros cantaban felices, esto se detuvo cuando se escuchó por segunda vez un fuerte zarpazo contra el árbol, esta vez fue más fuerte, espantando a todas las aves del lugar.

- Si… mi verdadero nombre es Kopa, soy hijo del rey Simba y su esposa Nala, en mi infancia tuve a dos compañeros, Vitani y Nuka – dio un fuerte zarpazo contra el árbol, cada vez más intensos y agresivos– eran mis mejores amigos, vivíamos todas clases de aventuras juntos - suspiro lentamente - ellos eran rechazados por la mayoría de los cachorros de Pridelands, por lo cual decidí volverme su compañero, no soportaba verlos aislados, aparte que no me caían mal – dio un par de zarpazos, rompiendo cada vez más la corteza –

El cachorro retrocedía al ver la violencia producida por su hermano mayor, dentro de si ya se estaba arrepintiendo de haber hecho tales preguntas.

- Responderé tus preguntas brevemente… dentro de mi corazón, me había enamorado de Vitania al conocerla muy bien… pero este sentimiento se destruyó por completo cuando me traiciono con su hermano mayor Nuka, enviándome a las lejanías – comenzó a gruñir fuertemente mientras golpeaba el árbol con más intensidad – Su querida y adorable madre llamada Zira, en un intento de venganza contra mi padre, trato de matarme a sangre fria... pero no lo consiguió ya que logre escapar con mucha suerte, pero termine muy herido ante aquel ataque.

- Hermano… -susurro el cachorro acercándose un poco donde Kopa, pero el sonido de un gran zarpazo lo alejo.

- Sufrí por muchos días, extrañaba mucho a mis padres pero ellos nunca me buscaron… la familia de Zira ya no significa nada para mí, en especial Vitani, me traicionaron por completo a pesar de haberles ofrecido mi completa amistad, por lo cual responderé tu última pregunta, ¡MI RESPUESTA ES UN ROTUNDO NO! –

Un fuerte rugido se escuchó en todo el bosque acompañado de un último zarpazo, de un gran golpe, Kopa partió el árbol en dos, lastimándose una pata debido al intenso golpe. El cachorro se espantó ante aquel rugido, las leonas se levantaron asustadas al oirlo y corrieron en dirección hacia ambos felinos, al llegar observaron que la pata de Kopa está sangrando bastante mientras que el cachorro estaba temblando del miedo. Antes de que algunas de ellas pudiera decir algo, Kopa se dio la vuelta y miro a su hermano, coloco su pata en su cabeza y lo miro con una mirada de arrepentimiento, entendía que no era su culpa después de todo, solo había un culpable.

- Lamento que hayas tenido que presenciar esto, no fue mi intención asustarte – le dio una lamida en la frente calmándolo un poco – No estoy enojado contigo, así que puedes estar tranquilo.

Luego de esto observo a su madre con una mirada marcada por la ira, ninguno había visto a Kopa tan molesto en toda su vida.

- ¡Madre! ¡Tenemos que hablar en privado! – grito Kopa

- Pero hijo tú pata… – replico su madre

- ¡AHORA! – grito nuevamente, dando un segundo rugido, mientras pasaba por su lado.

Ella solo asistió con la cabeza y siguió al príncipe hacia algún lugar lejano, dejando al cachorro con las felinas. El tigre comenzó a llorar.

- Todo es mi culpa, no debí haber preguntado eso –

- Tranquilo, tu hermano te quiere, no va a pasar nada malo… - le susurro una de las leonas, colocando su rostro en la frente del cachorro.

Luego de unos minutos, Kopa y su madre estaban ocultos dentro de unos enormes arbustos, su madre esta nerviosa al ver el estado de Kopa, desconocía el motivo de su rabia.

- Tranquila... - suspiro Kopa, cambiando su mirada a una mas relajada y seria.

- ¿Que fue lo que sucedió hijo? - pregunto la leona muy preocupada al ver la pata herida de Kopa

- Pense que habíamos quedado en un acuerdo sobre no revelar parte de mi pasado a las chicas y a mi hermano - respondió el león, recostándose en el suelo mientras se lamia la pata herida. - Ahora resulta que Jumane sabe mi verdadero nombre y de donde provengo.

- Cuando se lo conté, pensé que no lo mencionaría, es solo un cachorro y quería saber un poco mas de ti, de su hermano mayor.

- Parece ser que no te das cuenta de lo grave que es la situación madre - respondió Kopa un poco mas molesto - Si el cachorro hubiera revelado ese pasado a Kion, posiblemente tendría que separarme de ustedes y regresar con mis verdaderos padres... y honestamente, no me siento listo para tomar ese rumbo en mi vida. Aun no los perdono por haberme olvidado tan fácilmente -

- Ellos no te han olvidado Kopa, son tus padres y ahora resulta que tienes dos hermanos, aparte de Jumane, comprende eso hijo, cuando te encontré herido en aquel bosque, no dude en salvarte la vida. Perdí a mis cachorros hace mucho tiempo y cuando te vi, decidí adoptarte como uno de los míos y ahora lo que mas deseo es que tu seas feliz, aun si eso signifique que tengas que separarte de nosotros.

- ¿Y crees que no lo soy al lado de ustedes? - pregunto Kopa con una ceja levantada.

Ella cerro los ojos y lo nego con su cabeza para el desconcierto de Kopa, este se limito a suspirar y encogerse de hombros.

- Pienso que estarías mucho mejor con tus hermanos en Pridelands, recapacita bien y define tu destino Kopa, estas vivo porque así lo quisieron los reyes, recuerda que tu eres un principe y el futuro Rey de Pridelands.

- Puede ser... pero ahora mismo soy escéptico ante esas cosas, de igual manera no necesito de la compañía de Simba, Nala, Kiara y Kion para ser feliz, tengo mi propia manera de vivir mi vida y ser feliz... aun asi, me basta ver que mis padres y mis hermanos son felices y no sufrieron mi destino, eso es lo que me tranquiliza - finalizo con los ojos cerrados, se incorporo y se dio la vuelta - Ninguna palabra de mi pasado a las chicas, te lo pido como hijo, respeta mi decisión.

Cuando Kopa se retiro del lugar, su madre solo miro el cielo y pensó con tristeza.

- Ojala fueran ciertas tus palabras hijo, pero en tus ojos solo puedo ver soledad y resentimiento... -

Fin del capítulo 6.5


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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

Mensaje por KIRAN27 el Vie Jul 21, 2017 2:10 pm

buen capitulo amigo shaka vaya se que se pone interesante la historia espero que continues pronto saludos y rugidos y un fuerte abrazo amigo shaka nwn
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Re: La Guardia del Leon: De la amistad nace el amor (Kion x Fuli)

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